Hay que cuidar a los ricos

EL CATECISMO DE LOS GOBIERNOS NEOLIBERALES

EMIR SADER – Los gobiernos de derecha, hoy todos neoliberales, se dedican a cuidar a los ricos. Ya no les basta ser ricos. Tienen que ser cuidados. Si no, no se deciden a invertir su platita, ganada con el sudor del rostro ajeno. Hay que tentarlos a que hagan inversiones, convencerlos, darles argumentos para que se arriesguen a hacer inversiones. A lo mejor a crear algunos bienes, quién sabe si algunos empleos informales.
Esa es la lógica de los ministros y de los periodistas de derecha, tanto en las reformas laborales como en las tributarias. Asumen el llanto de los grandes empresarios, de que invertir sale muy caro. Hay mucho riesgo, además. Que los costos de contratar trabajadores son demasiado elevados. Que así no es posible. Que no vale la pena. Mejor poner la plata en la bolsa de valores, donde no se contrata a nadie, no se paga prácticamente ningún impuesto, se saca y se lleva la plata para la bolsa de algún otro país, si vale más la pena.
Que hay que abaratar los costos de la contratación de trabajadores -a expensas de sus derechos, claro- para que se contrate a más gente. Que éstos se adapten al ritmo, a las necesidades, a la temporalidad del capital, que es el motor de la sociedad, desde luego. Dos horas hoy, ninguna mañana, a lo mejor otro día 14 horas, si las máquinas así lo demandan. Todos tienen que adecuarse al movimiento del capital. Si les interesa viajar a alguna isla lejana, hay que generar las condiciones para que hagan ese viaje. Si quieren volver, deber crearse las condiciones de bienvenida a los que retornen.

Cuidar del capital.
Sin capital no hay capitalismo, no hay capitalistas, no hay siquiera empleo para mucha gente. Los gobiernos tienen entonces que cuidar del capital, que a su vez cuidará del país y de sí mismo. Basta que se mencione reforma tributaria para que los empresarios se froten las manos. Tienen que pagar menos impuestos para que se animen a hacer inversiones y a lo mejor contraten algunos trabajadores por algún tiempo.
Menos impuestos, perdón de deudas, financiamientos a intereses bajos, ésas son las condiciones para contar con el apoyo de los empresarios. Cuidar a los ricos para que no nos abandonen por algún paraíso cualquiera. Para no quedar prisioneros de los pobres, de esos que viven del sudor de su rostro, de los que no explotan a nadie, de los que producen todas las riquezas del país.
Para evitar esto, reforma laboral, reforma de las jubilaciones, reforma tributaria. A los que no tienen nada les quitaremos todo. Cuidar a los ricos para que seamos países de ricos, para que los otros sepan que no hay para todos, que en el capitalismo gana el que tiene capital. Y si un gobierno de ricos no cuida a los ricos, ¿quién lo hará? (La Jornada).