Festival de poesía en mundo tan belicoso

El pasado lunes se ha iniciado el festival de poesía creado por las poetas Alejandra Correa y Marisa Negri.
La actual es la novena edición de este acontecimiento anual. Se desarrolla en escuelas de todo el país. En La Pampa participa este año una escuela de General Acha.
La propuesta de vivir la poesía con participación de los alumnos incluirá, en su programa de este año, el reclamo por la desaparición forzosa de Santiago Maldonado y también el tema de los pueblos originarios. Cuenta en cada caso con la participación de poetas invitados, los cuales trabajarán a la par de los niños.
Destaco el hecho, del que me entera un diario porteño, porque me llega en el mismo momento en el que acababa de leer noticias de acontecimientos que se producen en diferentes lugares del mundo y que dan cuenta de lo que aparece como una contradicción. Nada extraña, por lo demás, pues la sociedad humana se expresa contradiciéndose, quizás porque la contradicción mora en su intimidad.
Digo lo anterior porque venía de leer un artículo en el que el chileno Ariel Dorfman, emérito de literatura en la Universidad de Duke (USA), quien alterna su residencia entre Estados Unidos y Chile, destaca que el país del norte ha resuelto gastar un trillón de dólares en modernizar sus fuerzas nucleares. Entre las novedades se incluye la producción de un nuevo misil nuclear no detectable, conocido con el nombre de stealth (furtivo). Ante esta noticia, más la tensión actual entre Corea del Norte y USA que puede determinar que todo Corea se convierta en escenario nuclear y llevarnos a la III Guerra Mundial o, en lo inmediato, generar una nueva carrera armamentista entre las potencias nucleares, Dorfman pregunta si Hiroshima, donde la primera bomba nuclear mató a 140 mil personas de toda edad y dañó de por vida a muchos millares más, fue un “crimen de guerra”. Si bien él siempre lo ha considerado crimen, recuerda que en su momento se introdujo la duda, al hablarse de los muchos soldados y civiles que hubiesen muerto de proseguir la guerra. Cita a investigadores que concluyen que Japón no se rindió por esa bomba ni por la de Nagasaki sino porque acababa de entrar en guerra con la URRS y temía perder la mitad de su territorio. Cita esta reflexión de Einstein (de tan destacado papel en la creación del arma nuclear): “No sé con qué armas se va a llevar a cabo la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta será una pelea con piedras y palos”.
Dorfman cree que también fueron crímenes de guerra la masacre japonesa de Nanking, los horrores alemanes procesados en Núremberg, el asesinato masivo de prisioneros por la URSS al término de la II Guerra, la destrucción a mansalva de Vietnam (presidencias de Johnson y de Nixon) y los ataques de gas de Saddam Hussein contra Irán y del presidente Assad en Siria. Puedo recordar una vez más que Alberdi habló del “crimen de la guerra”, o sea que toda guerra es un crimen. También podría ampliar la lista de Dorfman, pero no lo veo necesario en esta ocasión. Agregaré, sí, que en la misma página del diario donde publica Dorfman (Página/12), el dibujante Rep pone a su personaje Lukas respondiendo a una pregunta que le llega desde Marte sobre si habrá una guerra nuclear en la Tierra. Lukas contesta, nada enigmático dada su índole: “Querido Marte: mientras no haya vida hay esperanza”.
El festival de poesía en las escuelas pone en contacto a poetas y niños. Las experiencias anteriores han sido muy estimulantes, porque los niños manifestaron gusto y disposición para participar. Uno de ellos se sorprende porque “todos podemos hacer poesía”. Otros hacen una larga fila porque una poeta les susurra poesías en el oído, a uno por uno. Ellos sienten que hay algo ahí, en la poesía. Algo nuevo y grato. Como lo hay en la música y hasta en el encanto que produce la buena prosa. Y en todo lo que revela las conexiones profundas que tenemos con los otros seres y con la naturaleza en su conjunto.
Atentamente:
Jotavé