Cultura y folklore en el fútbol según lo cuentan

El hecho de que el fútbol argentino se asegurara la participación en el próximo mundial (en Rusia) produjo una catarata de expresiones en los medios de prensa.
Mientras que nuestro diario destacó el hecho sin abundar en adjetivos, en otros casos se hizo notorio que los propios periodistas habían terminado por dudar de la clasificación y hasta se empeñaban por demostrar que la condición sobresaliente de Messi no resultaba afectada. Al cabo, el fútbol es un deporte colectivo, en el que todos los del equipo son o pueden ser determinantes y si hay entre ellos alguien que sobresale, entonces la formación se adecua para facilitar su desempeño, cosa posible en el caso de Barcelona porque el club puede pagar a los mejores y frenar o castigar alguna indocilidad o mezquindad. Estructurado como una empresa, como un negocio, dicho club es implacable. Esta situación no se da cuando se trata de una selección nacional, no porque esta misma sea ajena al negocio, sino porque no hay tiempo para armonizar los talentos.
A propósito de este tema, he podido leer un reportaje a Pablo Alabarces, a quien se presenta como sobresaliente en sociología del deporte y es investigador del Conicet. No habla del mundial sino del fútbol nacional, que, dice, pasa por un largo mal momento. Observa que mientras hasta hace pocos años los miembros de clases altas se abstenían de hablar de fútbol, ahora se apresuran a declarar que son hinchas de tal o cual equipo. Se ha llegado a un punto en que no se puede hallar quien no presuma saber de fútbol y desde esa altura dicte condenas y absoluciones. No hay tal saber cuando quien cree tenerlo no va más allá de decir: “aquel jugador me gusta porque pone huevos”.
Alabarces no cree que el fútbol refleje a la sociedad, porque una sociedad compleja y moderna tiene múltiples facetas y aristas. Lo más ridículo es decir que los hechos de violencia reflejan el estado de la sociedad. No existe tal relación de causalidad. Los hechos de violencia en el fútbol son totalmente independientes de la violencia social. Tampoco (la violencia) guarda relación con las variables económicas. El fútbol construye su campo con bastante autonomía, con reglas propias. La relación personal con el fútbol pasa más por lo sentimental que por lo racional. El mentado folklore del fútbol no es una invariable, ha cambiado más de una vez entre l919 y 2017. Las prácticas de la hinchada se renuevan y no duran más de veinticinco años.
Ahora vivimos una cultura del fútbol saturada por la lógica del aguante: tener aguante está bien porque sos macho y no tener aguante está mal porque sos puto. Asistimos al predominio de las metáforas sexuales.

El reportaje en Página/12, miércoles 11.
Petróleo.
La política petrolera argentina favorece las inversiones extranjeras en Vaca Muerta. En el resto del país decae la producción de crudo. En los primeros ocho meses de este año cayó un 7,7% respecto a igual período de 2016. Es la menor en 27 años. La mayor decadencia se da en Chubut y Santa Cruz (cuenca golfo San Jorge).
Lo que produce el golfo San Jorge es petróleo pesado, para el cual nuestras refinerías no son aptas. Se lo exporta.

Política.
El intendente de Santa Fe capital, José Corral, que también preside la UCR nacional, se halla bajo una investigación judicial por presunta financiación con dinero público de una red de punteros políticos.
El pasado martes la policía allanó la municipalidad (secretarías de Desarrollo Social y de Hacienda) y secuestró documentación.

Agrotóxicos.
Productores rurales de Dique Chico, Córdoba (200 habitantes) se encadenaron frente a la municipalidad, en una de sus demostraciones de resistencia al proyecto de condicionar el uso de agrotóxicos a dos mil metros de lugares habitados.
Es la primera resistencia a la ofensiva contra el uso de agrotóxicos que se desarrolla principalmente en Córdoba.
Atentamente:
Jotavé