Indiferencia oficial

Por estos días las ediciones de LA ARENA muestran dos caras fuertemente contrastantes. Por un lado autoridades provinciales y municipales abocadas a reparar la red vial provincial primaria, secundaria y terciaria afectada por el fuerte avance de las inundaciones y, por otro, la total ausencia de trabajos en las rutas nacionales que también sufren los embates del agua.
Habitantes de las poblaciones más afectadas, productores rurales y funcionarios municipales y provinciales vienen planteando sus quejas, cada vez en voz más alta, pero tanto el organismo vial como otras oficinas nacionales no parecen reaccionar a tono con tan crítico panorama.
Ayer este diario se refirió a la difícil situación que se registra en tres de las carreteras nacionales más importantes que pasan por suelo pampeano: las rutas 5, 35 y 188. Con diverso grado de afectación, pero en todos los casos con peligro cierto para los automovilistas, el avance de las aguas provoca zozobra en quienes viven en las cercanías de esos caminos y deben transitar habitualmente por ellos.
Paradójicamente abundan declaraciones de altos funcionarios nacionales que exaltan la realización de infinidad de obras públicas mientras por estas tierras lo único que hasta ahora se ha visto ha sido ausencia de trabajos y de preocupación. Hoy se está frente a una emergencia, por lo tanto lo que corresponde es actuar con premura. Hay mucha gente que sufre las consecuencias de estas inundaciones y lo que espera de las autoridades es atención y reacción. No debería costar tanto entenderlo.