FF. AA. Patrullan las ciudades de América Latina

PUNTO DE VISTA

Por Nelson Nicoletti (*)
Al tiempo que los uniformados de diversas fuerzas armadas patrullan ciudades de América Latina, se acrecienta el peligro de que nuevas violencias recorran transversales la geografía continental, con sus previsibles y crecientes cuotas de dolor y muerte.
Las guerras de gobiernos a insurgentes armados (como la emblemática Colombia), el maridaje indisimulable del narcotráfico con el poder y la política (como el doliente México), la reciente militarización de Río de Janeiro, tanto como el regreso de la Obediencia Debida en la Argentina recrean un escenario oprobioso de sometimiento y humillación de pueblos y naciones.
El regreso del autoritarismo burocrático a caballo de decretazos (y/o vetos) de necesidad y urgencia, el Poder Judicial al servicio del modelo neoliberal y los medios audiovisuales del establishment dibujando un relato virtual, están convocando a las mayorías más afectadas a expresarse y manifestar su disconformidad y reclamos.
El poder creyó necesario, a manera de ocupación interna para sostener sus políticas, que las fuerzas armadas se instalen estratégicamente para controlar la calle y eventualmente reprimir a la gente que se mueva.
Esta vuelta al Plan Cóndor -o sea la participación combinada de las FFAA y las policías de los países de la región para “mantener el orden” (una vulgar Subzona14), fue oficializada hace unos días con la inspección que realizó por estos lugares el jefe del Pentágono, el general J. Mattis, de muy mala fama por su crueldad guerrera.
La experiencia brasilera que generó Temer en febrero al militarizar Río no consigue resultados alentadores. Por el contrario, el balance de seis meses demuestra que no han podido reducir ni delitos ni enfrentamientos y anuncian el regreso a los cuarteles en enero próximo.
El experto e investigador Edgardo Buscaglia hizo declaraciones a la televisión mexicana. (https://www.youtube.com/watch?v=bjqzbaPgseQ) donde señaló que “Argentina va camino a un baño de sangre” queriendo significar el futuro fracaso de las políticas de seguridad represivas instaladas por el gobierno de Macri. “Es un riesgo político muy alto”, dijo Buscaglia al analizar las medidas que por decreto compromete a las FFAA en el control interno. Y estimó que “esta política de seguridad que compró Patricia Bullrich, está contaminada por los mismos grupos de intereses y personajes de la DEA y de la CIA que fracasaron en México”.
El intento de militarizar las calles con gobiernos civiles es una experiencia nueva del poder neoliberal, al que adhirió Macri. Sin espacio para instalar nuevas dictaduras, el regreso del Plan Cóndor para América Latina propone gobiernos democráticos de civiles, pero que hagan lo mismo que los originales. Al final lo que importa es el resultado.

(*) Parlamentario del Parlasur