Una condenada por lesiones graves y homicidio culposo

(General Acha/Agencia)
La Justicia condenó a la conductora del auto que volcó el año pasado cerca de Casa de Piedra. Producto del siniestro su hijo sufrió lesiones graves, y el hijo de su pareja perdió la vida. Se conducía a una velocidad superior a los 140 kilómetros por hora.
La Justicia condenó a Marina Valeria Speranza a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional, por haber sido autora del delito de homicidio culposo en perjuicio del menor
Santiago Mosquera, y de lesiones graves en perjuicio del menor Ariel Lisazu, quienes viajaban en el auto que la mujer volcó en cercanías de la villa turística Casa de Piedra.
El hecho se produjo durante la madrugada del 19 de mayo del año pasado. En ese mismo fallo, el juez de Control local sustituto Héctor Alberto Freigedo, también dispuso la inhabilitación especial por cinco años, de modo tal que durante ese tiempo Marina Speranza (30 años) no podrá conducir vehículos automotores.
Además, la mujer tendrá la obligación de presentarse al Patronato de Liberados por el término de dos años, con la frecuencia que éste determine; tendrá que fijar residencia; abstenerse de consumir estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas, conforme las reglas de conducta previstas en el artículo 27 bis -incisos 1 y 3- del Código Penal.

Abreviado.
En la audiencia desarrollada oportunamente el fiscal Máximo Paulucci y la imputada -asistida por el defensor oficial Hugo Luis Vercellino- propusieron un acuerdo de juicio abreviado; a través del cual la fiscalía acusó a Marina Speranza por el delito de lesiones graves en perjuicio del menor Ariel Lisazu en concurso ideal. Asimismo, por homicidio culposo agravado por la conducción negligente e inexperta de un vehículo automotor, resultando víctima el menor Santiago Mosquera.
En ese acuerdo, el ministerio público fiscal solicitó la imposición de la pena ya mencionada, informó prensa de ese organismo judicial.

El hecho.
El 19 de mayo del año pasado antes de las 6, en momentos que Marina Speranza circulaba de este a oeste por ruta nacional 152 a bordo de un Fiat Siena (dominio LQG395), junto a sus hijos Iara Pacheco (11 años) y Ariel Lisazu (8 años); y de su pareja Gabriel Mosquera, quien lo hacía junto a sus hijos Manuel (9 años) y Santiago Mosquera, entre los kilómetros 270 y 271, a una velocidad comprendida entre 142 y 155 kilómetros por hora, perdió el control del auto, derrapó y posteriormente volcó.
Como consecuencia del siniestro vial, los menores que iban en el vehículo sufrieron lesiones de distinta consideración, a excepción de Santiago Mosquera (7 años) quien finalmente perdió la vida. El niño sufrió severas lesiones y tres días después murió en el hospital de General
Roca, Río Negro. La familia se dirigía con destino a Bariloche, ciudad natal de la condenada.