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Ejemplo de libro de acá nomás

Si hay una característica que define al macrismo esa es la concentración de la riqueza nacional en muy pocas manos con su consecuente aumento de la desigualdad social. Ese proceso se alimenta con la transferencia del ingreso de los sectores medios y bajos hacia la elite económica. El mecanismo no es difícil de explicar y los resultados están a la vista: los sectores mayoritarios -trabajadores, jubilados, Pymes, profesionales, etc.- no paran de pauperizarse mientras que un puñado de actividades -compañías eléctricas, gasíferas, mineras, agroexportadoras, bancos y muy pocos más- no paran de obtener utilidades extraordinarias.
El martes último, un debate en la Legislatura pampeana permitió brindar un ejemplo acabado de este mecanismo que también tiene lugar entre los actores que integran la cadena de los servicios públicos. El titular de la Administración Provincial de Energía estaba exponiendo ante la Comisión de Legislación General sobre un convenio entre varias provincias y Nación para construir una red de tendido eléctrico cuando fue interrumpido por un diputado del radicalismo. El legislador dirigió una consulta sobre la estructura de costos de la energía en nuestra provincia y en una parte de su exposición cuestionó las «ganancias» de la APE y las cooperativas y se pronunció en favor su reducción.
En su respuesta, el funcionario le recordó al olvidadizo diputado que ni la APE, como organismo público, ni las cooperativas, como entidades de la economía solidaria, tienen finalidad de lucro, por lo tanto no corresponde hablar de «ganancias». Pero además, presentó algunos números que son elocuentes como la notable reducción de la participación de la APE -del 12 al 7 por ciento- y las cooperativas -del 70 al 40 por ciento- en el valor total de la tarifa que pagan los usuarios. En cambio el impacto de los costos nacionales aumentó considerablemente al pasar del 17 al 50 por ciento. Entre estos últimos figura en un lugar preponderante el monto que el gobierno nacional le reconoce a las grandes empresas generadoras a través de un cuadro tarifario atado al valor del dólar, un beneficio que solo perciben estos selectos grupos empresarios cuyos dueños gozan de la simpatía y de los favores de este gobierno de CEOs.
Estos y otros números que completaron la exposición, y que sería muy largo y tedioso exponer en esta columna, muestran con absoluta transparencia aquel proceso de transferencia regresiva del ingreso nacional que se citaba al comienzo. El ejemplo, por su cercanía y su contundencia, nos pone a los pampeanos de cara ante este grave problema. Nuestras cooperativas -empresas populares por excelencia-y nuestro Estado provincial se van empobreciendo a medida que los recursos de los habitantes de nuestro suelo se destinan, en forma creciente, a la aspiradora nacional que luego desemboca en las fauces de las grandes corporaciones energéticas, principales beneficiarias de este modelo económico neoliberal.
Para peor la quita de los subsidios a la energía -un beneficio presente en muchos países del mundo mal que le pese al macrismo- profundizó el perfil regresivo de todo el sistema.