Inicio Opinion El odio a los pobres para ganarse a la clase media

El odio a los pobres para ganarse a la clase media

PUNTO DE VISTA

MIGUEL TANOS *
Paradójicamente, el macrismo, como expresión de un modelo conservador y liberal, instala en el debate electoral la lucha de clases.
La lucha de clases es un principio teórico fundamental en la doctrina filosófica del marxismo y del materialismo histórico.
Propone la existencia de conflictos en la sociedad como consecuencia de una disputa o antagonismo entre los sectores que la componen (las clases sociales), en la medida en que cada clase intenta reorganizarla política y económicamente a su favor. De esta lucha constante, inherente a toda forma de organización política humana, se desprendería el progreso político y social que compone la historia.
Según la propuesta marxista, la sociedad industrial capitalista es la más reciente de una sucesión de sistemas económicos y sociales en los que ha existido siempre una tensión entre pobres y ricos, amos y esclavos, señores feudales y siervos, o en términos contemporáneos, burguesía y proletariado.
Ahora bien, Pichetto, Bullrich y otros sentencian que la culpa de la catástrofe social que vivimos se debe a los privilegios que su gobierno le otorgó a los sectores más pobres, en desmedro de la clase media.
Pichetto, en una secuencia de barbaridades en su sobreactuado perfil de ultraderecha, expresó sobre los pobres que «son parte del endeudamiento de la Argentina», y afirmó además que «no laburan». En otra oportunidad dijo que había que «reestructurar los planes sociales» con el objetivo de alivianar la carga impositiva sobre los sectores medios del trabajo. Es decir que la clase media está mal por culpa de los «planeros».
Las arremetidas contra los extranjeros, de América Latina, por supuesto, constituyen otra falacia del senador xenófobo. La triste y más notoria declaración fue cuando dijo que había que «dinamitar para que vuele por el aire» la villa 1-11-14 , con la excusa de terminar con el narcotráfico.
La directiva de Bullrich de escaneo de DNI y reconocimiento facial constituye otra fase de la discriminación por la portación de rostro. Hace poco vimos el escándalo de la Policía Federal atropellando a estudiantes universitarios en General Pico, cumpliendo la orden de la ministra.
El macrismo ha decidido consolidar su núcleo duro, y captar sectores medios desprevenidos, desparramando odio y miserias. Pero desnudan sin filtros su verdadera visión de la sociedad. Sin pobres, pero eliminándolos. Como ha sido su costumbre durante el gobierno, culpan de sus errores a los demás. Pero en este caso exponiendo a los más vulnerables, que hoy pelean por un plato de comida, haciéndolos responsables de los tarifazos, la inflación y el endeudamiento.
Lejos están de la perspectiva marxista que proponía su utopía de una sociedad sin clases para lograr una comunidad solidaria y justa. Juntos por el Cambio propone la estigmatización y la eliminación de los sectores populares.
Es grosero su análisis, pero sin embargo hay sectores que adhieren a estas consignas, que ignoran o quieren ignorar los desarrollos teóricos y prácticos que consideran estas sentencias como anacrónicas desde el punto de vista económico y político.
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, que no puede etiquetarse como kirchnerista o marxista, ha publicado entre otras obras «El precio de la desigualdad». Expresa allí que «la creciente desigualdad arruina la economía, perjudica la democracia y divide a la sociedad con consecuencias profundas». Ha subrayado además que «esto no es inevitable, pero para ello hay que cambiar las políticas económicas».
Para iluminar con una fuente más nacional, Juan Domingo Perón propuso como una de las banderas de su doctrina la justicia social, entendida como el concepto referido a la eliminación de diferencias sociales y económicas entre los grupos o las clases sociales que conforman una población. La justicia social alude directamente a las desigualdades en la renta y en las condiciones de vida y aboga por la consecución de alcanzar una sociedad más igualitaria, con un énfasis puesto de manera muy marcada en los pobres y los menos favorecidos.

* Ex ministro de Educación de La Pampa.