Ayer y hoy

La provincia de Buenos Aires está otra vez a merced de las inundaciones con ciudades y pueblos cercados por las aguas y explotaciones agropecuarias en estado “crítico”. En tanto la gobernadora se encuentra de vacaciones en un exclusivo centro turístico del Caribe sin que los grandes medios porteños se escandalicen ni impriman tapas con títulos catástrofe. Qué distinta esta placidez al ensañamiento que mostraron hace apenas dos años cuando sucedía el mismo fenómeno hídrico pero en lugar de María Eugenia Vidal estaba Daniel Scioli al frente de la gobernación bonaerense. En aquella ocasión Scioli había viajado a Italia por razones médicas -hacer ver su brazo ortopédico- y no por descanso como hoy Vidal, sin embargo los ataques de los diarios y la TV de los grupos mediáticos concentrados fueron implacables y lo maltrataron con dureza inusitada. Y ello a pesar de que el entonces gobernador, ante la emergencia, adelantó su regreso e interrumpió su agenda.
Hoy la gobernadora está descansando en un paradisíaco punto veraniego del exterior, ni habla de anticipar su vuelta y los charlistas televisivos y escribas del Grupo Clarín y La Nación no le gruñen con el dedo en alto y el ceño fruncido como ayer a Scioli. Otro de los miles de ejemplos de cómo funciona el blindaje mediático del “periodismo independiente” en estos tiempos de euforia neoliberal.