Contradicciones que oscurecen el debate

LA SEMANA PAMPEANA

I – La guerra petrolera desatada en el seno del partido del gobierno siguió con sus escaramuzas durante la semana con el veto que el gobernador impuso a la decisión del vernismo y el resto de la oposición por entender que no se encuadra dentro de la ley nacional de hidrocarburos recientemente sancionada. Se trata de una pelea interna que tiene, más que al petróleo, a la sucesión del sillón de la Casa de Gobierno como prenda. Lanzado a recuperar el poder perdido por su propia abdicación, Carlos Verna ha lanzado a su tropa a una ofensiva contra todo lo que presuma puede obstaculizar ese camino. Con ese fin llegó a Santa Rosa la semana pasada a reunirse con su tropa y darles el casete que deben repetir. El primero en repetirlo fue el presidente de Pampetrol, Juan Ramón Garay, quien, siguiendo instrucciones, disparó contra el periodismo y lo responsabilizó de la pelea que mantienen con el gobierno provincial. La versión Garay de la guerra interna del peronismo es que es un invento del periodismo cuyo fin es hacerle campaña a otro partido. Lo mismo repitió de la presencia de asesores vernistas en el escandaloso caso de la ignota empresa pampeana que ganó un área en Vaca Muerta. Según Garay eso es un invento del periodismo pampeano. Faltó que dijera también que fue culpa del periodismo y no de decisiones del vernismo el ruinoso negocio del Megaestadio, la depredadora presencia de Sol Obras en La Pampa, la voladura del polideportivo de Ataliva Roca, el Frigorífico de Bernasconi inmovilizado, y demás secuelas de su paso por la provincia.

II – Esta contradicción no es la única que se ha observado en esta guerra petrolera y política desatada por la sucesión gubernamental. Desde el radicalismo se señalaron en la semana otras contradicciones no menos evidentes en las que incurre el gobierno. El diputado Martín Berhongaray señaló que no resulta creíble que desde el gobierno se disparen sospechas sobre negociados vernistas con el petróleo pero, mientras, mantiene en el directorio de la empresa estatal Pampetrol a Garay, un vernista. Tampoco puede sostener el gobierno _añadió_ que se esté propiciando una presunta transparencia en el negocio petrolero pero se bloquee paralelamente el ingreso de los representantes opositores a Pampetrol limitando el control público necesario en esa empresa.

III – Más acá de esta pelea, en el lugar donde la sociedad confía que se pueden dirimir los conflictos, la justicia tomó en la semana una decisión que generó un intenso debate en torno a un tema por demás sensible: el abuso de menores. El Superior Tribunal de Justicia anuló declaraciones de pequeñas víctimas realizadas en Cámara Gesell porque se habían realizado sin la presencia del imputado y su defensor. Esta decisión, que tiene partidarios y detractores, está en línea con la línea fijada nada menos que por la Unesco. Pero puede significar que no pocos casos de abusos que estaban a resolución deban retroceder ahora y volver a realizar las declaraciones de los menores en Cámara Gesell ya con la presencia del imputado y su defensor.

IV – Un escándalo nacional difundido por la agencia de recaudación fiscal de la provincia de Buenos Aires pegó de lleno en La Pampa. Es que la ARBA reveló que hay más de un centenar de pampeanos que tienen autos de alta gama radicados en “paraísos fiscales” municipales de la provincia de Neuquén. En esa provincia el impuesto al automotor es de la órbita municipal (al contrario de La Pampa donde los municipios lo perdieron en manos del gobierno provincial) y cada municipalidad fija las tasas que cree convenientes. Así, los pequeños municipios compiten por atraer a los poseedores de autos caros porque esa tasa, aunque es mucho más baja que la de la provincia de Buenos Aires, significa uno de cada tres pesos de la recaudación municipal. Los nombres de esos pampeanos aun no se conocen, pero se los sospecha.

V – La ampliación del radio urbano en Santa Rosa, un medida demorada que favorece la especulación inmobiliaria y la sobrevaluación de los terrenos, podría tener una instancia decisiva en los próximos días con la convocatoria a una audiencia pública. Allí los vecinos podrían decir lo que piensan de la artificial limitación a los loteos que, con variadas excusas, solo benefician a los especuladores y perjudican a las nuevas generaciones que no pueden pagar los precios de la tierra que se exigen hoy en la ciudad. (LVS)