Inicio Opinion El macrismo quiere tumbar el D'Alessiogate

El macrismo quiere tumbar el D’Alessiogate

LA CAUSA QUE TANTO MOLESTA AL GOBIERNO

Con un cóctel de escuchas ilegales, denuncias duplicadas, forum shopping y complicidad de jueces y fiscales quieren apartar a Ramos Padilla.
FRANCO MIZRAHI – El gobierno nacional buscó obstaculizar la pesquisa del D’Alessiogate desde su inicio a través de la creación de la causa conocida como «presos K». No escatimó en ilegalidades: contó con escuchas telefónicas que debieron destruirse, denuncias duplicadas, forum shopping y complicidad de jueces y fiscales. Según la reconstrucción de los hechos, participaron de este armado desde el Poder Ejecutivo hasta la diputada Elisa Carrió y el fiscal Carlos Stornelli. Una coincidencia no debiera sorprender: se observa el mismo modus operandi que surge de la causa que investiga el accionar de la red de espionaje ilegal de Marcelo D’Alessio.
El juez Alejo Ramos Padilla y su abogado realizaron una presentación el jueves pasado ante el Consejo de la Magistratura en la que denunciaron la operación. El letrado Juan Ramos Padilla, padre y abogado de Alejo, hizo referencia a «una disputa política encabezada por el presidente Mauricio Macri, la AFI el Ministro de Justicia, el representante del PEN ante el Consejo de la Magistratura, sus aliados políticos y judiciales contra mi defendido, el Sr. Juez Federal de Dolores, que en soledad y con escasos recursos lleva adelante una investigación que los incomoda». La referencia es la causas de los «presos K», por la cual el oficialismo pretende desplazar de su cargo al juez del D’Alessiogate.

La causa de los «presos K».
Apenas dos días después de que el juez Ramos Padilla le allanara la casa a Marcelo D’Alessio ingresaron en los tribunales de Comodoro Py, con una diferencia de horas, dos denuncias en contra del magistrado basadas en anónimos. Ambas apuntaban también contra dirigentes kirchneristas detenidos en Ezeiza, a quienes se acusaba de armar la causa de Dolores en connivencia con el magistrado. Una la había hecho Carlos Stornelli y la otra las «lilitas» Paula Oliveto y Mariana Zuvic.
¿Cómo se armaron los anónimos que llegaron a la Justicia? Con escuchas ilegales de la AFI. «El Juez Federal de Lomas de Zamora realiza escuchas masivas e indiscriminadas en una causa por drogas sobre un pabellón donde se encuentran los ex funcionarios del gobierno anterior, que luego son ‘blanqueadas’ a partir de anónimos», describió Ramos Padilla (p) en el escrito.
Las escuchas ilegales contra exfuncionarios detenidos surgieron de la intervención de los teléfonos de la cárcel de Ezeiza, en el marco de una causa en la que se investiga al narcotraficante Mario Segovia, conocido como «El Rey de la Efedrina». Fueron ordenadas por el Juzgado Federal de Lomas de Zamora. Esos audios fueron entregados, de forma irregular, al juez Claudio Bonadío, quien tiene una de las dos denuncias que se hicieron con las escuchas a los presos K. «Todo parte de un interés político y judicial y las escuchas le son entregadas a aquellos magistrados y legisladores vinculados precisamente con el expediente D´Alessio para utilizarlas en su propia defensa o de sus intereses», añadió en su presentación Ramos Padilla (p). Bonadio es uno de los querellados en el expediente de Dolores.
A la hora de brindar explicaciones los organismos que intervinieron en la maniobra quedaron expuestos: la AFI alegó haber aportado al Juzgado de Lomas de Zamora las transcripciones de las mismas mientras que el propio juzgado asegura que tales intervenciones no generaron ningún informe ni transcripción por parte de la AFI y hasta que se ordenó la destrucción de los CD que contenían esos audios. Alguien miente.
¿Y por qué faltan a la verdad? Porque las escuchas en cuestión son las que conformaron la base para realizar las dos denuncias originadas en misivas anónimas recibidas en forma casi simultánea por Stornelli y Carrió. Ambos están imputados de la causa D´Alessio. ¿Y quién les habría pasado la información? El mismo D’Alessio.

Los antecedentes.
Ante este escenario, Ramos Padilla (p) destacó: «Se observa la captación, incorporación ilegal en expedientes judiciales y filtración de escuchas a periodistas afines al gobierno nacional que debieron ser destruidas, para denostar infundadamente una investigación judicial y para hacer campaña política». Y concluyó: «Todo esto parece ser parte de una campaña política sucia». Por el andamiaje que se utilizó, el abogado comparó el caso con el de espionaje ilegal en la Ciudad que tuvo a Macri procesado: «Se trata de un aprovechamiento similar o incluso más grave por el que en su momento se investigó a funcionarios del gobierno de la ciudad de Buenos Aires por espionaje ilegal y escuchas ilegales y que involucró al entonces jefe de gobierno Mauricio Macri, a Jorge Fino Palacios, Mariano Narodowski y Ciro James».
Para tener una idea de lo que está haciendo Bonadio: según se denunció, incluyó las escuchas ilegales en la causa Cuadernos. Entre los audios hay conversaciones entre un detenido y su abogado y hasta con menores de edad. Además, Bonadio está a cargo de la causa «presos K» de forma irregular. Se trata de una denuncia espejo de otra que se hizo primero con el mismo material pero que recayó en un juzgado que al oficialismo no le satisfizo: el de Luis Rodríguez.
Por todo esto, Ramos Padilla (p) consideró que la operación demuestra «que existen algunos sectores de poder que son capaces de modificar las reglas de convivencia establecidas por nuestra Constitución y que se busca instalar un Estado omnipresente destinado a controlar las conversaciones -incluso la de aquellos que se encuentran en una situación de vulnerabilidad, como son las personas detenidas- para lograr objetivos ilegales y/o electorales».

Siempre Carrió.
Este modus operandi es similar al del que se investiga en Dolores. Quien lo explicó fue el exjefe de la exSIDE, Antonio Stiuso. «La mecánica es bien clara. Se obtiene información de modo ilegal; se falsean datos; se viraliza esa presentación judicial. Se crea la noticia. Y con la noticia, se lleva adelante la extorsión», afirmó el exespía, quien dice haber sido víctima de la banda de D’Alessio. ¿A quién apuntó Stiuso? A la referente de la Coalición Cívica. «Mucha de la información que fuera utilizada por la diputada Carrió en presentaciones judiciales y/o mediáticas, pudo haber sido obtenida por vía de adquisición ilegal de información en la que habría intervenido el aquí imputado D’Alessio», aseguró. (Extractado de El Destape).