Era sin sexo.

COSAS QUE PASAN

Según un estudio de la Federación Argentina de Alojamiento por Hora (Fadaph), de diciembre a junio bajó entre un 30 y un 40 por ciento el uso de hoteles alojamiento en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. En la provincia de Santa Fe están peor, estiman que la caída llegó al 60%. Nada indica que en el resto del país las cosas sean muy distintas ya que la crisis viene pegando fuerte y ha llegado incluso a los que trabajan divirtiendo a sus clientes. Para peor los tarifazos en el gas, la energía y el agua afectan a los “telos” como a cualquiera. ¿Qué va a decir ahora el ministro Aranguren (aquél que aconsejó “que no carguen nafta” a los que se quejaron por los aumentos): “que no tengan sexo”, o que el “telo” era otra “mentira K”? ¿O será que la “revolución de la alegría” venía con mucho globo pero sin erotismo? Pero claro, todo no se puede en la vida.

¿Como todos?
Siguen los “sinceramientos” en esta versión amplificada de macrismo al palo que estamos viviendo los argentinos. Ahora el presidente del Banco Nación, Carlos Melconián, “sinceró” que tiene una buena cantidad de plata (nada menos que 64 palos) en el exterior. “Como todos los argentinos”, dijo, dando por sentado que esas operaciones off-shore están al alcance de “todos”, tanto de un gran empresario como de un peón de campo. Cuando un periodista le preguntó si no era contradictorio pedir que vengan capitales a invertir en el país mientras los funcionarios del gobierno siguen manteniendo su plata afuera, sin ponerse colorado respondió: “no, para nada”; y siguió hablando como si tal cosa.

El “nunca jamás”.
Primero fue Gabriela Michetti la que salió a poner paños fríos a las expectativas que el propio gobierno alimentó al hablar del “segundo semestre” como el momento en que llegará la felicidad al bolsillo de la gente. “Va a ser el año que viene”, se “sinceró” la vicepresidenta, porque “por ahora estamos adentro del túnel”. Después salió Rogelio Frigerio a estirar el espacio-tiempo todavía más. “Es difícil poner una fecha precisa”, dijo el ministro. Pareciera que el asunto no pinta muy bien y ya son varios los que se atajan porque la cacareada promesa del “segundo semestre” les quedó demasiado grande; y peor todavía: demasiado cerca. Para colmo Marquitos Peña también se “sinceró” y reconoció que eso de “pobreza cero es una meta inalcanzable”. Alguien que se acordó de las miles de veces que vio por televisión a MM repetir la promesa de “pobreza cero” se preguntó si todo esto no será como “la tierra del nunca jamás” de Peter Pan y el Capitán Garfio. (RAM).

Compartir