En Jujuy, más que Morales gobierna el ingenio Ledesma

SE CUMPLEN 7 MESES DE DETENCION DE MILAGRO SALA

Se cumplen 7 meses de la detención de Milagro Sala. La Tupac Amaru está siendo desmembrada con más detenciones. Y encima hubo una tremenda represión en el Ingenio Ledesma, que gobierna Jujuy más que Morales.
EMILIO MARÍN
La dirigente de Tupac Amaru y diputada al Parlasur, Milagro Sala, cumple hoy 16 de julio siete meses de detención. Mandó detenerla el gobernador Gerardo Morales (aliado de Sergio Massa y Mauricio Macri) por el acampe que al inicio de su gobernación se hizo con varios reclamos de organizaciones sociales. Y cuando esa causa se cayó, le detención fue prorrogada invocando otras causas tanto o más armadas que la primigenia. Ya son más de diez las urdidas por la mano política del gobernador y una justicia que armó en forma veloz, incluso con un Tribunal Superior de Justicia con tres nuevos nombres, dos de ellos que venían de votar tal ampliación como diputados radicales.
Sobre esas causas fabricadas quien ha escrito en forma más precisa es Horacio Verbitsky en Página/12. Algunas son tan burdas como el supuesto secuestro de un menor. Verbitsky trajo a colación declaraciones del entonces senador Morales cuando se quejaba de que la actuación social de la TA iba dejando sin sustento a los factores políticos y económicos tradicionales de la provincia.
Y esa queja del establishment tenía sus fundamentos, por la gran cantidad de viviendas y obras que realizaba con financiación estatal la agrupación de origen piquetero. Los gobiernos de Eduardo Fellner, Eduardo Barrionuevo y el propio Morales quedaban muy rezagados en el cotejo de construcciones. Peor aún, en 2011 ordenaron la represión policial que provocó cuatro muertos, cuando oleadas de personas sin techo ocuparon terrenos del ingenio Ledesma para tener su hogar.
¡Cómo habrá sido de fuerte el ejemplo de la organización piquetera que hasta el ingenio de los Blaquier-Arrieta tuvo que poner en marcha en 2014 un plan de Mil Viviendas que recién ahora está terminando! Obvio, son para un sector obediente de sus empleados, no precisamente el que comenzó un paro por tiempo indeterminado el 14 de julio y fue reprimido por la Guardia de Infantería de la policía.
Además, como son casas que se deben pagar a la empresa, este es un negocio con tierras que ya tienen poca productividad luego de más de cien años de explotación. A cambio, la firma entra en el negocio inmobiliario y endulza su vida. Y quizás la endulce más porque Luis María Blaquier, sobrino del dueño del ingenio, fue designado por Macri como titular del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses

Ahora 12
Una de las causas invocadas para que Sala esté presa es la construcción de viviendas que no empezaron. Mal podía hacerlo cuando el cronograma previsto era construirlas entre enero y julio de 2016, para lo cual se recibieron cheques por varios millones de pesos en diciembre de 2015. La arremetida brutal del gobernador, asumido el 10 de ese mes y año, impidió el inicio del plan de obras. Está bien que los obreros y obreras tupaqueras son veloces, pero era imposible que completaran esas obras al 16 de enero, fecha en que fue apresada la dirigente y lanzada una campaña de persecución contra las cooperativas que integran su movimiento.
Las imágenes de algunas de esas personas retirando dinero de un banco fueron empleadas para denigrar como “ladrona” a una entidad social de bien ganado arraigo y prestigio en Jujuy. Con esos fondos iban a comprar los materiales para empezar a hacer viviendas, como siempre. Y no pudieron acometer esa faena por las detenciones y la virtual ilegalización de sus cooperativas. Y eso que ninguna de ellas figuraba en el listado de Panamá Papers, donde sí estaban las empresas de Macri, Darío Grindetti y también de cuatro Blaquier (La Nación 19/4).
No conformes con el armado de esa decena de causas para mantener a Sala en la cárcel del Alto Comedero, el gobernador -siempre con el sustento del gobierno nacional- arremetió contra más integrantes de la Tupac Amaru. Ante las dudas de que estaban buscándolo para detenerlo, se presentó ante una comisaría el esposo de Sala, Raúl Noro, ex periodista de La Nación despedido de ese medio hace unos años y responsable de Prensa y Difusión de TA. Noro fue acompañado de su abogado Wandschneider para hacer la averiguación y quedó detenido, en la misma causa por supuesta corrupción y fraude al Estado.
También fueron presas otras tres mujeres dirigentes de la Tupac Amaru, completando la docena de tupaqueros detenidos. Todo ello en medio de allanamientos nocturnos, requisas, causas que se abren con premura y escasez de elementos de prueba, etc. Por eso Noro, antes de entregarse a la policía grabó un video donde denuncia que se está “en presencia de un estado policial militar de excepción por ahora limitado a Jujuy”.
Como el ayer y el hoy suelen juntarse, más allá de las diferencias de formas, estas detenciones suceden en la víspera del 20 de julio, cuando comenzarán los actos para conmemorar los 40 años de “la noche del Apagón”. En esa fecha de 1976 la dictadura militar-cívica (cívica en este caso por la participación de los empresarios del Ingenio) provocó un corte del suministro de electricidad para generar la oscuridad necesaria y poder secuestrar 300 personas entre Calilegua y Libertador San Martín, de los que aún 33 permanecen desaparecidos.
En las marchas de estos años la Tupac Amaru resultó el contingente más numeroso. Es casi seguro que también lo será, aún disminuida, en esta ocasión. Y como es obvio, el reclamo de la libertad de los doce presos de la agrupación, comenzando por Milagro, estará al tope en el acto del 21 de julio.

El monopolio
Este año Ledesma tendrá que presentar su Memoria y Balance n° 102 y enviar un resumen a la Bolsa de Comercio. Seguramente dirá, como se lee en su página web, “Somos una empresa agroindustrial argentina y comprometida con el desarrollo del país. Empleamos a 8.000 personas y somos líderes en los mercados del azúcar y papel para impresión y en el de cuadernos y repuestos escolares. Además, tenemos una importante participación en los de frutas y jugos concentrados, carne y cereales, alcohol y bioetanol, y jarabes y almidones de maíz”.
Es posible que la pésima consigna de Macri, de ser “el supermercado del mundo”, la haya copiado de Ledesma, que asegura: “Llegamos con nuestros productos de excelencia a las góndolas del supermercado para satisfacer a los consumidores, y también a las industrias, que los transforman”.
La cercanía del presidente con el ingenio es muy estrecha. La firma explota la producción de cítricos y las fincas de Socma hacen lo propio con limones en Salta. Hasta en eso hay sintonía fina, pero siempre la política está al mando. De allí que en esa web uno se encuentre con foto de Macri participando de actos de la empresa por su plan de las mil viviendas. Ledesma representa un 6% de la economía de la Provincia de Jujuy, graficó el salteño El Tribuno (22/04/2014). Macri, Morales, Ledesma, un solo corazón…
La empresa fue noticia por la dura represión contra su personal el 14 de julio pasado, que iniciaba un paro por tiempo indeterminado luego del fracaso en las negociaciones por los salarios y las condiciones de trabajo.
El pedido de aumento era del 43 por ciento, para sueldos que son en general bajos y de ese modo llegarían a los 16.000 pesos. Los Blaquier-Arrieta ofrecieron un máximo del 34 por ciento. De ese modo el personal quedaba por debajo de lo que ganan hace dos meses los trabajadores del San Isidro, de Salta.
Además los obreros de Ledesma pedían cobrar un retroactivo de 15.000 pesos porque los nuevos sueldos deberían regir desde abril pasado, cuando finalizó la paritaria anterior. Y la patronal ofreció 2.500.
Por eso estalló el paro por tiempo indeterminado, resuelto el viernes anterior por una masiva asamblea convocada por el Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar Ingenio Ledesma (Soeail), que tiene desde 2013 una conducción más combativa con el secretario Raúl Vargas, adjunto de la CTA Autónoma de Jujuy.
Con el argumento de defender la propiedad privada -tal la explicación del gobierno de Morales- la Guardia de Infantería de la policía reprimió con gases, palos y balas de goma a los huelguistas, dejando 80 heridos que durante un par de horas no pudieron ser atendidos porque no se dejaban ingresar ambulancias.
Son los contrastes propios de la Argentina de los monopolios, en este caso de Ledesma, que tiene sociedades con Cargill y Syngenta. Produce 400.000 toneladas de azúcar anuales, en 2015 facturó 4.500 millones de pesos y gana cada año 150 millones de pesos, pero no concede a sus obreros el 43 por ciento de aumento, otra muda de ropa de trabajo, una campera solicitada por los fríos ni bidones de agua a quienes trabajan en el surco.
La empresa recibe subsidios del Estado, del Programa Nacional de Biocombustibles, en su planta Bio-Ledesma, abierta en 2010 con presencia de Julio de Vido y Débora Giorgi.
Sus directivos Carlos P. Blaquier y Alberto Lemos, acusados en tres causas por delitos de lesa humanidad (la del Apagón, la del ex intendente desaparecido Dr. Luis Arédez y la del abogado Pablo Bernard), están impunes y libres. Y en cambio, Sala y la docena de dirigentes de la Tupac Amaru, presos. Una injusticia digna de figurar en la triste historia del Bicentenario.

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