Winifredense ayudó a los inundados

MATRIMONIO VIAJO HASTA LUJAN PARA ENTREGAR DONACIONES

La docente de la Escuela 104 de Winifreda, Silvia Navarro y su esposo, viajaron hace unos días a Luján para llevar las donaciones que recolectaron en el pueblo a los damnificados por las recientes inundaciones en esa ciudad bonaerense y se las entregaron a una humilde familia que regresaba a su hogar después de haber estado en un centro de evacuados.
“Luján es especial en nuestra familia y vamos muy seguido a la basílica, pero esta vez decidimos acercarnos desde otro lugar”, explicó Navarro.
“Cuando llegamos vimos que la zona céntrica está recompuesta porque el agua bajó y la mayoría de los locales están funcionando. El panorama es realmente devastador en los lugares cercanos al río (Luján). Nos encontramos con personas volviendo a sus casas precarias aunque han perdido todo porque el agua ingresó hasta la mitad de las ventanas, hay barro por todas partes, las bolsas de nylon que el agua arrastró están todas colgando de los árboles, alambrados, cercas, viviendas y jardines. Hay familias que directamente no volvieron porque no tienen nada”, relató la vecina.
Y agregó “no fui a ver todo eso como espectáculo sino porque una realmente quiere acompañar. No quería dejar las cosas que llevamos acopiadas sino encontrarme con alguien con nombre y apellido para que contara conmigo y se sienta bien”, aseguró.

Laura y Gerardo.
“Nos encontramos con un matrimonio joven que había llegado hace un par de días del centro de evacuados con lo que tenía puesto. Laura está embarazada y la acompaña Gerardo. Había llevado una bolsa con ropa para una nena de 5 años y ellos son padres de Melany de 4 años que tenía puestas un único par de zapatillas. Llevaba prendas para adolescentes y tienen un chico de 11 años y el resto fue para el jefe de la familia. También les entregamos mercaderías y elementos de limpieza que nos habían dado en la Escuela 104. Otros amigos nos habían donado acolchados, almohadas y sábanas y se las dejamos porque no tienen nada en sus habitaciones”, narró.
En general, los afectados en este momento están necesitando pañales, artículos de limpieza y alimentos. “Están preocupados en cómo van a seguir adelante, nos están pidiendo que no los dejemos solos y en las homilías los sacerdotes también piden que no abandonemos este acompañamiento”, sostuvo Navarro, quien seguirá viajando a Luján porque ahora tiene “una nueva misión” en su vida.

Agradecimiento.
Por su parte, la vecina Claudia Sorba se llevó una grata sorpresa cuando sonó su celular y escuchó una voz femenina: “Soy Liliana, me entregaron ropa en el lugar donde estábamos evacuados y en el bolsillo de una campera encontré este número. Quiero agradecerles la ayuda porque recién estamos volviendo a casa y somos de Mercedes, Buenos Aires”.
Tras escuchar ese mensaje, Sorba les comunicó a los jóvenes de la Unidad Básica que los productos de primera necesidad que habían recolectado llegaron a destino. Ella colaboró con la clasificación de la ropa y pusieron mensajitos en los bolsillos de algunas prendas de vestir con números telefónicos para que quienes las recibieran pudieran comunicarse.