Idas y vueltas en una ventosa semana pampa

LA SEMANA PAMPEANA

I – Como si el viento que azotó a la ciudad en la semana hubiera obrado de alguna forma, los santarroseños asistimos al día de furia del intendente nada menos que contra la CPE a la que amenazó con no pagarle la luz. Por suerte, sobre el fin de semana, el jefe comunal de Santa Rosa le bajó los decibeles a su descabellada embestida contra la cooperativa y dio marcha atrás con la defensa del irracional tarifazo que pretendía aplicar a la entidad solidaria. El aumento del 1.100 por ciento a las acometidas de espacio aéreo y del 800 por ciento a las redes fue resistido por las autoridades cooperativas que lo compararon con la política del impopular ministro de Energía. Luego de su intransigencia inicial, el jefe comunal instruyó a sus colaboradores para que revean la ordenanza tarifaria y lleguen a un acuerdo razonable con la CPE. Fue un final feliz para una pelea iniciada por la Municipalidad que preocupó (y alarmó) al vecindario que veía con espanto como se destrataba desde San Martín 50 a la empresa social modelo de los santarroseños, cuyos dueños son los propios vecinos de la ciudad.

II – En el Oeste, a despecho de la disidencia por los recursos hídricos que dividen a pampeanos y mendocinos, intendentes de ambas provincias se unieron para pedir que el Corredor Bioceánico proyectado para conectar el país con el Paso Pehuenche con Chile, utilice la más directa de las vías terrestres y una Malargüe con Agua Escondida en Mendoza y luego continúe por la ruta 10 por La Humada-Algarrobo del Aguila en La Pampa. El acto se realizó el fin de semana en Agua Escondida, la localidad mendocina ubicada en el límite con el oeste pampeano que comparte, junto con sus colegas de La Pampa, la esperanza de que su pedido sea escuchado. Desde San Rafael, la ciudad que quiere que el corredor pase por allí pese a que para hacerlo debe desviarse varios kilómetros hacia el norte, no ven con buenos ojos esa movida conjunta de mendocinos y pampeanos que le disputan el trazado. Para La Pampa, que ese corredor tenga una alternativa por nuestro territorio, compensaría en parte los agravios y ninguneos que históricamente nos han marginado de la integración territorial.

III – En la semana quedaron evidentes las dificultades que tienen los socios electorales de Cambiemos en La Pampa para llevar su alianza a una instancia un poco más allá de la elección que tan buenos resultados les dio el año pasado. Las palabras del Colo Mac Allister advirtiendo que si no elegían a su hermana como presidenta del Tribunal de Cuentas se iba a consumar un acto de corrupción, sonaron a premonición. Esto es así porque en los últimos días el nombre de la contadora hermana del secretario de Deportes de la Nación, que era la favorita porque aventajó a todos en el concurso, cedió terreno en la preferencia de los bloques legislativos por otro contador que se ubicó segundo en ese mismo concurso. Si la decisión final cuenta con el aval del radicalismo, algo impensado solo días atrás y ahora no descartado, esa decisión podría tener consecuencias en los esfuerzos de conformación de la mesa de Cambiemos pampeana. Si la contadora Mac Allister no es la elegida por el Frepam, esa decisión podría tener el efecto de un torpedo justo debajo de la línea de flotación al inestable barquito de la alianza Cambiemos que Mac Allsiter quiere formalizar en La Pampa integrando una mesa con sus socios electorales del radicalismo. Hay quienes culpan al Colo por eso. Dicen que las palabras que lanzó por su hermana, lejos de servir de advertencia al interior del radicalismo, parecieran haber obrado como mojada de oreja a un radicalismo que suele hacer de la intransigencia, una virtud.

IV – Los pampeanos se vieron sorprendidos en la semana por la decisión de la estatal Aerolíneas Argentinas de lanzar una promoción de pasajes ida y vuelta a Buenos Aires a precios sensiblemente inferiores al del transporte de colectivos. La oferta a su vez tuvo el inmediato apoyo del Banco de La Pampa que redujo aún más para sus clientes de tarjeta de crédito esa ya tentadora oferta. Esta cercanía que así se ofrece a los pampeanos de viajar al centro del poder en la Argentina no se vio, lamentablemente, traducida en otras decisiones estatales. La alarma que se activó en la Casa de Gobierno pampeana por la casi nula presencia de obras en La Pampa en el presupuesto motivó un viaje urgente del gobernador a Buenos Aires que lanzó, desde allá, una frase instando al gobierno a que comiencen a registrar a La Pampa. Esa frase dejó en claro que, más allá de lo barato que nos cuesta ahora estar en Buenos Aires, esa facilidad no ha alterado en nada el destrato que históricamente ha dejado a la provincia al margen de las políticas de desarrollo e integración nacional. Se puede ir y volver rápido y barato a Buenos Aires, pero no por eso dejamos de ser para ellos un territorio y unos argentinos distintos a los ranqueles que vio Mansilla en su famosa excursión. (LVS)

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