Inicio Opinion A la Unlpam ¿se le perdió una provincia?

A la Unlpam ¿se le perdió una provincia?

En 2016, y luego de seis meses de esperar el cumplimiento de las promesas del gobierno nacional de conformar el comité de cuenca del Desaguadero, el gobernador de la provincia ordenó el inicio de acciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que convocara a las provincias integrantes de la cuenca a la conformación de su organismo de gobierno. La Pampa tenía razones históricas de peso, pero también urgentes pues ese año se esperaba una crecida de los ríos de la cuenca de proporciones y la ausencia de un comité ponía en riesgo y en estado de indefensión a nuestro territorio y a sus pobladores.
Enterado de este juicio, el gobierno nacional le comunicó a la Corte su intención de enmendar la demora que originó la presentación pampeana y le aseguró que convocaría a los estados condóminos de la cuenca a una reunión para iniciar la conformación del comité. Pero dos años después, quedó claro para nuestra provincia que aquélla iniciativa nacional no tenía la finalidad de conformar el organismo de cuenca sino dilatar ese trámite a la medida de los intereses de su socia política, Mendoza.
En agosto de 2018, «hartos de ir a Buenos Aires a mirarles las caras a funcionarios mendocinos, sanjuaninos y nacionales, y que nos hablen de sus presuntos derechos adquiridos esgrimiendo leyes del año 1890», explicó en estos días uno de los actores pampeanos en ese juicio, La Pampa le pide a la Corte que sea ella la que convoque a la conformación del comité y, a su vez, extiende la demanda no solo a la Nación sino al resto de las provincias condóminas.
La aceptación del recurso, no ya como «recurso de amparo» sino con la condición de «juicio originario», ha causado tanta inquietud en las provincias cuyanas (que vuelven a apelar con fuerza a la teoría de la posesión territorial) como beneplácito en La Pampa. Tal como refleja este diario en la edición del lunes, «con la resolución dictada el jueves, la Corte pidió a La Pampa que amplíe los fundamentos de su demanda y ordenó que se notifique a todas las provincias involucradas y al gobierno nacional». El párrafo es definitivo en su expresión, pero plantea, también, una singularidad de referencia a la que nuestra provincia debe estar muy atenta: la notificación «a todas las provincias de la cuenca». ¿Cuáles son esas provincias?
Para la demanda pampeana son, además de La Pampa, Neuquén y Buenos Aires, las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca. Sin embargo, en un trabajo realizado por la Universidad local -un documento singularmente importante- la cuenca figura con la exclusión explícita de esta última, tanto en la cartografía como en el texto. El error -porque lo es- acaso se deba a la escasa superficie que de la cuenca le corresponde a aquella provincia -unos 2.000 kilómetros cuadrados- según calificados estudios provinciales y nacionales. Pero en modo alguno la excluye de ser parte, especialmente porque las nacientes de los escurrimientos se originan en vertientes catamarqueñas y así lo entienden las autoridades pampeanas que incluyen a esta provincia en la demanda.
Se sabe que la anomalía ha sido señalada a las autoridades universitarias desde hace ya bastante tiempo sin que se efectuaran las correcciones debidas, más aún porque el documento correspondiente figura en Internet en el sitio oficial de la UNLPam.