Una odisea en colectivo

MICRO LLEGO A DESTINO CON SIETE HORAS DE DEMORA

(General Pico) – El joven piquense Facundo S. (17 años) salió a Mar del Plata desde esta ciudad y el colectivo de larga distancia en el que iba demoró más de 18 horas en llegar a destino por problemas mecánicos. En el camino la empresa de transporte no proveyó a los pasajeros de alimentos ni bebidas, indicaron familiares del joven.
Los reclamos por las condiciones de los ómnibus y los problemas de roturas de los vehículos no son nuevos en esta ciudad e incluso desde el presente año inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizan visitas regulares a la terminal local.
Sin embargo, los inconvenientes se siguen suscitando y la respuesta de las empresas ante los pasajeros que abonan el servicio genera descontento. El caso de Facundo S. es una muestra reciente de esta problemática crónica de atención al consumidor.
El joven piquense abordó un colectivo de la empresa Andesmar el martes a las 0.10. Era un servicio nocturno proveniente de Mendoza que debía llegar a Mar del Plata a las 11 de la mañana siguiente. El ómnibus debía recorrer cerca de 750 kilómetros para llegar a la ciudad costera.

Retrasados.
Las primeras horas del viaje transcurrieron y cuando ya habían transitado más de 500 kilómetros y traspasado el límite provincial con Buenos Aires surgió el primer problema. El ómnibus llegó a Tres Arroyos, allí permaneció con los pasajeros a bordo por varios minutos debido a un problema mecánico. Desperfecto que supuestamente fue arreglado para continuar con el viaje.
Casi 200 kilómetros después, en proximidades de Necochea el rodado volvió a detenerse. Los pasajeros se encontraron varados en una estación de servicio. Según el testimonio del joven esperaban dentro del rodado, y no habían comido nada ya que se trataba de un recorrido que la mayoría de su trayecto era nocturno. Tampoco les ofrecieron bebidas.
Pese a la prerrogativa de los choferes por mantener a todos en sus asientos, con el pasar de las horas las personas que iban a bordo decidieron bajar. En medio de las imprecisiones sobre el problema que los mantenía detenidos, los pasajeros fueron informados sobre un inconveniente en los frenos. Finalmente, el colectivo se puso en marcha y llegó a destino cerca de las 19.

Llamados.
La familia del joven explicó que a las 11 realizaron el primer llamado a la abuela de Facundo S. que era quien lo iba a recibir en Mar del Plata. Luego volvieron a telefonearla a las 13 y ella les indicó que el colectivo estaba retrasado y en la oficina de Andesmar estimaron que el ómnibus iba a llegar con una o dos horas de demora.
Facundo pudo comunicarse con su familia por mensajes de texto, corroborando el retraso, pero la falta de señal en ruta y la poca información sobre el problema complicaron el contacto con su familia.
Cerca de las 16 la abuela del joven llamó a los padres del menor y les dijo que la empresa había cerrado la ventanilla y ya no le daban más certezas sobre el horario de llegada del joven. En esta ciudad, donde fue comprado el pasaje, tampoco hubo una respuesta. Aproximadamente a las 19 Facundo S. llegó a destino y contó a sus familiares las dificultades del viaje.