Concluyen destrucción de viejas armas químicas

OPERACIÓN AVALADA EN PANAMA

En una operación avalada por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), Estados Unidos eliminó en Panamá proyectiles de la Segunda Guerra Mundial con gases nerviosos que formaban parte del arsenal en sus bases militares de la antigua Zona del Canal.
Los gobiernos de Panamá y Estados Unidos presentarán este jueves “los resultados de la operación de destrucción de municiones químicas en Isla San José”, anunció en la víspera la cancillería panameña.
El armamento destruido está compuesto por ocho bombas que habían sido ubicadas en Isla San José, en el Pacífico panameño.
Seis de ellas son de 1.000 libras (unos 500 kilos) y se sospecha que contenían fosgeno, un gas venenoso asfixiante utilizado ampliamente durante la Primera Guerra Mundial (1914-
1918).
También se inutilizó una bomba de 500 libras que podría haber tenido cloruro de cianógeno, un gas extremadamente letal, y un cilindro vacío y oxidado, según el plan de la OPAQ.
Militares estadounidenses y especialistas panameños iniciaron en septiembre la destrucción de las bombas, que habían sido identificadas en 2002 por la OPAQ en Isla San José, de 44 kilómetros cuadrados.
En esa isla el Ejército estadounidense habría realizado pruebas y experimentos militares con gas mostaza, fosgeno y otros agentes nerviosos para su posible uso durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la guerra de Vietnam (1964-1975).
El 30 de agosto el gobierno panameño anunció que había firmado un acuerdo con la OPAQ, después de que un mes y medio antes el Consejo Ejecutivo de esta organización respaldara el plan presentado por Panamá para destruir estas armas.
Según ese plan, Panamá determinó que las bombas debían eliminarse en la isla ya que consideró “inseguro” y un “riesgo indebido” para los trabajadores y el medio ambiente trasladar las municiones ante su “configuración explosiva” y su “edad”.
La operación, financiada por Washington, consistió en la destrucción del armamento a través de la lluvia y la humedad para asegurar la hidrólesis (descomposición de sustancias por acción del agua) y la dilución de las municiones.

¿Proyectiles sin detonar?
La eliminación de este armamento ha sido objeto de discusiones constantes entre los dos países, que habían acordado la limpieza para 2013 y 2014, pero no fue ejecutada.
Estados Unidos mantuvo bases militares y una zona de jurisdicción propia en Panamá desde que inauguró el Canal en 1914 hasta su retirada el 31 de diciembre de 1999.
Aunque se desconoce el número de armas que el ejército estadounidense dejó en el país centroamericano, algunas fuentes manifiestan que a Panamá pudieron haber entrado tres toneladas del agente nervioso VX.
Otros aseguran que hay más de 10 hectáreas en la ribera del Canal de Panamá con proyectiles sin detonar y que en Isla San José pudo haber hasta 33.000 detonaciones.
Según analistas panameños, Estados Unidos siempre había sido reacio a cumplir con la limpieza de las bases militares, pero el hecho de exigir a otros países la eliminación de su arsenal químico, una nueva realidad internacional y sus buenas relaciones con Panamá habrían precipitado su decisión. (AFP-NA)