De qué se trata

En los últimos días se vienen sumando los pedidos a la municipalidad para que convoque a una audiencia pública y ponga en consideración de los vecinos y sus instituciones el tema de las antenas de telefonía móvil en el espacio común de la ciudad. Los cuestionamientos a la ordenanza que sancionó días atrás el Concejo Deliberante en un trámite que sorprendió por su velocidad, justifican este procedimiento que ahora se propone porque es la mejor manera de aventar toda sospecha sobre la transparencia de esta iniciativa.
Luego de aquella aprobación exprés se conoció que representantes de poderosas compañías foráneas estuvieron desplegando tareas de lobby en la ciudad y se reunieron con funcionarios municipales y provinciales. Fuentes de esos dos ámbitos confirmaron esas gestiones. En tanto desde la Cooperativa Popular de Electricidad cuestionaron la acelerada aprobación de la ordenanza sin realizar consultas al respecto cuando es sabido que la entidad viene bregando, y avanzando, en su intención de incorporar el servicio de la telefonía móvil.
En verdad, la importancia del tema en cuestión amerita la realización de una audiencia pública para abrir el juego a la participación de los vecinos que son, a su vez, asociados a la CPE. Esa estrecha comunidad de intereses debería persuadir al intendente y sus funcionarios acerca de la necesidad de satisfacer el derecho a la información de los habitantes de la ciudad y de sus instituciones representativas.
“El pueblo quiere saber de qué se trata” fue la consigna que corrió como reguero de pólvora para movilizar a los porteños alrededor del Cabildo en mayo de 1810. Hoy, dos siglos después, esa consigna adquiere absoluta actualidad en esta capital provincial cuya comunidad eligió democráticamente prestarse no pocos servicios públicos a través de la organización cooperativa. Esta honrosa tradición de los santarroseños debería ser defendida por sus habitantes y sus autoridades políticas porque los grandes beneficios obtenidos así lo justifican.