América latina ante los sacudones económicos

LA ECONOMIA CHINA EN DEBATE

Durante años, América Latina exportó sus materias primas hasta las voraces fábricas chinas y así nutrió su economía, pero ahora que China ha pasado a priorizar el consumo de sus ciudadanos sobre la producción industrial, ¿cómo reaccionará la región?
La vertiginosa expansión china impulsó económicamente a las naciones latinoamericanas y a cambio, la región recibió los productos terminados de las industrias del gigante asiático, créditos de su sistema bancario internacional y una fuerte inversión en infraestructura.
Pero ante el freno a ese explosivo crecimiento, los países latinoamericanos tienen dos opciones: avanzar hacia una economía de mayor valor agregado o perder relevancia con un modelo económico obsoleto heredado del siglo XX, coincidieron en plantear varios especialistas.
“En los últimos cinco años, la relación entre América Latina y China ha estado dominada por América Latina enviando algunas materias primas a China y China exportando bienes manufacturados hacia América Latina”, explicó la sinóloga estadounidense Rebecca Ray. “Pero esto podría estar a punto de cambiar”, advirtió la investigadora de la Universidad de Boston.
Según Ray, los gobernantes chinos están virando hacia una estrategia de desarrollo con énfasis en crecimiento lento pero sostenido y que prioriza el consumo interno de sus ciudadanos.
Ante el resfrío de la economía china, deben ser los tomadores de decisiones de la región quienes asuman la iniciativa. Hasta ahora, la región ha tardado en dar el salto. Tan solo cinco productos primarios (soja, hierro, petróleo y cobre en bruto y cobre refinado), acaparan 75 por ciento de las exportaciones a China y la presencia de bienes manufacturados es mínima.
Sin embargo, el otro gran eje económico entre el gigante asiático y América Latina, la inversión en infraestructura, podría paradójicamente beneficiarse de la desaceleración y de la reforma en la dirección de la economía china, adujeron los expertos.