De Sol a Sol, no, gracias

La Resolución 71 del gobierno nacional establece la jornada del peón rural en ocho horas diarias y 48 semanales. Deja sin efecto la decisión (de los años de Videla y el Proceso) que la estableció “de sol a sol”.
El trabajo del peón rural tiene características que lo diferencian de los trabajadores urbanos, pero el principio de la duración de su obligación para con la patronal forma parte de derechos bien establecidos. En la Argentina de comienzos del pasado siglo se aceptó la pauta de los tres ocho: ocho horas de trabajo, ocho de libre disponibilidad (educación, entretenimiento…) y ocho de sueño. En labores urbanas (privadas o de gobierno) el horario ha tendido a reducirse y cuando se excede la pauta, se paga por separado (horas extra).