Anula una excomunión y actualiza cruel memoria

DOMINICALES

El pasado miércoles 2 se pudo tomar conocimiento de la decisión del papa Francisco de exculpar al cura correntino Raúl Marturet, quien había sido excomulgado por su obispo, decisión que un tribunal vaticano ratificó en 1970.
Marturet murió en 1980, luego de haberse dedicado al periodismo desde su excomunión. Había nacido en l925 y se ordenó sacerdote en l957. Con otros cuatro curas (Tiscornia, Niella, Casco y Balbín) perteneció al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, lo que inició su diferencia con el obispo correntino. Sufrió traslados y, finalmente fue expulsado de la Iglesia Católica y excomulgado. Otros dos curas del grupo inicial también fueron expulsados.
El caso Marturet tuvo otra resonancia, cuando el novelista británico Graham Greene lo hizo argumento de “El cónsul honorario”, que tuvo versión en cine.

Contexto.
Este hecho solamente puede ser extendido en el contexto de lo vivido por la iglesia romana a partir del Concilio Vaticano II y de la Encíclica Populorum Progressio.
Los sucesos del catolicismo se entienden en un contexto más abarcador. La II Guerra Mundial había concluido en l945 y fue seguida por la guerra fría hasta la penúltima década del siglo, sin que diera lugar a una conciliación global. En este marco se produjeron hechos políticos, sociales y armados hasta entrado el siglo XXI. En nuestro continente estalló la revolución cubana y hubo rebeliones civiles, algunas de las cuales también se prolongaron en el tiempo, como en el caso de Colombia, que en estos días, sigue buscando paz y conciliación.
Entre los rasgos de tal proceso histórico se hace notar que el mundo tomó mayor conciencia de las desigualdades sociales, así como de situaciones de injusticia y sufrimiento, como el problema de las colonias europeas, el apartheid en Sudáfrica y otros acontecimientos que dieron el tono dominante.
La iglesia católica se sintió interpelada o creyó necesario interpelarse a sí misma, en particular cuando comenzó el papado de Juan XXIII, breve e intenso. Este pontífice convocó el Concilio Vaticano II, que atrajo conciliares de todo el mundo y también a representantes de otras comunidades cristianas. Juan XXIII llegó a presidir la primera sesión de este concilio, luego de lo cual se produjo su muerte y el advenimiento de Pablo II. Este papa supo completar el desarrollo previsto y, tiempo después, en marzo de l967, dio a conocer su encíclica titulada Populorum Progressio, sobre el desarrollo de los pueblos, fechada el 26 de marzo de l967.

Desigualdad.
El problema era la desigualdad social y cómo enfrentarla. Ya mencioné que la respuesta civil había comenzado a ser la rebelión armada. Es sabido que se destaca el hecho de la revolución cubana, en el que tuvo participación sobresaliente el Che Guevara, argentino, el cual, luego de esa gesta, llevó la respuesta armada a África y, más tarde, a Bolivia, como parte de un plan de alcance regional. Grupos armados actuaron en la selva tucumana y luego en zonas urbanas.
Como se aprecia, para entender el caso de la excomunión anulada hay que armar un marco histórico que se ve dificultado por su proximidad y porque prosiguen algunos de sus efectos, al menos en el debate. Los curas jóvenes, sobre todo los que predicaban en villas miseria y barrios obreros, entendieron que debían dar forma operativa a los planteos del concilio y de la encíclica. Esto llevó a constituir el mencionado Movimiento Sacerdotal del Tercer Mundo y otros emprendimientos de este tipo. Asimismo, se produjeron planteos teóricos, como el de la teología de la liberación.
El catolicismo no tardó en hacer visible la resistencia del sector tradicionalista. Luego sobrevino el problema de la rebelión armada, que contó con la adhesión de no pocos curas, algunos de los cuales pasaron a ese tipo de acción.
La reacción tradicionalista fue, pues, el marco de la excomunión del cura correntino Marturet. También fue causa del asesinato de numerosos curas argentinos (algunos franceses, también, como los palotinos y sus seminaristas). Hubo curas en la región que militaron en formaciones armadas o mostraron adhesión militante a la encíclica “sobre el desarrollo de los pueblos”.
Luego de los ´80 comenzó a cambiar el panorama económico y político del mundo, hasta su estado actual. En este momento es cuando el papa Francisco ha renovado la demanda social y el compromiso vaticano. La anulación de la excomunión de Marturet parece estar en esta línea. También la propia prédica papal, que ha tenido varia expresión escrita.

Morales.
El pronunciamiento de la ONU sobre el caso Milagro Sala está en el debate argentino de estos días.
El gobierno, que al parecer había desestimado el efecto o la trascendencia de esa prisión arbitraria, busca ahora la manera de responder a la ONU sin contradecir al presidente Macri, que ha sido muy severo al referirse a un caso equivalente en la Venezuela actual.
En cuanto al gobernador jujeño, Morales, se sabe que participó de una de las reuniones convocadas por la cancillería para definir su respuesta. Según un trascendido, Morales dijo en el curso de esa reunión: “No voy a liberar a esa mujer”.
De haberse expresado así, reconocería que fue él y no la justicia quien tomó la decisión. Además, dificultaría una salida política del problema.
Jotavé

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