Gran fuga de capitales al exterior

TODOS NOS ENDEUDAMOS PARA BENEFICIO DE UNOS POCOS

El fenomenal proceso de endeudamiento externo que está atravesando la Argentina viene acompañado de la fuga de capitales. Durante 2016, ya se advertía el incremento en la formación de activos externos y a lo largo del primer trimestre de 2017 esta tendencia se refuerza. Sólo durante los primeros seis meses del corriente año, se observan flujos de salida vía formación de activos externos del sector privado no financiero por 7.677 millones de dólares, mostrando un incremento del 28% con respecto al mismo semestre del año anterior y un aumento del 152% con respecto a los primeros seis meses de 2015.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó en un informe sobre fuga de capitales la evolución de los flujos netos de salidas desde la liberalización del mercado cambiario implementada por el gobierno de Mauricio Macri en comparación con el período previo. Durante el primer semestre de 2017, continuó la tendencia creciente en la formación de activos externos. Los niveles de salida promedio entre enero y noviembre de 2015 no superaban los mil millones de dólares pero a partir de la gestión de Cambiemos comienzan a rondar los 2 mil millones de dólares mes a mes.

Fuga creciente.
Cuando se observan los ingresos y egresos de capitales por la compra-venta de moneda extranjera, aparece que ambos crecen a partir de diciembre de 2015 pero los egresos lo hacen de manera mucho más pronunciada, con la única excepción de diciembre de 2016 por la importante entrada de capitales vinculada al blanqueo. La mayor parte de los actores que participan de la compra y venta de dólares para la formación de activos externos (tanto en la compra de billetes como transferencias al exterior) está compuesta por los grandes operadores. Cuando se analiza la relación entre los flujos hacia el exterior y el stock de reservas internacionales, se observa que entre febrero y mayo de 2017 las reservas internacionales cayeron alrededor de 4.800 millones de dólares, en simultáneo con la aceleración de la fuga de capitales.

Fracaso de inversiones.
El objetivo de política económica que dice perseguir el gobierno detrás de la apertura del mercado cambiario es la tan mentada “lluvia de inversiones”. Sin embargo, cuando se considera la relación entre la formación de activos externos de residentes con los ingresos vía inversión directa de no residentes se observa que la segunda es considerablemente inferior. A pesar de la desregulación y liberalización del mercado cambiario durante el último año y medio, la tan esperada inversión extranjera directa apenas alcanzó niveles similares a los del año 2013, y aún no logró recuperar los niveles de año 2012. (Débora Ascencio. Nuestras Voces).