Winifreda: realizan simulacro de evacuación en escuela

DEFENSA CIVIL PROMUEVE PRACTICAS EN TODA LA PROVINCIA

El procedimiento apunta a capacitar al personal para que pueda actuar con eficacia ante una emergencia real. Se buscan puntos de encuentro para resguardar a los evacuados ante incendios, pérdidas de gas o tormentas.
Poco más de un minuto fue el tiempo que les llevó a los alumnos, docentes y porteros del turno mañana evacuar la Escuela 104 de Winifreda hasta llegar a una zona segura. El simulacro de evacuación se realizó el miércoles bajo la supervisión de la Dirección de Defensa Civil provincial con el acompañamiento de los bomberos voluntarios del pueblo y la intendenta Marta Berg, actual presidenta de la Junta Municipal de Defensa Civil.
La situación planteaba un incendio o escape de gas en el interior del edificio educativo y a partir del llamado a los servidores público la activación de un protocolo, que incluyó la evacuación de todos los chicos hasta un punto de encuentro acompañados de sus maestras. Ese sector seguro fue un playón abierto, ubicado en el patio de la dependencia escolar. Allí los bomberos mostraron a los niños el equipamiento que tiene el autobomba.
La práctica fue supervisada por el titular de Defensa Civil, Gustavo Romero y coordinada por la ingeniera María Narváez, quien hace casi dos años trabaja en el organismo estatal dedicada a la seguridad en áreas urbanas.
“Este fue uno de los primeros simulacros que estamos haciendo en las escuelas de la provincia y la idea es replicarlos en el resto de los establecimientos con el objeto de tener capacitado al personal ante la eventualidad de que haya que evacuar toda la escuela ante una emergencia real”, indicó Romero. “Fue realmente un éxito, se hizo de forma rápida, ordenada y eficaz. Los chicos se portaron excelentes y estamos muy contentos por la colaboración de todos”, apuntó Narváez.

Evacuación.
La profesional señaló que el tiempo establecido para evacuar una escuela es entre 3 y 5 minutos como máximo, dependiendo del tamaño del edificio (si es de una o dos plantas), cantidad de alumnos, la gravedad del problema y el conocimiento que tengan los docentes para actuar ante la contingencia.
Además, precisó que los alumnos con dificultades motrices deben ser sacados primero y cada escuela debe determinar el punto de encuentro que crea conveniente y más propicio para concentrar a los evacuados. Esa zona generalmente está ubicada al aire libre. En caso de tormentas con vientos huracanados o un ciclón se debe ubicar un lugar seguro dentro del edificio escolar que no tenga vidrios. La escuela primaria local ya lo tiene asignado: es la galería principal. Allí permanecerían los alumnos resguardados hasta que mejoren las condiciones climáticas y los padres los retiren.
Para evitar siniestros, Narváez aconsejó revisar periódicamente las instalaciones eléctricas, medidores de gas, que las puertas de emergencia estén siempre abiertas y tener un protocolo para llamar rápidamente a los bomberos o la Junta Municipal de Defensa Civil, que en esta localidad fue creada por ordenanza comunal en 2013 y está integrada por distintos actores sociales.