El “modelo Mendoza” como dilema peronista y la división radical

CAMINO A LAS PRIMARIAS, LA OTRA INTERNA

Norberto G. Asquini – Quedan apenas veinte días para definir los candidatos nacionales. La presidenta presiona para imponer nombres K en las listas, haya acuerdo o no con el resto del PJ provincial. Desde el otro lado, resistirían este nuevo avance. En la oposición, hay dos candidatos de la UCR contra Mac Allister.
Quedan veinte días para definir la “interna de la interna”, el armado de las listas para cargos nacionales para competir en las PASO del 9 de agosto. Para el PJ, es un tema complejo, porque hay un interés central en esas listas por parte de la Casa Rosada que ingresaría directamente en la disputa provincial, y porque hay presiones políticas y aristas jurídicas que hacen todavía más intrincada la discusión. Lista única, con o sin acuerdo, o confrontación, es el gran debate. En medio, se debate si el PJ irá con los presidenciables del FPV o no.

Modelo que se viene.
En el peronismo pampeano todos están viendo que el “modelo Mendoza” se va a imponer en las provincias donde los gobernadores son actualmente parte de la coalición que apoya a la presidenta. Y que Cristina Fernández, que mantiene altos los apoyos a su gestión, quiere sostener desde el próximo Congreso su proyecto y su poder, más allá que la presidencia la gane un precandidato del FPV. De esta manera, la mandataria intervino directamente en territorio mendocino después de que en las provinciales “fallara” su anterior operador político, hubiera varios precandidatos a gobernador y el kirchnerismo quedara relegado. En los últimos días, se impuso una sola lista para cargos nacionales con los nombres elegidos por CFK y hubo un amplio acuerdo entre los diferentes sectores internos.
De este modo, la mandataria quiere legisladores nacionales identificados con su proyecto en cinco de los ocho distritos en los que se eligen cargos para el Congreso: junto con Mendoza, espera sumar representantes con las victorias en La Pampa, Chubut, Tucumán y Catamarca. No así en Santa Fe, Córdoba y Corrientes, donde están complicadas sus chances.

Tironeos y llamados.
En La Pampa ya se advierte que puede ocurrir lo mismo que en Mendoza, pero hay diferencias. Desde Nación se quiere imponer nombres kirchneristas para el representante en el Parlasur, los dos senadores y el diputado en juego. Pero en las PASO pueden presentarse varias listas, tal como lo promueve ese sistema electoral, y se complica esta estrategia ante la fuerte disputa interna entre el jorgismo y el vernismo. En ese marco, además, es que se está tratando por estas horas el juego de la doble adhesión para que las boletas presidenciales y las de legisladores vayan juntas: el FPV lo debe autorizar desde lo nacional y el PJ desde lo provincial.
Durante los últimos días, operadores de CFK han estado llamando tanto al entorno del gobernador Oscar Mario Jorge como al presidente del partido, Rubén Marín, para promover una lista única. Es que se necesita para esto, y también para adherirla, o “engancharla” a la lista presidencial del FPV, la aprobación del PJ -tiene que ser a través de un congreso, pero lo podría hacer directamente el consejo provincial ad referendum, afirman los entendidos-.
Se deslizó en las charlas la posibilidad de un acuerdo, pero hay demasiados problemas: Nación impondría sus nombres y no dejaría que ingresen postulantes que no estén identificados con la presidenta, y además cualquier conversación entre ambos sectores no parecen tener buen fin en medio de la disputa provincial de cara al 5 de julio. Por su parte, el vernismo anuncia que no quiere imposiciones de nombres por parte de Nación, como ocurrió en 2011, cuando esta maniobra fue una de las causas del renunciamiento de Carlos Verna a la candidatura a gobernador. Hay resistencias a la intromisión nacional. Pero además, cómo justificaría una lista nacional K cuando ha sido crítico de la presidenta. Salvo que se lo negocie a cambio que no haya injerencia en la campaña provincial.

¿Qué hará CFK?
Y de aquí parte los dilemas presentes de las candidaturas nacionales para el PJ. Porque se abren muchas posibilidades, y hay pocas certezas. Todo está dispuesto para la interpretación. Desde Nación se presiona, y se tiene el poder necesario, por colocar sus candidatos K -seguramente estará María Luz Alonso y posiblemente María de los Angeles Higonet-. Se manejan diferentes variantes para empujar esa definición: que solo la lista de candidatos del jorgismo-kirchnerismo vayan pegadas a la de los dos presidenciables del FPV y no otra si hay interna; que si el vernismo-marinismo no aceptan enganchar sus boletas ahora, después no podrían hacerlo en octubre de ganar la interna; que si no se acata la lista única podrían ir los presidenciables del FPV con otro partido aliado y con los nombres del kirchnerismo pampeano. Desde lo provincial, el vernismo-marinismo, que maneja la estructura partidaria, podrían definir que las dos boletas vayan separadas, y que recién en octubre se una el candidato a presidente del FPV con el tramo provincial. Es solo una idea.
En ese tironeo y juego de presiones, está inmerso el PJ provincial. Para algunos, sobre todo para el vernismo, es una discusión que entorpece la campaña política para la gobernación. En tanto, algún sector del marinismo no vería con malos ojos una lista de unidad, pero siempre que haya participación de su sector.

Del otro lado.
Si el PJ está en medio de esa discusión, el frente opositor Propuesta Frepam también tiene su debate. La UCR se juega un senador y un diputado, pero hacia adentro es más dramático que en el peronismo, ya que esos cargos institucionales tienen mayor peso político en esa fuerza que en el PJ. Por el lado del PRO, ya se lanzó Javier “Colo” Mac Allister para senador. En las primarias de 2013 obtuvo unos 20 mil votos, que considera su piso electoral, ya que se mantiene en las encuestas y ha crecido su referente en conocimiento por parte de la ciudadanía desde entonces. Sus chances se amplían si compite con un radicalismo dividido: en 2013 en las primarias el Frepam obtuvo 62.000 votos, con la presencia de Francisco Torroba que generaba expectativas, pero en 2011 fue de solo 50 mil sufragios, y el ganador, Daniel Kroneberger, logró 17.000.
Del otro lado, irán por el radicalismo dos postulantes a senador: Juan Carlos Marino y Daniel Kroneberger, ambos de la línea Blanca, hoy enfrentados. El presidente de la UCR, y candidato a gobernador, Francisco Torroba, afirma que quiere una sola lista -contrariando el espíritu de las PASO- para no dividir votos. Para eso, promueve un cónclave de dirigentes provinciales para presionar para que se tome esa resolución, que solo tendría en lo práctico capacidad de presión hacia los postulantes y nada más. Pide un “acto de grandeza” para que se baje uno de los postulantes, pero a la vez ya impuso un precandidato a diputado propio acompañando a Kroneberger. Apunta a intentar dejar afuera a Marino. Será otro paso de Torroba para ampliar su poder interno pos-2015. Reclama y argumenta que el actual senador no tendría que presentarse por un tercer mandato, pero las listas que armó están plagadas de casos que contrarían sus palabras.
Marino, que se lanzará esta semana, analiza que podría sacar ventaja en las primarias nacionales gracias al mayor conocimiento que tiene entre el votante independiente. Kroneberger, en tanto, afianza sus posibilidades presentándose como la renovación para el cargo, teniendo el apoyo de Torroba y una mayor presencia en el afiliado radical. A ambos solo los une el tratar de sacar de la cancha a Mac Allister.