Villa Mirasol tiene más de medio ejido bajo el agua

EL AGUA NO DA TREGUA EN LA PAMPA

La situación económica que castiga a todo el país y el clima que ha provocado enormes daños en buena parte de la provincia, con consecuencias que se van a extender en el tiempo, resultan un combo letal para la vida de las comunas afectadas. Sin la misma gravedad que en otros puntos de la provincia, pero igual de difícil y preocupante están las cosas por Villa Mirasol donde el intendente Emilio Soncini estimó que “el 60% de las tierras de su ejido están afectadas, la economía y producción detenidas y la comuna sin más chances que ir haciendo lo que puede con sus escasos recursos y maquinarias”.
En diálogo con LA ARENA, Soncini dijo que en el sector urbano “la situación tras los más de 600 milímetros está controlada” pero aseguró que “el campo está lleno de agua, los caminos todos cortados y pocas posibilidades de hacer algo rápido para solucionar”.
El sector más afectado está “al oeste de la ruta 7. Allí estamos viendo si podemos recuperar una calle troncal y ver de qué manera la gente puede entrar y salir”. Agregó que “donde no hay agua no hay piso, imposible meter máquinas y camiones. Hace como quince días que tenemos una máquina encajada y todavía no la podemos rescatar”, reveló.
Respecto de los sembrados de gruesa informó que “hay algo de soja y la verdad es que los rindes vienen bien, pero o no se puede entrar a cosechar o el que la pudo levantar no la puede sacar del campo, las pérdidas van a ser enormes”. Estimó que de las 50 mil hectáreas que comprende el ejido, “entre las que tienen agua y las que no se puede entrar andan por lo menos en el 60% del total”.

Sin recursos.
Con los recursos habituales restringidos por la falta de ingresos por guías y las cuentas “al día”, Soncini ha resuelto no hacer más que trabajar en esta emergencia. “No nos sobra nada, estamos al día con lo corriente pero no tenemos recursos para nada más. Creo que ha llegado el momento de que la Provincia empiece a pensar en hacer obras, se ve en toda La Pampa”, expresó y detalló que “por empezar hay que tener herramientas, lo que la mayoría de los municipios no tiene”.
Además relató que con sus pocos recursos compró “dos bombas para sacar el agua del pueblo. Tengo que decir que Asuntos Municipales nos ha ayudado con algo de dinero, para esto y para los caminos, pero la verdad que es muy poco, aunque entiendo que la situación ha desbordado a todos”.
“Acá nos hacen falta herramientas y fondos para contratar maquinaria. Tal vez lo que hoy cobran sea barato, pero por lo menos para este municipio son valores casi inaccesibles”, siguió diciendo acerca de las necesidades y los costos y ratificó que “ante esta situación vamos a quedarnos quietos y pensar sólo en esto, no hay manera de ejecutar otras obras, postergamos todo”.
Sin embargo, espera Soncini definiciones sobre viviendas. “El gobernador ha anunciado que Nación está destrabando el tema, esperamos que pronto podamos saber el cupo, tenemos los terrenos y necesitaríamos para este año unas quince, veremos…”, sostuvo.
Para Villa Mirasol el índice de coparticipación “creció algo, mejoramos, pero sabemos que en términos reales hay menos dinero para todos y además Nación sigue sin cumplir con lo que le debe a la Provincia”, concluyó.

Teléfonos mudos
El intendente de Villa Mirasol, siempre reacio a las alianzas y críticó especialmente el acuerdo con el PRO, fue uno de los que participó en el verano de aquella reunión donde Carlos Mac Allister y la cúpula del oficialismo nacional en La Pampa “abrieron las puertas” del gobierno nacional y prometieron, proyectos mediante, fondos para obras en los pueblos. El convite fue sólo a intendentes del Frepam.
Meses después, Soncini, que presentó proyectos, contó que “me contestaron que estaba bien (el proyecto) y de ahí en más nada, cero respuestas”. Relató que “los teléfonos no contestan, nadie atiende. Y no tengo ganas de ir a Buenos Aires de gusto”.
Sin dar nombre, agregó que “una persona de ese ámbito me dijo que se ocuparía, que iba a seguir el tema pero tampoco me volvió a atender el teléfono. La verdad es que no se qué hacer en este sentido, pero así estamos”, cerró.