Corrupción real pero la focalizan políticamente para tapar ajustes

LA SEMANA POLÍTICA

Emilio Marín – El caso López, con su carga de corrupción, es parte de la realidad y no un invento del macrismo. Eso es verdad, tanto como que el gobierno quiere enfocar sólo allí, para enlodar al kirchnerismo y salvar su imagen.
No está mal discutir sobre hechos de corrupción, pero sería bueno que el árbol no tape el bosque. Los argentinos venían hablando de “la ruta del dinero K”, la detención de Lázaro Báez y allanamientos en sus propiedades.
En simultáneo saltó el Panamá Papers, que salpicaba a Mauricio Macri. Y los medios hegemónicos que le daban manija las 24 horas al asunto del empresario patagónico ligado a Néstor Kirchner, apenas tuvieron un rato para las empresas off-shore del presidente. El asunto era tan delicado para la Casa Rosada que los medios internacionales llamaron la atención sobre el leve tratamiento que recibía aquí. Cuando hubo novedades -también existían 18 millones de pesos en paraísos fiscales-, las minimizaron. En rueda de periodistas amigos en la Casa de Gobierno, el acusado dijo en medio de risas que compraría bonos argentinos, esos que pagan 38 por ciento anual. Nada de proyectos productivos: de un paraíso fiscal a la bicicleta típicamente de La City…
El martes saltó un nuevo escándalo. El ex secretario de Obras Públicas, José López, fue detenido ingresando a un convento en General Rodríguez con casi 9 millones de dólares y otras monedas, un arma con permiso vencido, etc.
La deducción era simple, lo que no siempre quiere decir verdadera, aunque en este caso no había muchas dudas: sería dinero por coimas y negociados al socaire de las millonarias licitaciones y contratos firmados por López en Obras Públicas. Estuvo allí desde 2003 y hasta el final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El ex funcionario fue sorprendido con las manos en la masa. Luego, víctima de un brote enfermizo real o fingido, no pudo declarar ante el juez Daniel Rafecas que lo hizo traer a Comodoro Py. De todas maneras no quiere decir que el detenido fuera a decir la verdad. El juez tiene buenos antecedentes como para confiar que podrá esclarecer el origen de esos fondos e investigar el enriquecimiento ilícito.
Cada noticia que llegó del caso López era más indignante. Por ejemplo, las sumas irrisorias que había pagado en bienes Personales y de impuesto a las Ganancias en el año 2014, por viviendas de lujo y un patrimonio que presentó bien recortado, para eludir al fisco. La AFIP no fue así de benévola con los trabajadores que pagan impuesto a las ganancias en la cuarta categoría.

Una bomba
Las circunstancias infamantes en que fue detenido López fueron como una bomba que estalló en medio del debilitado kirchnerismo, que venía sufriendo movimientos centrífugos.
Aquellas imágenes, hábilmente explotadas por el macrismo y Clarín, presentaban al gobierno anterior como sinónimo de corrupción. Se identificaba en esos enfoques a López con Julio De Vido y a éste con CFK y su fallecido marido.
Esa es una sesgada simplificación política. La justicia deberá analizar y demostrar que López y De Vido eran una misma cosa, algo que no se prueba simplemente con decir que uno era el ministro y otro el secretario. Mucho más aventurado es certificar que De Vido y Cristina eran lo mismo. No se niegan de plano las relaciones entre estos personajes pero suponer que eran todos miembros de una asociación ilícita es una acusación ahora infundada.
Las cercanías están, pero las identidades o sociedades son otra cosa; en política los Judas también existen amén de que las uniones prolongadas también suelen romperse.
Es obvio que la ex presidenta salió muy lastimada del caso López, por lo que tuvo que difundir una carta por facebook. Allí dijo cosas ciertas, como que ella no le dio la plata a López y que esa circunstancia debería rastrearse entre los empresarios privados, además de otros círculos judiciales y políticos.
Ese razonamiento es correcto, porque a diferencia de lo que piensa el argentino medio, cuando dice “todos los políticos son ladrones” (y en realidad está pensando sólo en los políticos K, intoxicado por el holding de Magnetto), la corrupción argentina y mundial no se limita a los operadores de un solo color partidario. En el negocio sucio intervienen también empresarios, jueces, medios de comunicación, bancos, etc. Así está demostrado en Brasil, con el “Lava jato” por coimas de Petrobras. Los sucesos de Argentina no son muy diferentes en cuanto al universo interviniente y beneficiado por los negocios ilegales.
En aquella carta de Cristina falta rigor autocrítico. Parecería que el ingeniero nació de un repollo, sin pertenencia política. No, señora ex presidenta. Esto tampoco fue magia. López estuvo doce años en el riñón de su gobierno y su partido; y cuando su gobierno expiraba fue integrado a la lista de legisladores del Mercosur. Por doloroso que sea, hay que hacerse cargo…

Gobierno oportunista
La detención del ex funcionario K le dejó a Macri todo servido en bandeja. No sólo que lo del Panamá Papers quedó más reducido en las noticias, con centimetraje y mínimo espacio, sino que el oficialismo explotó el momento para avanzar con sus proyectos legislativos. Lo hizo a sabiendas de que el peronismo en general y el kirchnerismo en particular iban a estar bajo el shock de lo sucedido en el convento bonaerense.
Las bancadas del PRO-Cambiemos aceleraron el tratamiento de blanqueo, cuestiones jubilatorias, etc, en Diputados, y en el Senado para votar los pliegos de dos cuestionados candidatos a integrar la Corte Suprema de Justicia.
En el blanqueo, donde se podrían colar fondos sucios y evasores como los que probablemente el presidente tenía en paraísos fiscales, la votación fue favorable al macrismo por 162 contra 76. De los legisladores que se opusieron, el FPV-PJ conducido por Héctor Recalde solamente pudo aglutinar a 68 cuando luego de las elecciones de octubre de 2015 había quedado en un holgado número de 114. Tiempos idos, no para siempre pero sí por un largo período.
Lo que sí, el oficialismo tuvo que hacer algunas concesiones sobre la lista de excluidos del beneficio de blanquear dinero no declarado. No sólo quedaron afuera los funcionarios nacionales actuales y hacia atrás el 2011 sino tampoco sus cónyuges, padres e hijos. Quedó, eso sí, la primada como eventual blanqueadora, lo que hizo a muchos pensar en Angelo Calcaterra, de Iecsa, primo hermano del presidente.
Por otro lado, en el Senado, también el macrismo se alzó con una victoria en los pliegos de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, los que Macri había designado inicialmente a dedo y que arrastraban lo que los kirchneristas calificaban de vicio de origen. Cristina había alentado en abril a 22 senadores propios a sufragar en contra, basada en ese vicio. Sin embargo solamente 7 senadores se atuvieron en esa postura, que junto a otros tres compusieron la decena que votó en contra de Rosatti, que se hizo docena en la votación por Rosenkrantz. El score por el primer cortesano fue de 60 a 10 y en el segundo de 58 a 12, lo que debe ser vista como gran victoria de las huestes de Gabriela Michetti y Federico Pinedo. Hay que tener en cuenta que el oficialismo sólo cuenta con 15 senadores propios y esta vez llegó a 60 votos, superando su mejor marca de 54 cuando logró aprobar la ley para pagar a los “fondos buitres”.
Para dar marcha atrás con la posición argentina y pasar a abonar a Paul Singer y demás fondos delincuenciales, así como para dar media sanción al blanqueo y legalizar una Corte de 5 miembros con una sola mujer, Elena Highton, el macrismo contó con gran ayuda del peronismo. En Diputados, por el concurso de Diego Bossio del Bloque Justicialista y de 7 miembros del FPV-PJ, aún sin contar como peronistas a Sergio Massa y su bloque renovador, bien amistoso con el PRO. Y en el Senado, por acción de Miguel Pichetto y la mayoría del bloque justicialistas, que aislaron a Marcelo Fuentes y media docena de kirchneristas. Hasta Juan M. Abal Medina se alineó con Pichetto, mostrando escasas convicciones.

Con la Alianza del Pacífico
Que buena parte del liderazgo peronista rompa con CFK y secunde a Macri en aspectos políticos troncales es muy grave.
Lo es porque se sigue profundizando el ajuste contra el empleo y el salario, con más inflación, lo que perjudica a mayorías populares donde se supone que el justicialismo tiene sus reales. Las estadísticas informaron de más cesantías en la órbita privada, en tanto el nuevo Indec dictaminó un aumento de precios del 4,2 por ciento en mayo (para el índice de la CABA da un anualizado del 44,4 por ciento, para Bein el 44 y para Elipsis 42).
Estas son las cuestiones que el macrismo quiso barrer bajo la alfombra aprovechando el temporal de López, con relativo éxito.
El acompañamiento del peronismo al gobierno se agrava porque éste viene rompiendo abiertamente con la política exterior que existió desde 2003. La recepción de Macri a Henrique Capriles, sus acuerdos con el presidente de Colombia y la posición injerencista de ambos sobre Venezuela, la incorporación como observador en la Alianza del Pacífico, etc. así lo demuestran. Todo eso hace volar por los aires las políticas de integración y mayor independencia regional. Que Macri ponga la dinamita, vaya y pase; que el peronismo le haga de campana y lo festeje, eso es lo grave.

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