COSAS QUE PASAN

Confesión.
Elisa Carrió no es mujer de callarse la boca. Hasta sus aliados tiemblan cuando le ponen un micrófono adelante. Ahora acaba de incinerar sin vueltas nada menos que a Héctor Magneto, al juez Claudio Bonadío y a Margarita Stolbizer. Muy suelta de cuerpo la matrona de la Coalición Cívica dijo que es “importantísimo” que Margarita se dedique “a tiempo completo” en sus acusaciones contra Cristina Fernández de Kirchner “sobre todo porque la ayudan mucho Clarín y Bonadío”. Como semejante cosa la dijo en el programa de Luis Majul, Lilita no tuvo que molestarse con repreguntas incómodas. Pero a pocos días de que Julio Blank, el periodista estrella de Clarín, admitiera que el supergupo practicó “periodismo de guerra” contra el kirchnerismo (y lo sigue haciendo, como cualquiera se da cuenta), es toda una revelación. La cruzada de Clarín y varios jueces obedientes (como Bonadío) contra Cristina era bien conocida, pero nunca admitida públicamente por alguien del palo como ahora que Lilita se confesó en el altar de Majul.

Dios y trabajo.
El día de San Cayetano se llenaron las calles de gente pidiendo por trabajo. En Buenos Aires la movilizacion fue multitudinaria y llenó la Plaza de Mayo donde le pegaron fuerte al gobierno nacional por su política que no multiplica panes pero sí desocupados. Pero el que dio la nota fue el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien twitteó: “Hoy es San Cayetano. Que Dios nos acompañe cuidando el trabajo de los que lo tienen y abriendo oportunidades para los que lo buscan”. En Argentina, al menos, la máxima autoridad para cuidar el trabajo es el ministro de ídem. Que se sepa, todavía nadie delegó en Dios esa potestad bien terrenal. “Lo único que falta -podría decir el Altísimo- que después de despedir a tanta gente me vengan a reclamar a mí”. Quedarse sin laburo es de las peores cosas que pueden pasar en la Argentina de nuestros días. Y para peor todos los meses aumenta la marea de desocupados.

Para los ricos.
Ya son más de la mitad los argentinos que piensan que el macrismo gobierna “para los ricos”. Una encuesta de Hugo Haime también reveló que apenas el 1,3% cree que gobierna “para los más necesitados”, en tanto el 85% dijo que los aumentos tarifarios son “excesivos” y solo el 13% que son “adecuados”. A ocho meses de asumir, es cada vez más difícil para el gobierno echarle la culpa de todos los males al anterior y desentenderse de sus propias medidas. Otro dato revelador de la encuesta: las dos mayores preocupaciones de los argentinos son la desocupación y la inflación. Más claro, imposible. (RAM).