miércoles, 20 noviembre 2019
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Clima: crece el reclamo mundial

Clima: crece el reclamo mundial

I. En los últimos meses el mundo asiste a uno de esos fenómenos comunicacionales y colectivos que sorprende por su veloz crecimiento. En síntesis puede decirse que viene creciendo a grandes pasos en el planeta un movimiento de jóvenes que protesta por el calentamiento global y exige de los dirigentes políticos de los principales Estados responsables de esa situación una acción inmediata para detener y neutralizar tan negativo fenómeno. Esta sorprendente movilización aparece encabezada por una joven de apenas 16 años, cuya acción lleva ya un año y comenzó como un reclamo público (sentada a la puerta de su escuela) en su país, Suecia.La evidencia que sustentaba este -hasta ese momento- mínimo reclamo se manifiesta en todo el mundo: veranos tórridos donde antes no los había, emisiones de gases contaminantes hacia la atmósfera en una medida imposible de neutralizar, huracanes de una intensidad fuera de lo común, lluvias torrenciales imposibles de prever, sequías sin antecedentes con consecuencias atroces… todo rompiendo un esquema climático y ambiental que, en líneas generales, funcionaba desde mediados del siglo XIX, cuando las consecuencias de la Revolución Industrial comenzaban a insinuarse en el planeta.

II. Las nuevas formas de comunicación masiva tuvieron mucho que ver en la divulgación efectiva del reclamo. Lo cierto es que las jóvenes generaciones de todo el mundo, las más perjudicadas en la actualidad y a futuro, tomaron como propia la bandera de la joven sueca, reclamando ya mismo una acción contra la irracionalidad humana productora de semejante cambio.
La respuesta está a la vista y es, cuanto menos, impresionante: más de medio millar de eventos en favor de la postura a realizarse en todo el mundo, reforzados por una huelga escolar, simbólica pero significativa y de alto impacto mediático, con apoyo de organizaciones internacionales, Naciones Unidas entre ellas, con carácter mundial y a realizarse el viernes próximo.
En Argentina también hubo repercusiones de la iniciativa, estimuladas por un gobierno nacional que acaba de habilitar por decreto la importación de basura, sin control de su peligrosidad, desde el extranjero, circunstancia que parece increíble en un país que tiene la mayoría de sus vertederos bajo condiciones ambientales muy cuestionables.
Esta nuevo movimiento global, que crece con tanto ímpetu, reclama no solamente el involucramiento de las principales naciones emisoras de gases sino también el apoyo de iglesias, ONG, sindicatos, sectores educativos y representantes de la cultura; la presión parece ser efectiva: en los próximos días la ONU realizará una reunión de emergencia para pedir a todos los gobiernos que amplíen los compromisos adoptados en 2015 en el marco del Acuerdo de París. Estados Unidos, el país que encabeza el ránking de los mayores emisores de gases responsables del cambio climático, se retiró de dicho acuerdo un par de meses atrás.

III. Quizás la razón de la convocatoria del movimiento juvenil radica en que sus objeciones se pueden advertir en la vida cotidiana. En nuestra provincia un reciente caso de fumigación con agroquímicos muy cerca del área urbana de Miguel Riglos no fue tratado con la determinación suficiente por parte del organismo estatal de control, lo cual motivó la remoción inmediata de su titular por parte del gobernador.
Paralelamente, aunque en otro nivel, también cabe destacar la decisión de la Fundación Chadileuvú y del Colectivo Sanitario de La Pampa de adherir a Huelga Internacional por el Clima, programada para el próximo viernes.
Frente a un panorama global y local tan preocupante no puede menos que celebrarse esta iniciativa que sacó a la calle a los jóvenes de tantos países para exigir a los gobiernos del mundo el cumplimiento de una consigna que sorprende por su síntesis y fuerza expresiva: «Justicia climática, ya».