El año comenzó con malas noticias para el presidente

CAMBIEMOS DE TEMA

El índice de confianza en el gobierno, medido durante este mes, es el más bajo desde que Macri asumió la presidencia. La actual medición (1,69) está por debajo de la última de CFK, en diciembre de 2015 (1,80).
POR HORACIO VERBITSKY
El año comenzó con malas noticias para el presidente Maurizio Macrì. Según la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) correspondiente a enero de 2019 fue de 1,63, el más bajo desde que asumió la presidencia. Su caída respecto del mes anterior fue de 15,1%, la mayor en los últimos doce meses, y el descenso interanual del 28%. En ese contexto, y cuando también se difundían los datos sobre el derrumbe de la actividad económica (-7,5% interanual en noviembre, con -17% para el comercio, -15,9% la construcción, -13,3% la industria) Macrì firmó un decreto de necesidad y urgencia, disponiendo lo que llama la extinción de dominio de los bienes que “presuntamente provienen” de determinados delitos, que genéricamente mencionó como narcotráfico, terrorismo y corrupción. Mejor Cambiemos de tema.
Esa Universidad es una de las principales proveedoras de funcionarios para la Alianza Cambiemos. Desde noviembre de 2001 confecciona el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) en base a una encuesta de opinión pública a nivel nacional, que se mide en una escala de 0 a 5. Su realización está a cargo de Poliarquía Consultores, la empresa fundada por el politólogo alfonsinista Edgardo Catterberg. Uno de sus actuales directores, Alejandro Catterberg, es el hijo que el fundador tuvo con la jueza Hilda Kogan, designada en la Suprema Corte bonaerense de Justicia por el acuerdo entre Alfonsín y el senador Eduardo Duhalde en 2002. La consultora se dividió luego por el acercamiento de uno de los socios con Daniel Scioli y de otro con María Eugenia Vidal, cuyo gabinete integra.
La actual medición de Macrì (1,69) está por debajo de la última de CFK, en diciembre de 2015 (1,80).
La Escuela de Gobierno de la Di Tella atribuye el bajón a “los anuncios de aumentos en los servicios públicos, especialmente en el transporte, que tienen un impacto inmediato en la economía de las personas, en un contexto económico recesivo e inflacionario”. Si el mero anuncio ha surtido ese efecto, ¿qué ocurrirá cuando esos aumentos enflaquezcan los bolsillos de los consumidores?

Los subíndices para abajo.
La encuesta mide también cinco subíndices. En todos, la evaluación de enero fue negativa. De mayor a menor, las bajas fueron: Eficiencia en la administración del gasto público (-25%), Preocupación por el interés general (-23%), Evaluación general del gobierno (-21%), Capacidad para resolver problemas del país(-14%) y Honestidad de los funcionarios (-5%).
Desde que el Fondo Monetario Internacional logró detener la corrida cambiaria, mediante el mayor endeudamiento en más corto plazo de la historia nacional y tasas de interés exterminadoras del crédito y de la actividad económica, los números presidenciales habían dejado de caer. Incluso recuperó un par de puntos, pero siempre a gran distancia de las mediciones posteriores a las elecciones de 2017 y previas al comienzo de la corrida, en abril de 2018, y al recambio errático de funcionarios durante los cinco meses que Macrì considera los peores de su vida desde su secuestro por la banda de los comisarios. Pero al comenzar 2019, volvió a caer, lo cual añade una herida a sus deseos de continuar en el gobierno más allá del mandato de cuatro años para el que fue electo.

Tomar distancia.
Gobernadores e intendentes procuran tomar distancia del cuerpo político en descomposición del primer mandatario, para que no los arrastre en su desplome. Impedirlo es uno de sus principales desvelos. La habilidad del equipo político que lo acompaña consiguió presentar ese objetivo maquiavélico como respuesta al hartazgo colectivo por las argucias políticas, con listas colectoras y candidaturas testimoniales. No sería para impedir que Macrì quede solo en la contienda presidencial, sino para mejorar la institucionalidad, arguyen.
La presunta conducción colegiada de Cambiemos (Humberto Schiavoni por PRO, Alfredo Cornejo por la UCR, Maximiliano Ferraro por la Coalición Cívica Libertadora) anunció que quienes compitan por una gobernación en elecciones desdobladas, no podrán presentar luego una candidatura nacional. Macrì lo logró mediante una astuta carambola.
Durante el palique de Cumelén, les pidió a los gobernadores radicales Gerardo Morales y Alfredo Cornejo que no lo abandonaran en su hora más difícil. Cornejo reclamó a cambio que Macrì vetara la precandidatura a la gobernación mendocina del conservador Omar De Marchi, que afectaría las chances de su delfín y ministro de Economía, Martín Kerchner Tomba, frente a un eventual justicialismo unido.
De Marchi es el actual intendente de Luján de Cuyo. En 2008 fue un orador insultante contra CFK en la madrugada en que la Cámara de Diputados aprobó las retenciones móviles concebidas por Martín Lousteau, quien hoy es la gran esperanza blanca de la exangüe UCR.
En vez de aceptar esa crasa negociación, Macrì se puso una vez más del lado de la purificación de los usos y costumbres políticos. No sería ético que si perdiera la gobernación contra el protegido del gobernador, a quien la Constitución provincial no le permite un segundo mandato consecutivo, De Marchi aspirara luego a un seguro refugio en el Congreso Nacional, sostuvo Schiavoni, un empresario peronista, amigo personal de Macrì, como su comprovinciano, el ex gobernador de Misiones y actual embajador en Madrid, Ramón Puerta. Schiavoni fue ministro de Economía, interventor en el Banco de Misiones y presidente del Comité de Privatizaciones en los años en que Macrì firmó el contrato millonario para administrar la represa de Urugua-ì. Puerta y Schiavoni estuvieron cerca de convencer al vicepresidente ejecutivo del grupo Socma, de que se afiliara al PJ para iniciar su carrera política. Cuando Fernando De la Rúa huyó de su propia incompetencia para enfrentar la rebelión popular que engendró su política económico-social, tan parecida a la de ahora, Schiavoni fue Jefe de gabinete del interinato presidencial de Puerta. Quien sucedió a Puerta también en forma provisoria a cargo del Poder Ejecutivo fue el senador Eduardo Duhalde, quien designó a Schiavoni como interventor en el Ente Binacional Yacyretá (el monumento a la corrupción según Menem). Macrì volvió a nombrarlo allí en 2016, y al año siguiente fue electo Senador. La presidencia de PRO es prueba de la confianza que el presidente tiene en él, la misma que lo llevó a encomendarle la corporación Buenos Aires al sur.

El presidente y María Eugenia.
En Mendoza, De Marchi no puede ganar pero sí hacer que Cornejo pierda, por lo cual la prohibición tiene sentido. En cambio, en Buenos Aires, si le quitan el lastre de Macrì, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal puede ser una candidata competitiva, por más que el repudio a la política del FMI también ha corroído la aprobación de que gozaba. El verdadero objetivo de Macrì y su operador es sacar de pista a Vidal, quien no se costeó hasta Villa La Angostura y recién el miércoles 23 se reunió con Macrì para inaugurar una ruta que acaba de comenzar a construirse, por una empresa china.
El video de la Casa Rosada dura 14 minutos, pero vale la pena como muestrario actitudinal: Vidal rompió todos los PROtocolos y nombró seis veces a Macrì como “el presidente” y sólo una por su nombre de pila. No tuvo más remedio, porque se refería a la campaña electoral de 2015 cuando aún no ostentaba el cargo. A él, en cambio, no se le cayó el María Eugenia de la boca, reiterado varias veces por minuto. Al terminar el acto comenzó el besuqueo. En cuanto El Presidente enfiló hacia ella, María Eugenia le dio la espalda.
Pero también es notable por los tópicos del discurso presidencial. Según Macrì: “Hemos decidido pensar a largo plazo, construir infraestructura para poder crecer. Son miles de obras que se han terminado y la misma cantidad que están en marcha”.
Es una verdad de Perogrullo, que cualquier gobierno podría haber pronunciado. Pero éste menos que cualquiera, ya que el presupuesto 2019 diseñado por el FMI prevé una caída sustancial de la obra pública nacional. Además se suprimieron las obras públicas provinciales que financiaban las transferencias del eliminado Fondo Solidario de la Soja. Los programas de participación pública privada también se paralizaron porque no hay nadie en el mundo dispuesto a enterrar dinero en la Argentina de Macrì. China es una excepción, por razones geopolíticas, que ponen a Macrì en contradicción con su seguidismo a Estados Unidos respecto de Venezuela.
También dijo: “Generamos la revolución de los aviones para poder conectarnos en un país inmenso”. Es una revolución para los amigos, como las del endeudamiento y la energía, ya sea fósil o verde. Avian sólo dejó de llamarse MacAir pero sigue siendo propiedad de los Macrì, igual que Iecsa. El ministro Gustavo Lopetegui es accionista de LAN. Flybondi, que vive al borde de la catástrofe, está vinculada con Mario Quintana, a quien Elisa Carrió le practicó resucitación política cardiopulmonar en el Polideportivo de Olivos. Andes, que Dietrich puso como ejemplo de expansión redujo sus operaciones al mínimo. LASA dejó pasajeros de a pie mientras buscaba un socio que corriera con el quebranto. La única low cost con antecedentes internacioanales, Norwegian, se negó a salir de Palomar como quería Dietrich, por deficiencias de infraestructura y reclamos judiciales de los vecinos. El Poder Ejecutivo intentó contratar pilotos extranjeros pero la reacción de los locales lo obligó a recular.
Otra frase: “Trabajamos en equipo, gobierno nacional, gobiernos provinciales y municipios”. En este curioso equipo el Estado Nacional transfiere el ajuste a las provincias y las provincias a los municipios.
Dijo además: “Lo más importante es la verdad, poner la verdad sobre la mesa. No esconder el problema, sino ver cómo lo resolvemos. Desde la verdad, con transparencia, porque todos los argentinos tienen derecho a competir”. De la facilidad para controlar la inflación a la lluvia de inversiones, el segundo semestre, los brotes verdes, el impuesto a las ganancias, el empleo de calidad y la renegociación del acuerdo con el FMI anunciada antes de que existiera, Macrì ha devaluado la palabra presidencial hasta un límite desconocido. Es más complejo que la simple mentira: se aventura ligero de equipaje en un mundo de fantasía donde el gesto substituye al dato. Nada de lo que diga puede tomarse en serio. Todos tienen derecho a competir pero sólo las empresas de la familia presidencial, sus socios y amigos, ganan los mayores contratos.
También declaró: “Y los demás argentinos necesitamos saber que se cuida nuestro dinero, porque sabemos el esfuerzo que cuesta llegar a fin de mes”. El esfuerzo es consecuencia de los aumentos a repetición, la dolarización de las tarifas y la inflación, que Macrì trata como fenómenos meteorológicos ajenos a la voluntad del hombre, o al menos de la suya propia.
“Queremos saber en qué se ponen nuestros impuestos, y por eso las obras hoy salen un 40% menos”, sostuvo en el mismo acto. Dietrich viene anunciándolo desde 2016, e incluso subió la apuesta al 50%. Pero hasta el sitio pro oficialista Chequeado (que se financia con aportes, entre otros, de Pampa Energía, Pan American Energy, Petrobras, Quilmes, Shell, Techint, Coca-Cola, Syngenta, Arcos Dorados; los bancos de la Ciudad de Buenos Aires, Galicia, Hipotecario, Supervielle, HSBC, Barrick, Benito Roggio e Hijos, Chandon, Danone, DirecTV, Farmacity, Fibertel, Google, LATAM, La Rural, Ledesma, Nidera, Nobleza Piccardo) lo consideró Apresurado, por decir lo menos. También cuestionó lo afirmado por Macrì en 2017: “Estamos batiendo el récord de la historia de la obra pública en la Argentina”. Eso es Falso sostuvo la organización que dirige la esposa del intendente macrista de Pilar, Nicolás Ducoté.
El presidente dijo en el mismo acto: “Necesitamos empoderar a los ciudadanos, que nunca tuvieron tanto poder en la Argentina y esto es parte del cambio cultural que vivimos desde hace tres años y que vino para quedarse. Estamos dándonos cuenta que podemos ser la generación que cambió la historia para siempre”. No parece ser la opinión de quienes aprendieron a hacer política cantando, en estadios deportivos, recitales, playas y esquinas de cada ciudad, que si tienen algún poder es el derecho al pataleo.
Una frase más: “No hay otro camino que el de la dignidad del trabajo. Necesitamos que cada ciudadano se sienta protagonista, capaz de exigir la verdad aunque duela. Exigir que no le mientan.” La dignidad del trabajo es lo que anhela la cohorte de desocupados que le deben esa situación a Macrì.
Dijo además: “Protagonista como todos ustedes que pagan sus impuestos, que no piden nada regalado”. Esto se llama mentar la soga en casa del ahorcado. Una de las medidas que Macrì promovió desde el primer día fue el blanqueo, al que se adhirieron su hermano Gianfranco, su suegra y sus cuñadas Awada y el presunto comprador de la constructora familiar de Macrì, Marcelo Mindlin.

Amarras.
La reiterada afirmación de Vidal de que no aspirará a la presidencia y la fundamentación de sus íntimos, de que con tres hijos adolescentes no podría asumir tamaña responsabilidad, no tranquilizan a Macrì.
Aún con la amarra del compromiso institucional asumido por las autoridades formales de los tres partidos, el pronóstico para Macrì no es el más favorable.
Si las elecciones se celebraran en lo más negro de la noche estanflacionaria (“Estamos en el peor momento, hay que esperar a marzo a ver si la economía repunta”, confesó el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales), sería más probable que Vidal perdiera. En tal caso, la Alianza Cambiemos desaparecería pocos meses después con la derrota de Macrì o su tampoco improbable retiro de la lid, para ocupar la residencia que ya amobló en Roma, con cortinas colocadas y todo, según le dijo a uno de los triunviros de la CGT mientras discutían el proyecto gubernativo de precarización laboral.
Si en cambio retuviera la gobernación aún por un estrecho margen, ni promesas ni compromisos aguantarían la presión de los hechos. Si Vidal venciera en julio en Buenos Aires y Macrì siguiera inspeccionando zócalos, sería difícil de resistir el trueque de candidatos. Lo pedirían desde la UIA hasta la dirigencia del PRO.
No obstante, la encuesta electoral de enero de la misma consultora Poliarquía (pero en este caso sin intervención de los ditellianos) indica que si el kirchnerismo (29%) y el Peornismo (19%) y fueran separados a las urnas le darían la posibilidad de prevalecer a Cambiemos (35%). Unida, la oposición se impondría en primera vuelta, rondando el 50%. El portal de Daniel Hadad tituló que si las elecciones fueran hoy, Cambiemos se impondría.

El conejo de la galera.
El decreto de extinción de dominio comprende varios delitos de la ley de drogas, contrabando, terrorismo, corrupción de menores, facilitación y explotación de la prostitución, reproducción y comercialización de pornografía; privación ilegal de la libertad agravada, trata de personas; sustracción de menores de 10 años, secuestro extorsivo, fraude al Estado, lavado, asociación ilícita y casi todos los delitos contra la administración pública: cohecho, malversación, peculado, exacciones ilegales, enriquecimiento ilícito, encubrimiento, prevaricato. En esta edición del Cohete a la Luna, dos excelentes análisis desmenuzan la falta de fundamento jurídico del decreto: uno del gran maestro procesalista penal Julio Maier, y otro del ex secretario legislativo de la Cámara de Diputados, Eduardo Hidalgo. Además, Eli Gómez Alcorta preparó un punteo didáctico para periodistas y otros legos:
1. “El decreto No. 62/2019 que establece la extinción de dominio modifica la Ley de concursos y quiebras, el Código Civil y Comercial y la Ley Orgánica del Ministerio Público. Los decretos y necesidad y urgencias requieren situaciones excepcionales para su dictado”.
2. “El Código Penal -artículo 23- prevé que en los casos en que recayese condena se puedan decomisar las cosas que han servido para cometer el hecho y las cosas o ganancias que son el producto del delito. Ya hay una norma que permite recuperar los bienes provenientes de delitos”.
3. “El DNU -artículo 4°- establece que se podrá demandar a cualquier persona, se encuentre o no imputada en la investigación penal. Es decir, sin que haya condena penal que afirme que existió el delito, y sin si quiera estar imputado/a en una causa”.
4. “Alcanza con la presunción respecto de que los bienes provienen de delitos y además, el juez puede venderlos anticipadamente -a la sentencia de extinción y obvio, a la condena penal”- .
5. En definitiva, no tenés que estar imputado de un delito, no tiene que estar probado que el delito existió, y pueden cautelarmente sacarte tus bienes y venderlos antes de una sentencia civil. Muy democrático, muy republicano y muy respetuoso de los derechos constitucionales”.
La insistencia del gobierno termina de explicitar la inconstitucionalidad de la ley que regula el tratamiento legislativo de los DNU. No es que el Congreso no pudo sancionar la ley sobre el mismo tema, impulsada por la Coalición Cívica Libertadora. Las dos cámaras lo trataron. Diputados sancionó el texto oficial, bajo la misma extorsión que ahora respalda al decreto: quien se oponga quedará estigmatizado como defensor de los corruptos. El Senado le introdujo enmiendas que requieren previa condena, y Diputados no tuvo los votos para insistir.
Sin embargo, basta que una de las dos cámaras del Congreso guarde silencio, para que tenga vigencia. Hacen falta las dos cámaras para sancionar una ley, basta que una no se pronuncie para legalizar un decreto.
Esto tiene tres finalidades concurrentes:
1. Corre el eje de la situación económica hacia la lucha contra la corrupción, que el gobierno ha enarbolado en forma temeraria, como si su jefe fuera tan puro como Gustavo Béliz.
2. Apunta contra el kirchnerismo en plena campaña electoral, pese a que cada vez que se ha emprendido la búsqueda del dinero K, lo que apareció en el camino fue el dinero M, y no con presunciones y dichos como en el caso de la ex presidente, sino con datos duros comprobados dentro y fuera del país. Si Cristina decidiera ser candidata, su tribuna estaría en el boulevard Comodoro Py del Retiro. Para desconcierto de analistas y encuestadores esto no afecta sus elevados índices de adhesión. Aún en los sondeos encargados por el oficialismo, no hay ninguna figura política, ni de la oposición ni del gobierno que se le acerque.
3. Es un instrumento extorsivo contra los hombres de negocios encuadernados para que malvendan sus empresas a los amigos y testaferros presidenciales. El caso paradigmático es el de Electroingeniería, que El Cohete narró en detalle. Pero de ninguna manera el único, y los interesados pueden también ser internacionales.

Del padre a los nietos.
Otro tema con el que Maurizio Macrì se distrajo, e intentó distraer de la catástrofe social provocada por sus políticas fue la situación de Venezuela, donde acompañó la inadmisible injerencia estadounidense y su amenaza militar para imponer lo que los politólogos llaman regime change y nation building. Este es un peligroso retroceso a la década de 1960, que tuvo nefastas consecuencias para toda la región. Las decisiones de discutible constitucionalidad de Maduro y las denunciadas violaciones a los derechos humanos, ante una oposición armada, no pueden justificar la intervención tradicional ni aggiornada que propician Donald Trump y Mike Pence. Las opiniones en la familia presidencial están divididas. En el libro “Charlas con mis nietos”, que publicó hace ocho años, Franco Macrì escribió: “Yo apoyé mucho en los comienzos al presidente Hugo Chávez, a quien tuve el gusto de recibir en mi propia casa. ¡Venezuela era un horror antes de Chávez! Le faltó tiempo para desarrollar el país, pero no se puede negar que distribuyó la renta. Fue lo mismo que hizo Perón en el 45, con la diferencia que el peronismo plantó las bases de la industrialización: por eso yo fui peronista”.
¿Será por eso que Maurizio, Gianfranco y Mariano pidieron a la justicia que lo declarara insano?