Asamblea Mundial y sus señales para la confusión

DOMINICALES

La inauguración del periodo de sesiones de la asamblea de las Naciones Unidas ha dado lugar a multitud de discursos, muchos de ellos a cargo de jefes de Estado.
Han sido escuchados con interés unos pocos y son casi siempre los de quienes representan a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y de otras naciones que, como Alemania, han estado recuperando poderío.
Si el interés es conocer las chances reales de avanzar hacia una paz general o si las situaciones críticas se han tensado en extremo, esta vez han ganado holgadamente estas últimas señales. Los centros críticos se dan Corea del Norte y lo que ésta representa; Medio Oriente, en guerra incesante y que el humano común ya no sabe de quién contra quién; y también Israel e Irán, que permanecen como enemigos declarados y hacen sus apuestas en ese escenario.
En Lejano Oriente, Corea del Norte insiste en mojar la oreja de todas las potencias atómicas al desarrollar aceleradamente sus propias armas y mostrar que cada vez llega más lejos con sus misiles aptos para llevar carga nuclear. Se puede decir que su dictador ensaya una bravuconada irresponsable porque puede desatar una guerra susceptible de generalizarse. Estados Unidos por boca de su presidente ha dicho con toda claridad que contempla la posibilidad de tener que borrar del mapa a ese país y permite pensar que ya lo hubiese hecho de no ser que entiende que China, aunque aconseja a Corea N. a no seguir tensando la cuerda, lo hace porque le es tan incómodo como peligrosos asistir al asentamiento del poder atómico norteamericano en toda la península coreana, donde ya, so pretexto de la amenaza, se ha establecido en el Sur y en todos los mares y muchos territorios aledaños. Rusia, en la misma situación, propicia el diálogo, pero tiene idéntica preocupación que China, al tiempo que su relación con este inmenso país no está exenta de recelos.
La asamblea de la ONU no puede dejar de reflejar también otras tensiones. Una de ellas es la que afecta a la Unión Europea y se manifiesta en la decisión del Reino Unido de salir de esa alianza, a la que llegó quizás con el sueño de liderar pero se encontró con la realidad de una Alemania cada vez más gravitante. Quizás éste es el motor secreto del Brexit y entonces hay que pensar que el Reino Unido buscará hacerse fuerte en Malvinas y mantener al menos parte de la influencia económica que ganó en el Río de La Plata cuando estos países se declararon independientes.
En esta oscuridad el avance constante es del neoliberalismo, el cual comenzó por crearse un ámbito global y ahora se ha instalado en el poder político de un importante número de naciones. Incluso en Francia, donde el presidente Macron lleva adelante su propósito de crear un nuevo estatuto para el trabajo asalariado , cuando los analistas y las encuestas dan como seguro el triunfo de la Merkel en la elección inminente en Alemania., luego de su mutación de “dama de hierro” a “madrecita” por su comportamiento diferente (y mejor) con los migrantes.

Shakespeare.
El bardo británico explicó en una de sus tragedias que el acaecer hodierno es la consecuencia o el fruto de una suma de acciones y omisiones del pasado. En la traducción al español, su dicho se expresa así: “Aquellos polvos trajeron estos lodos”. Conviene tenerlo presente cada vez que se trate de entender un fenómeno que aparece amenazante sin que se acierte a saber en qué medida lo es.
En estos días, la suma de huracanes que han afectado a las islas atlánticas próximas al continente y a la tierra firme de México y de los Estados Unidos, ha llevado a preguntarse si esta proliferación y magnitud de vientos, lluvias, inundaciones y sismos es independiente del proceso global del cambio climático. La pregunta lleva inevitablemente a quien aparece como víctima de tales sucesos, es decir, el hombre, nuestra especie. ¿Acaso no es cierto que el actual gobierno de USA cuestiona los acuerdos de París para una acción concertada que debería eliminar los emprendimientos humanos que apresuran el daño inferido a la atmósfera y el suelo?
Trump ha dicho que esos acuerdos perjudican particularmente a su país, que no casualmente es uno de los dos más importantes envenenadores de la atmósfera, tanto desde su propio territorio como desde los muchos lugares donde actúan empresas mineras y de otros rubros cuyas ganancias van principalmente a USA, aunque ahora esas empresas no se sienten obligadas por la ley de su país de origen. “Estados Unidos es lo primero” para los norteamericanos, dijo en la ONU, agregando que todo país dice o debe decir lo mismo. Claro que no todo país puede hacer lo mismo.

Migración.
Habitantes de las islas de dominio británico, francés y holandés de la zona atlántica atacada por los huracanes y por las lluvias torrenciales, comienzan a preguntarse si ha sonado la hora de emigrar hacia tierras continentales más altas.
Como los sirios y los africanos y muchos centroamericanos, descubrirán que en parte alguna serán bien recibidos. Y cada vez son más las islas en riesgo de quedar cubiertas por un mar que recibe el aporte de deshielo polar.
Acaso el conflicto actual que tiene el gobierno argentino con los mapuches sureños ha tomado el cariz cruel que exhibe en estos días porque los dueños de las mejores tierras, en su mayoría extranjeros, han comunicado su molestia con la pretensión de los aborígenes de conservar su cultura y sus ya pocas tierras. Los acontecimientos de Cushamen y otros lugares de Chubut y Neuquén (hasta la quema de casas mapuches y desaparición forzada de una persona) pueden tener relación con el proceso de consolidar el dominio de los suelos que están bien dotados de agua y bellezas naturales. Acaso estamos llegando al momento en que se trataría de completar la “conquista” de Roca.

Frida.
El nombre de la niña era Sofía Frida. Alguien dijo que la había visto moverse entre la ruinas de un edificio derrumbado en la ciudad de México.
A partir de ahí, el rescate de Frida fue prioridad para la televisión, que logró una transmisión de nueve horas ininterrumpidas. Se concentraron allí los auxilios y los rescatistas y gran parte del mundo estuvo pendiente de la suerte de Frida. Más de una lágrima se derramó en la espera.
Frida no apareció y puede que nadie nunca la haya visto. Pero el show duró nueve horas.
Jotavé