Uriburu: en dos meses murieron 16 perros por envenenamiento

Personal policial de Uriburu y de la División Criminalística de la UR I realizaron un allanamiento y secuestraron un paquete con aproximadamente medio kilo de un insecticida en una quinta cercana al pueblo, luego que esta semana se denunciara la muerte de otro perro envenenado. Por el hecho hay un hombre de unos 50 años que fue notificado a disposición de la fiscalía de turno de Santa Rosa, a cargo de Máximo Paulucci.
Desde agosto a la fecha se denunciaron en la subcomisaría local la muerte de 10 canes por envenenamiento, aunque la policía señaló que hay al menos otros seis perros más fallecidos, cuyos dueños no lo expusieron en la sede policial. Según la policía, se sospecha que los perros que murieron ingirieron un trozo de algún alimento con una pequeña dosis de veneno.
El lunes a la tarde una mujer que salió a caminar con su mascota por la zona de quintas, en el sector suroeste del pueblo, al regresar a su vivienda observó que el animal tuvo un ataque -le salía espuma de su boca- y murió. Horas después se determinó que había ingerido Metomil, un insecticida. A raíz de este caso, y al conocerse que el perro ingresó a un predio, donde habría ingerido el veneno, se pidió un allanamiento al juez de control Daniel Ralli.
Efectivos locales junto a personal especializado de Criminalística, allanaron el martes a la tarde en primer lugar el predio “La Quinta”, ubicado a unas cuatro cuadras al suroeste de la zona urbana, cuya moradora también denunció la muerte de un perro. Allí, según los voceros, no se halló ninguna sustancia tóxica. El segundo allanamiento se realizó a pocos metros de allí, en el establecimiento “La Bendición”, donde no hay moradores permanentes. En ese lugar se encontró un sobre con un insecticida en polvo marca Lannate, un producto altamente tóxico que contiene Metomil.
Dicha sustancia fue secuestrada y ahora se cotejarán las muestras de los otros perros fallecidos que fueron examinados, para saber si se trata del mismo producto que ingirieron y los llevó a la muerte. El encargado del predio donde se halló el insecticida quedó notificado a disposición del fiscal interviniente Máximo Paulucci, en la causa por “daño”.
En agosto también se hallaron varios perros muertos por envenenamiento en Santa Rosa y la zona quintas de Toay, con una metodología similar a la registrada en Uriburu.