Campaña contra un juez molesto

Otra furiosa campaña mediática está desplegándose por estos días en los grandes medios porteños que decidieron apuntar sus cañones esta vez contra el juez Sebastián Casanello. Lo acusan de todo, hasta de haberse reunido a escondidas con Cristina Fernández de Kirchner y recibir dádivas millonarias. Las pruebas son, como en la mayoría de estos casos, insustanciales y se puede reconocer en ellas la mano de los servicios de inteligencia. En verdad, lo que más parece molestar del juez es su investigación de los Panamá papers ante el involucramiento cada vez más notorio del Presidente de la Nación con maniobras poco claras de empresas y cuentas en guaridas fiscales.
No hay tapa de Clarín que no hable del magistrado, y siempre con el tono malicioso que utiliza cuando decide apuntar contra algún funcionario o dirigente que no le cae simpático. Aunque en los artículos de sus columnistas estrella, la carencia de argumentos sólidos sea inversamente proporcional a la abundancia de verbos condicionales. La profusión de los “habría”, los “sería” o los “tendría” no hace más que confirmar la desnudez de certezas.
El programa Economía Política, de C5N, divulgó una de las escuchas telefónicas con las que se pretende “involucrar” al juez y “probar” que se reunió con la ex presidenta y recibió coimas. Los interlocutores son Lázaro Báez y una de sus abogadas defensoras y la conversación provocaría risa si no fuera tan grave el uso que se le está dando.
El reciente encuentro de Casanello -junto a otros magistrados argentinos- con el Papa, en Roma, aumentó el ensañamiento y la paranoia de quienes ven en él un conspirador. En su despacho hay causas calientes que preocupan mucho al macrismo: además de las dos citadas, la de los cinco chicos muertos en la fiesta electrónica de Costa Salguero en la que procesó a inspectores del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras pasan los días y las coberturas televisivas en vivo y en directo por TN de las excavadoras en Santa Cruz se revela como un show distractivo de la opinión pública, se conocen más detalles de las operaciones oscuras del Presidente usando cuentas y empresas off-shore. La requisitoria del fiscal Federico Delgado al canal C5N para acceder a la documentación que probaría una maniobra de triangulación en Bahamas para lavado de dinero por parte de una de las empresas del presidente, exacerbó la campaña contra el juez Casanello en los medios del grupo Clarín. Lo mismo ocurrió tras otro informe periodístico en el mismo canal que probaría las estrechas relaciones comerciales entre Lázaro Báez y Angelo Calcaterra, primo del presidente y titular de la empresa constructora Iecsa. Un legajo de esta empresa fue encontrado en los allanamientos a “La Rosadita”, la financiera de Lázaro Báez filmada en cadena nacional mientras se contaban fajos de billetes.
En las últimas horas se sumó una denuncia penal contra el Presidente para que se investigue si una gran operación inmobiliaria que realizó fue beneficiada con una eximición de impuestos cuando gobernaba la ciudad de Buenos Aires ¿Se profundizarán las campañas de los medios aliados contra los jueces y fiscales molestos?

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