Calor político

La febril actividad que por estas horas muestran los partidos políticos pampeanos ha modificado sustancialmente el paisaje informativo habitual de las fiestas de fin de año. El adelantamiento de las elecciones provinciales obró el milagro. Nunca las páginas de este diario, y las de los colegas, se vieron tan saturadas de noticias políticas como en este inicio de verano tan particular.
En años anteriores, cuando se aproximaban estos días festivos, los políticos preferían huir para recluirse en sus círculos familiares o, literalmente, “desaparecer del mapa” al viajar a ignotos sitios turísticos. Para los periodistas resultaba toda una proeza encontrar a los escurridizos dirigentes y obtener de ellos alguna declaración referida a tal o cual información de interés público.
Hoy todo cambió radicalmente, y este adverbio no señala solo a la parcialidad política que menciona. Es cierto que el partido de Alem tiene por estas horas una cuota extra de adrenalina con respecto a los otros espacios a causa del sainete desplegado para dirimir su candidato mayor; pero el justicialismo no le va en zaga con seis nombres en la lista de los que se anotaron para la carrera a la comuna santarroseña. El macrismo es el que tiene su “vida interior” más tranquila aunque hacia afuera decidió jugar fuerte ante su socio en Cambiemos al desafiarlo a una contienda para dirimir quién encabezará la boleta que apuntará al Centro Cívico.
Así las cosas, hoy los hombres y las mujeres de prensa no deben penar por una entrevista ante la sobreoferta de posibilidades en esta etapa inicial de la temporada política, que coincide con el inicio de la temporada veraniega. No hay dirigente que no ofrezca su garbo y su discurso y busque, ávido de audiencias, los micrófonos, las cámaras y los grabadores que antes gambeteaban con habilidad impar.
La política con su ruido será la protagonista informativa de este verano. En buena hora que sea así y que logre destronar de su sitial, al menos por esta vez, a los aciagos incendios estivales.