Gas: historia de una lucha que se actualiza

Los problemas de abastecimiento de gas natural en la provincia vienen de lejos. En Santa Rosa como en el interior intendentes, vecinos, comerciantes no han dejado de quejarse en los últimos años por la morosidad con que la empresa distribuidora Camuzzi Gas Pampeana atiende los reclamos. Hubo hasta fallos de la Justicia provincial condenando a la empresa a informar y brindar el servicio para el que está obligada.
Ahora el gobernador de la provincia planteó que si no hay respuestas inmediatas a los requerimientos va a promover la recuperación del servicio para el Estado provincial y las cooperativas. De materializarse esta advertencia sería una reivindicación de una lucha que llevó adelante la CPE santarroseña en los primeros años de la década de los noventa cuando se movilizaron sus dirigentes y miles de vecinos que reclamaron la concesión del servicio en tiempos en que el menemismo arrasaba el país con las privatizaciones.
Aquellas multitudinarias asambleas llegaron a colmar el salón de La Usina con asociados que a viva voz se manifestaron a favor de la cooperativización del servicio como alternativa superadora frente a la entrega a una empresa extranjera. Ese mandato popular fue el que llevó la dirigencia solidaria al gobierno provincial para que se sumara en una única demanda ante Nación. En aquellos años gobernaba el marinismo que hizo oídos sordos a la propuesta y priorizó su condición de aliado político del menemismo que fogoneaba las privatizaciones de las empresas públicas en favor de las grandes compañías extranjeras.
El tiempo se encargó de demostrar a los pampeanos que la llegada de una empresa multinacional para reemplazar a Gas del Estado no aportó nada positivo. Hasta las redes de distribución, que habían pagado los usuarios, fueron entregadas a la compañía de capitales europeos. Se trató de uno de los muchos despojos de empresas públicas que fueron rematadas a precio vil y pagadas con bonos devaluados de la deuda externa.
La Pampa cuenta con una sólida tradición cooperativista casi centenaria. El ejemplo de la distribución de la energía eléctrica no tiene parangón en todo el país. Las cooperativas de servicios públicos pampeanas son entes de la economía solidaria de funcionamiento transparente, con renovación anual de sus autoridades y que alimentan mejor que nadie la economía pampeana al reciclar íntegramente en nuestro medio los recursos económicos que movilizan. No pueden decir lo mismo las multinacionales que se llevan las utilidades del país, que son atendidas por contestadores telefónicos automáticos y que nunca sus directivos ponen la cara ante los reclamos. La alianza estratégica Estado-cooperativas ha demostrado ser en nuestra provincia una herramienta de desarrollo formidable que todavía tiene un enorme campo inexplotado para seguir creciendo.
Concretar este proyecto sería, como se dijo, una reivindicación de aquellas grandes movilizaciones y una demostración -ante esta nueva avanzada neoliberal muy parecida a la de los noventa- de que hay otras formas de organización económica y social mucho más provechosas para el conjunto de la sociedad.