Claroscuros de la crisis

LA SEMANA PAMPEANA

I – La semana comenzó para los pampeanos con las firmes versiones sobre las dudas que despierta en el escenario actual de crisis económica el futuro de la promocionada y prometida autopista Anguil-Santa Rosa y toda la remodelación de la ruta 5 para su transformación en una “ruta segura”. Pese a las desmentidas de rigor, fue la propia autoridad nacional en el área quien confirmó que no hay financiación a la vista y que, para reemplazarla, el gobierno echará mano al Banco Nación. O sea, que las PPP, cuya sigla debería ser Participación Pública Privada, y connota la asunción de riesgos por parte de los inversores será, una vez más: (la) Plata (la) Pone (Juan) Pueblo.

II – La crisis económica que seca los bolsillos de los pampeanos más rápidamente a medida que avanza el mes tuvo, paradojalmente, una buena consecuencia: los controles de alcoholemia que la policía y la municipalidad realizan los fines de semana sobre los conductores arrojó una drástica reducción de los casos positivos. La explicación no es lineal, y no descarta que esa reducción tenga una componente relacionada con una lenta pero firme toma de conciencia que reduce el número de conductores que han tomado alcohol. No obstante, es la menor capacidad de compra de alcohol a medida que avanza el mes la explicación que prefirió elegir uno de los habituales participantes de los controles.

III – Otro concurso para cubrir una vacante en la justicia pampeana estuvo en la semana sospechado de estar digitado. No es la primera vez que el sistema de concursos o el sistema de elección de los postulantes en el Estado es puesto en duda y bajo sospecha en La Pampa. Una de esas formas de burlar la necesaria imparcialidad de los concursos es la consabida y escandalosa existencia de hojas con las respuestas correctas que habilita a pensar que puede haber favoritismos o privilegios para algunos postulantes que con solo hacerse de estas hojas estarían en ventaja sobre el resto. Esta forma de amañar las oportunidades de trabajo y burlar al mérito tiene, se ha dicho, una influencia no menor en el éxodo de jóvenes profesionales de la provincia que asumen que en La Pampa hay puestos de trabajo que están reservados para los “hijos de”. Pese a que no en todos los casos funciona esta forma tramposa de selección, la generalizada aceptación de un estado de cosas tal que naturaliza la inexistencia de la republicana igualdad de oportunidades y no da en muchos casos mayores garantías de transparencia e inviolabilidad de los métodos de selección, lleva a la existencia de un estado de sospecha generalizado donde caen justos y pecadores.

IV – La movilización de docentes y profesores en defensa de la universidad pública tuvo en la provincia el claro pronunciamiento del gobernador que definió a esa lucha como una tarea de todos los pampeanos. El ataque que, una vez más, debe afrontar la universidad argentina tiene las consabidas intenciones de terminar con uno de los bastiones del sueño argentino de movilidad social ascendente por medio del acceso a la educación superior gratuita. Los sectores que hoy gobiernan el país son los que en la historia del país han estado en contra de la centenaria reforma universitaria que marcó a fuego a la sociedad argentina y la convirtió en una referencia mundial. Cinco premios Nobel salidos de la universidad pública eximen de mayores comentarios. No obstante, aún hay quienes se dejan convencer por la prédica reaccionaria sobre la supuesta “ineficiencia” del sistema universitario público argentino y lo que cuesta su mantenimiento en una crítica que no resiste el menor análisis. La masiva movilización que en todo el país llenó las calles en defensa de la Universidad mostró claramente dónde está parada la sociedad en este tema.

V – En un acto que no tiene muchos antecedentes (según la memoria de quien esto escribe) La Pampa convirtió este año el inicio de la temporada de riego en un acontecimiento que mereció la presencia del ministro de la Producción en la zona bajo riego pampeana de 25 de Mayo. El funcionario inició así un cambio saludable en el reconocimiento del papel que tiene en nuestra provincia la utilización de los sistemas de riego en la economía. Con una matriz eminentemente pastoril y agraria, los ritos y hasta las festividades pampeanas suelen estar asociadas a esa cultura de secano que celebra la ganadería y la agricultura. Que ahora comencemos a celebrar la epopeya del riego como un acontecimiento digno de ser destacado en el calendario productivo pampeano abre el panorama de la complejidad productiva de nuestra provincia para incluir el uso racional del agua y los laboreos agrícolas intensivos asociados. En medio de los reclamos por nuestro Atuel, no es un dato menor. (LVS)