Inicio Opinion El peruano al que espiaba Stornelli es norteamericano

El peruano al que espiaba Stornelli es norteamericano

REVELO VERBITSKY

Una historia donde nada es tan claro como parece: además de la nacionalidad peruana, el hombre al que espiaba Stornelli tiene la estadounidense, y no sólo tuvo una relación con su actual pareja. Además es padre de sus dos hijas.
POR HORACIO VERBITSKY
El peruano al que espiaba Stornelli en realidad es norteamericano y trabajaba en la embajada.
Castañón tuvo dos hijas con la actual pareja de Stornelli mientras era enlace en la embajada de Estados Unidos. El fiscal no defendía el interés general sino el propio. Hochbaum dice que la operación del Hada Buena con América no la hizo él sino el hijo de Vila.
El fiscal Carlos Stornelli ordenó a su operador de inteligencia Marcelo Sebastián D’Alessio que espiara a Jorge Christian Castañón, presunto piloto de la aerolínea United Express. Desde el principio se lo mencionó como “el peruano” y luego se estableció que había sido pareja de la actual compañera sentimental de Stornelli, Florencia Antonini Mondet.
Pero en esta historia donde nada es tan claro como parece, además de la nacionalidad peruana, Castañón tiene la estadounidense, y no sólo tuvo una relación con Antonini Mondet. Además es padre de sus dos hijas.

Otro instructor militar.
El blog El Disenso, que edita la colaboradora de El Cohete a la Luna Mariana Escalada, junto con Agustín Ronconi, constató que “Castañón es instructor de la Fuerza Aérea norteamericana, graduado de la Academia Naval de los Estados Unidos con una licenciatura en Ciencias y Economía, que durante su estadía en nuestro país complementó con un Master en Finanzas Corporativas de la Universidad Torcuato Di Tella.
Laboralmente se desempeñó como oficial de enlace en la Embajada de Estados Unidos, brindando apoyo integrado durante la visita del Presidente Barack Obama, encargándose de gestionar el arribo de los 18 aviones de carga pesada y más de 300 miembros de la comitiva”. Autorizado por la Fuerza Aérea argentina y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), “su currículum está avalado en Linkedin por 49 miembros de la marina estadounidense y otros 70 militares de diferente rango y especialidad”.
Por cualquier lado que se ingrese al caso, aparecen vínculos con el gobierno de los Estados Unidos, sus organismos de inteligencia y/o sus Fuerzas Armadas o de seguridad.

De lo general a lo particular.
Tan llamativo como eso es el comportamiento de Stornelli, cuya motivación no está en “los intereses generales de la sociedad”, como la Constitución encomienda al Ministerio Público, sino en su interés particular, por el cual encomendó a Marcelo Sebastián D’Alessio lo que el juez federal Alejo Ramos Padilla llamó “labores de espionaje de forma paralela a las investigaciones judiciales” y consideró sin inmutarse la comisión de delitos más graves: preguntó si no sería posible poner en evidencia que el padre de las hijas de Antonini traficaba mercaderías de contrabando y recibió sin rechazarla la propuesta de D’Alessio de colocarle drogas en la valija.
Ramos Padilla señala que el fiscal le insistió luego de tres días: “¿Averiguaste algo del peruano?”. Según el informe de D’Alessio, Castañón es contrabandista hormiga (bagayero, dice). Stornelli le pregunta si es posible conseguir que en algún lado descubran el bagayo y D’Alessio responde que está pensando en algo “un poquito peor, por eso quiero hablarlo personalmente con vos, no por acá. Le pondría algo en la valija, viste, y ahí se deja de joder. Lo bloquea allá, acá o donde vos quieras”.
Ya en 2016, Castañón fue descubierto con un bagayo y exhibió su pasaporte estadounidense, según dijo Hugo Alconada Mon en La Nación.
Florencia Antonini vende por las redes sociales accesorios para gimnasia, zapatos, ropa para mujer y otros productos traídos de Estados Unidos. “Directo de Miami”, dice. Allí su familia tiene negocios inmobiliarios.

La ciénaga.
La resistencia del fiscal a presentarse en Dolores para ejercer su defensa y el espionaje encomendado a D’Alessio sobre el padre de las dos hijas de su pareja, llevan la degradación de la maquinaria de Comodoro Py a extremos desconocidos. No obstante ello el doctor Glock lo ratificó a cargo de la encuadernación de presuntos arrepentidos.
El precedente de este episodio familiar de Stornelli es el espionaje al cuñado del actual presidente Maurizio Macrì, por el aparato de inteligencia ilegal que conducía el comisario Fino Palacios, organizador y primer jefe de la policía porteña, designado a sugerencia de organismos especializados de Estados Unidos e Israel, según reveló él propio Macrì.
Su hermana Sandra Macrì estaba en trámite de divorcio del parapsicólogo Néstor Daniel Leonardo, cuyas conversaciones fueron escuchadas con la misma técnica que se aplicó este año para espiar al ex secretario de Obras Públicas, Roberto Baratta.
Un juez provincial de Misiones ordenó escuchas en una vieja causa por contrabando y homicidio. Pero los espiados fueron denunciantes del comisario Palacios por su rol en la causa por el atentado a la DAIA, competidores comerciales de Macrì por las transmisiones comerciales del fútbol y el cuñado del entonces alcalde porteño.
En 2010, Macrì consiguió que de las escuchas a Leonardo se hiciera responsable su padre, quien dijo haberlas encargado a una agencia estadounidense de detectives. Franco Macrì consideraba que su yerno era un cazafortunas, le había ofrecido plata para que abandonara a Sandra y como no aceptó, lo había amenazado.
Al día siguiente de declarar en la Justicia por las escuchas ilegales cuyas grabaciones eran retiradas por el funcionario designado en el gobierno de la Ciudad, Ciro James, Leonardo fue baleado al llegar a su casa. Sandra murió en 2014 y Leonardo en 2017, ambos de cáncer.
Los camaristas que recién le levantaron el procesamiento a Macrì cuando ya era presidente (Jorge Ballestero y Eduardo Freiler) fueron expectorados de sus cargos en la Cámara Federal y reemplazados por los títeres designados a dedo Leopoldo Bruglia y Cacho Bertuzzi.
La intervención al teléfono de la colonia penal de Ezeiza fue ordenada por el juez Federico Villena para escuchar al detenido Hugo Segovia, llamado el rey de la efedrina, pero se extendió a todos los compañeros de pabellón que usaban el mismo teléfono público, entre ellos Roberto Baratta.
Todo el material grabado ajeno a Segovia debía ser destruido, como ordena la ley. En cambio, su transcripción por la AFI llegó en forma anónima a la Coalición Cívica Libertadora, cuya heroína radical Elisa Carrió la utilizó para cuestionar … a Ramos Padilla.
El Servicio Penitenciario Federal alegó que no tenía combustible para trasladar a D’Alessio a Dolores donde Ramos Padilla debía tomarle una ampliación de indagatoria. En cambio, el gobierno de la Ciudad Autónoma puso tres patrulleros y seis policías porteños a disposición de Stornelli, quien fue responsable de seguridad de Boca Juniors cuando Macrì era su presidente, para impedir que los periodistas pudieran incomodarlo con sus preguntas. En un primer intento, Stornelli caminó media cuadra y regresó a su casa para eludir a los reporteros. Recién volvió a salir cuando tuvo la protección de los canas morados.

Yo no fui.
A través de personas de confianza común, Gabriel Hochbaum aclaró al Cohete a la Luna que el amigo del Hada Buena que recibió fondos reservados para la adquisición de acciones del Grupo América no fue él. Las acciones adquiridas pertenecían a Alfredo Vila, hermano de Daniel, quien cedió el manejo cotidiano de la empresa. También dijo que mantenía un feliz matrimonio desde hace años con su esposa, Calu.
Según Hochbaum (productor de un show de animales, que conduce un relator de fútbol, y del otro programa político de la señal América 270, Intragables), quien recibió los fondos provinciales fue Agustín Vila, quien integra junto con él un flamante Comité Ejecutivo.
La presencia de María Eugenia Vidal en el primero de esos programas es constante. La pauta publicitaria provincial allí es abultada, pero según el ahora detenido agente de inteligencia Marcelo Sebastián D’Alessio, cuya fuente es el operador judicial del Grupo Clarín, Daniel Santoro, además ha habido entregas mensuales de 50.000 dólares durante un lapso indefinido.
Desde el gobierno bonaerense se minimizó la cuestión como un asunto de la vida privada de María Eugenia Vidal. Al mismo argumento recurrió Stornelli en un escrito presentado por su defensor, Roberto Ribas, y Santoro, respecto de la fiesta de disfraz en la que participó en su casa con D’Alessio y las esposas de ambos.
Que se mencione o retrate a un amigo, a las hijas o a la pareja de alguien no califica ni desmerece una información de interés público y carácter político. En un caso, se trata del uso de fondos públicos para fines personales, que no desmintieron ni el gobierno bonaerense ni representantes oficiales. Sólo un anónimo vocero oficioso dijo que “entre D’Alessio y Verbitsky le creo a Gustavo Arribas”. Esto da a entender que en privado Arribas negó los hechos, si bien en público tampoco se pronunció.
Es notable que a más de cincuenta días de la primera publicación en este sitio sobre las tareas de espionaje que realizaba D’Alessio para el fiscal Stornelli y las extorsiones que practicaba con el auxilio de Santoro, sobre cuya consciencia de ese juego el juez aún no se ha formado opinión, no se haya escuchado la reprobación de ningún representante calificado del gobierno nacional, que en cambio promovió el juicio político de Ramos Padilla.
Por el contrario, el Procurador General bonaerense Julio Conte Grand dijo que de confirmarse el espionaje a la gobernadora ordenado por la AFI por medio de su inorgánico Ricardo Bogoliuk y realizado por D’Alessio con la asistencia de Santoro, “habrá consecuencias”.
Simpático acto fallido: ése es el título del programa de radio conducido por Ari Lijalad en el que desarrollé la información acerca de la carpeta de inteligencia secuestrada en el allanamiento a D’Alessio, que motivó el alejamiento de Santoro del show sobre animales luego de una discusión que terminó a los empujones con el relator de fútbol.
Ninguno de los panelistas del show adhirió a las declaraciones de solidaridad con Santoro firmadas por columnistas del Grupo Clarín y de La Nación, pretendiendo que era víctima de un ataque a la libertad de expresión.
Luego de prestar declaración testimonial ante Ramos Padilla, quien les exhibió el material secuestrado a D’Alessio saben que las dificultades de Santoro no derivan de haberlo tenido como fuente, sino por haber sido él la fuente de D’Alessio sobre sus compañeros de trabajo.
Su negativa es endeble frente a los documentos que la periodista Romina Manguel y el relator de fútbol leyeron en el juzgado de Dolores. Además, varios empresarios extorsionados por D’Alessio declararon que una de las herramientas que utilizaba era que Santoro los escracharía en el diario Clarín o en el show de los animales, y que así ocurrió cuando se resistieron a las exigencias de D’Alessio.
Lo mismo declaró en Dolores otro extorsionado por D’Alessio, Mario Cifuentes, aunque en este caso aparece Santoro pero no Stornelli.

Patricios y negocios.
El jueves 28, los íntimos amigos Mario Montoto y Claudio Bonadío participaron en el regimiento de Patricios de Palermo en un seminario sobre “Lavado de activos y financiación del terrorismo en la Triple Frontera”. En realidad, Montoto lo organizó, y el doctor Glock fue su estrella principal, junto con otros jueces, fiscales y periodistas de diferentes países. La convocatoria fue firmada por la organización Hemisphere Security Network (HSN) titulado “Lavado de activos y financiación del terrorismo en la Triple Frontera” y bancada por las fundaciones Taeda (de Montoto) y Finint (de Juan Félix Marteau, con quien trabaja Celeste Plee, hija del candidato de Miguel Pichetto a la Procuración General, Raúl Plee).
Fue una cita para batir el parche sobre los presuntos riesgos para el orden y la paz de la región, debidos al narco, a organizaciones calificadas de terroristas como Hezbollah y a organizaciones de contrabandistas.
Es decir, el paradigma de las Nuevas Amenazas diseñado por el Comando Sur que, por supuesto, ofrece toda la colaboración que el gobierno acepte, porque esa política permite a Estados Unidos supervisar a los países de la región y al gobierno argentino controlar a los sectores sociales y políticos golpeados por sus decisiones.
Además de la inteligencia estadounidense asistió el embajador de Israel, Ilán Sztulman, casado con una argentina. También estuvieron presentes voceros de los fondos buitre, que a partir de 2014 combinaron con el ex fiscal Natalio A. Nisman, una ofensiva mundial de difamación contra CFK.
En las grabaciones realizadas por el primer denunciante, Pedro Etchebest, D’Alessio reconoció a Montoto como su jefe y en un WhatsApp Stornelli dijo que era como un hermano. En un giro asombroso de la historia, Montoto preside la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, cuyo rubro principal es la parafernalia bélica y el aparataje de inteligencia y espionaje.
En el libro Montoneros y Palestina. De la Revolución a la Dictadura, Pablo Robledo cuenta que con el nombre de guerra de Pascual o Pascualito, Montoto fue “un veterano de la presencia montonera en El Líbano. ya que había estado -y estaría- varias veces con algún miembro de la conducción, pero también solo. Con el grado de teniente 1° era el jefe de un ámbito dedicado principalmente a la seguridad personal de la comandancia montonera. Para la Inteligencia Militar, ‘Pascual cumple funciones de custodia del secretario general y es el responsable de su seguridad’. Era la sombra del comandante Firmenich. Durante su estadía, Pascual tuvo tiempo de organizar una práctica de prevención. Su figura venía precedida de algunos escapes milagrosos que había tenido en la Argentina en años anteriores, especialmente uno en La Plata. en el que había conseguido zafar de una detención casi segura y que pasó a formar parte de la mitología montonera. Se aseguraba que le habían dado la orden de detención, pretendió acatarla para después, haciendo un giro, para salir y escapar. Lo que enseñó aquel día fue un movimiento muy puntual: cómo se hace para, al recibir una voz de alto venida desde atrás, levantar las manos, girar y escapar”.
Robledo agrega que muchos de los que lo veían hacer esas demostraciones, contaban luego:
–Pascualito es un ídolo, se tira de arriba de un auto andando y cae parado disparando.
“Estaban asombrados del entrenamiento que tenía y hablaban de él con verdadera admiración por sus habilidades como cuadro militar y las destrezas físicas en el manejo de armas. Sabían que estaba bajo el ala de Firmenich y a muchos les intrigaba saber dónde habría adquirido tales conocimientos”.
También cita dos descripciones contemporáneas: “No sólo tenía cierto aspecto de policía que procuraba recrear meticulosamente – su pelo a la gomina bien peinado para atrás, su ropa impecable, su bigotito, sus movimientos marciales, su conocimiento y manejo de armas, además de su medallita de la Virgen siempre en el pecho”, dice una. “Era un gran pibe, pero lo convirtieron en un policía”, completa la otra.

Amigos son los amigos.
El doctor Glock comparte con Montoto la pasión por las armas, que también lo unió con el malogrado Rodolfo Galimberti, cuya biografía escrita por Roberto Caballero y Marcelo Larraquy lleva el preciso subtítulo “De Perón a Susana, de Montoneros a la CIA”.
El tiempo dirá qué otras afinidades los unen.
En el seminario, Bonadío hizo una defensa de la ley del arrepentido, cuya sanción aquí fue impulsada por el embajador de Estados Unidos, el ex juez Edward Prado. Al rendir examen ante la comisión de acuerdos del Senado de su país, Prado dijo que venía a colaborar con jueces y abogados para mejorar el servicio de justicia, combatir la corrupción y de ese modo permitir que las constructoras estadounidenses compitieran en pie de igualdad.
Qué lástima que Marcelo D’Alessio no pudo asistir. Se hubiera sentido como en casa.