Integración regional

La integración intra-patagónica entre nuestra provincia y las ubicadas al sur del río Colorado ha sido un tema meneado por los más diversos gobiernos sin que por lo general se alcancen demasiados logros que puedan merecer la admiración. En cambio, en el sentido negativo sí hay algunos ejemplos para mencionar como por ejemplo la absurda barrera sanitaria que bloquea con argumentos muy endebles la entrada de carne pampeana a la provincia de Río Negro. Además se debe reconocer que en el imaginario popular y el político a menudo se asocia -y se limita- la idea de integración con la de grandes obras que faciliten la comunicación o el aprovechamiento de recursos comunes.
La semana que pasó fue escenario de un acto de integración completamente distinto a los habituales pero igualmente significativo, porque no de otra forma se puede conceptuar el acuerdo firmado por las áreas de Salud de La Pampa y Río Negro, articulando un servicio de neto beneficio para los ribereños, especialmente para los pampeanos. Ese beneficio consiste en que, en caso de necesidad, pacientes de nuestra provincia tengan acceso a los establecimientos rionegrinos de mediana y alta complejidad más cercanos del área de 25 de Mayo. Es que Catriel y Cipolletti -de esas ciudades se trata- se encuentran a mucha menor distancia que los hospitales pampeanos que tienen capacidades similares.
Este logro, al que La Pampa aportará también algún tipo de contraprestación, no es poca cosa. La reciprocidad ya se evidencia en las próximas jornadas sobre donación de sangre que tendrán lugar en la localidad pampeana. Como se puede apreciar el convenio está vinculado a necesidades de la población, un aspecto en el cual la promocionada integración quizás no alcance la espectacularidad de las obras pero sí la atención indispensable para el bienestar humano.