Cosas que pasan

Más pobres.
Desde la asunción del gobierno macrista la pobreza y la indigencia no pararon de aumentar. Así lo comprobó una medición de la Universidad Católica Argentina. Según los primeros datos difundidos habría 1,4 millones más de pobres y 350 mil más de indigentes. La UCA es la institución que siempre siguió el PRO, cuando era oposición, para castigar al entonces gobierno kirchnerista sobre los problemas sociales. Por lo tanto ahora que es gobierno no podría alegar que sus estadísticas no son confiables. Urgente deberían avisarle al presidente que la prometida “Pobreza cero” está cada día más lejos. ¿Se habrá dado cuenta Macri de las consecuencias de sus políticas? O quizás la pregunta sea otra: ¿Le importará a Macri las consecuencias de sus políticas?

También Brieger.
El periodista Pedro Brieger fue despedido de los noticieros de Canal 7. El mismo lo hizo saber ante “las versiones” que corrieron por las redes sociales. Brieger es uno de los periodistas más destacados del país en materia de política internacional, y no hay colega que no lo reconozca. Pero parece que la calidad no es lo que más le importa a Hernán Lombardi en el manejo de los medios públicos. Por supuesto, lo mismo que la censura a Telesur y a tantos otros periodistas que desaparecieron antes que Brieger, todo se hace en nombre de la “pluralidad” y la “convivencia”. ¡Este es el “cambio” que nos hacía falta, y qué tanto embromar con eso del “miedo”!

Ahora está bien.
Lo mismo que le criticaba al kirchnerismo está haciendo ahora el PRO en el gobierno. El ministro Prat Gay cambió el índice inflacionario de referencia de Capital Federal por el de San Luis porque en febrero dio más bajo. En base a ese índice se pagan los intereses de los bonos de deuda, por lo que Prat Gay decidió copiar lo que en su momento hizo Guillermo Moreno y tantas críticas mereció de la entonces oposición. Claro, en aquel momento los gritos tenían la estruendosa amplificación de los medios porteños, que hoy no dicen ni mu.

Arsat congelado.
Ahora fue el plan satelital argentino el que entró en el freezer. El gobierno decidió “ahorrar” y le exigió que se autofinancie. Es fácil decirlo pero no hacerlo, porque la comercialización lleva tiempo y se necesita del apoyo del Estado para financiar las primeras etapas. Pero el gobierno está más interesado en regalarle retenciones e impuestos al campo y las mineras que en respaldar el desarrollo tecnológico del país. Faltaba más. (RAM).