Clarín en guerra.

COSAS QUE PASAN

El periodista estrella del Grupo Clarín, Julio Blanck, se sinceró. Admitió que los medios de Héctor Magnetto hicieron “periodismo de guerra” contra el gobierno kirchnerista, reconoció que “eso es mal periodismo” y que “yo lo hice y no le echo la culpa a nadie”. Pero a renglón seguido, tras la súbita catarsis, disparó: “Fuimos buenos haciendo guerra, estamos vivos, llegamos vivos al final”. El problema de Blanck es que habla en tiempo pasado pero su patrón, todavía hoy, sigue la caza de brujas sin cuartel contra el kirchnerismo, usando las armas de siempre y como si la guerra no hubiera terminado. Las coberturas pletóricas de falacias, distorsiones, rumores sin chequear, comentarios maliciosos, repeticiones en cadena están a la orden del día. Ese periodismo de pocos datos y mucha especulación sigue teniendo buena salud bajo la atenta mirada de Magnetto. No es cosa del pasado, como pretende JB.

Sensación térmica.
El gobierno de Cambiemos y sus socios mediáticos hicieron lo imposible por minimizar la estruendosa protesta del jueves 14. Ese día hubo mucho ruido en todo el país contra los brutales tarifazos que castigan los bolsillos de los argentinos. Pero el pretendido ninguneo del macrismo y los medios amigos recibió otro sacudón: varias encuestas conocidas en las últimas horas mostraron que la adhesión de las mayorías a la manifestación -o a su reclamo- es contundente. Una de las consultoras midió que el 77% estuvo “de acuerdo o muy de acuerdo” con la protesta; otra que el 81% rechaza el tarifazo de una sola vez y pide que se aplique con “gradualidad”, y una tercera determinó que el 63% piensa que hay que aumentar las tarifas pero “a un nivel que se pueda pagar”. Podrán mirar para otro lado, hacerse los distraídos o seguir titulando con la “pesada herencia”, pero en la calle la sensación térmica, a pesar del frío, no hace otra cosa que aumentar.

Clases a GM.
Ni los jueces se salvan de la persecución política en Jujuy. Javier Aróstegui, juez de instrucción, fue acusado por ser “benévolo” con Milagro Sala porque no encontró evidencias de su participación en un homicidio en el marco de una denuncia presentada por el propio Gerardo Morales. El acusador del juez es uno de los fiscales puestos a dedo por el gobernador en su expeditiva reforma de la Justicia. Hace pocos días detuvieron también al marido de MS, Raúl Noro y los obreros del ingenio Ledesma fueron reprimidos con extrema violencia por la policía. ¿Habrá algún voluntario que quiera viajar a Jujuy para darle algunas clases de Educación Democrática a GM? (RAM).

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