Jorge, y el nombre del candidato propio que comienza a definirse

ESTRATEGIAS EN JUEGO EN COMPROMISO PERONISTA

Norberto G. Asquini – Los consensos en la oficialista Compromiso Peronista ponen el acento en el secretario Fabián Bruna, aunque no es el único. Un perfil de renovación y las fortalezas y debilidades de quien podría convertirse, si Jorge quiere, en su sucesor. El escenario a enfrentar y los posibles aliados del jorgismo.
La línea Compromiso Peronista del PJ pampeano comenzó a definir la decisión más importante de cara a las internas partidarias: quién será el nombre del precandidato jorgista. La semana pasada el gobernador Oscar Mario Jorge reunió a los intendentes por un lado y a sindicalistas por el otro para ir delineando al postulante. En el primer encuentro, el de la estructura territorial de la línea, se le preguntó a los jefes comunales sobre cuál de los dirigentes mencionados como posibles postulantes preferían, y la mayoría dio el nombre del secretario de Asuntos Municipales, Fabián Bruna. Días después, el mandatario volvió a interrogar a los gremialistas, y los respaldos se volcaron hacia el mismo funcionario. Aunque también el ministro de Hacienda, Ariel Rauschenberger tendría sus apoyos. Uno u otro, son los representantes más firmes del jorgismo.
Jorge toma sus decisiones en solitario y apenas apoyado en su entorno más íntimo. Obcecado y personalista, muchas veces ni los mismos funcionarios de Casa de Gobierno saben cuál será su definición en determinados temas hasta minutos antes de poner la firma. El mandatario será el dedo elector que conformará la lista oficial. Aunque esta vez las consultas propuestas por el mismo gobernador mostraron un amplio consenso en torno al secretario. De ser finalmente otro el elegido, las expectativas de muchos referentes del espacio irán decayendo.

Fortalezas de un dirigente.
¿Será finalmente Bruna? El funcionario es cultor del bajo perfil, poco proclive a declaraciones públicas o la autopromoción. Esto no significa que haya sido un oscuro burócrata, sino que tiene un perfil más político que la mayoría de los integrantes del gabinete y muchos lo consideran “un cuadro”, formado en la juventud peronista en su paso por la UNLPam y también durante sus estudios fuera de la provincia. Para muchos jorgistas, ayuda también que sea respaldado en sus aspiraciones sus características personales.
El apoyo conseguido no es solo territorial entre los de su misma línea: es bien observado por los operadores de la presidenta Cristina Fernández en el PJ nacional, como Juan Carlos Mazzón. Jorge lo colocó en 2011, en su segundo mandato, en una función central de su armado político: Asuntos Municipales. La secretaría creada por Carlos Verna para estructurar su propia corriente a través de los jefes comunales como factor de poder contra el marinismo y área en la que nombró a quien supo ser el armador de la Línea Plural y llevar dos veces a Jorge al gobierno, Rodolfo Calvo, hoy intendente de Quemú Quemú. Desde allí, en su relación con los intendentes y las visitas al interior de la provincia, la figura de Bruna fue creciendo en la consideración de los referentes jorgistas del interior. Desde el lado de los intendentes vernistas, el mismo Calvo, lo ha criticado públicamente por no haber sido atendido.

Estrategia en marcha.
De ser elegido el secretario como candidato a gobernador por el jorgismo, esto no crearía fisuras en sus líneas, sobre todo entre quienes aspiraban o eran mencionados para ocupar ese lugar. No es habitual en estos casos, pero los principales referentes tienen una postura más de colaboración que de competencia entre ellos. De hecho Bruna, el intendente de Realicó Facundo Sola o el de Toay, Ariel Rojas, y el ministro Rauschenberger -aunque es mayor- compartieron pasillos y militancia en la carrera de contador de la UNLPam. Más allá que Bruna se graduara luego en Buenos Aires. La idea, además, no sería mostrar un candidato en solitario, sino el futuro equipo de colaboradores que lo acompañará en la gestión de ganar la interna.

Debilidades.
Pero el jorgismo se enfrenta también a sus propias disyuntivas. Como lo indicó Jorge a los sindicalistas, y no le escapa a ningún observador, Bruna o Rauschenberger tendrían ante sí la ardua tarea de remontar las encuestas que lo dan al senador Verna como el postulante con más intención de voto. Y deben hacerse conocidos para el gran electorado en apenas cinco meses de campaña, o menos. En tiempos en que la política se vive en clave de personalismos, el desconocimiento de ambos funcionarios por gran parte de la ciudadanía es un punto en contra para sus aspiraciones.
Si bien en política, nunca está todo dicho. Se analiza que este punto flaco se supliría por un lado con el apoyo de la Casa Rosada interesada en que gane el jorgismo, con el empuje del oficialismo en el gobierno y su respaldo económico, con la influencia de la figura pública de Jorge, y con en el aparato de los intendentes.
Desde la oposición interna en el PJ se analiza que Compromiso Peronista está conformado por intendentes, pero que no son los de las principales localidades. Que Santa Rosa está peleada, General Pico, Eduardo Castex o Santa Isabel responden al vernismo y que General Acha es hoy tierra de nadie. El jorgismo tiene a Toay como su mayor bastión. Esto, indican a su vez desde el jorgismo, es un argumento relativo. En Eduardo Castex, gobernada por Julio González, Compromiso ya tiene precandidato y Bruna muchos apoyos, y no solo justicialistas, ya que vivió allí. Y en Bernasconi, el jefe comunal vernista se enfrentaría con la presencia de Rauschenberger, por dar dos ejemplos.

El lugar de Jorge.
Compromiso Peronista debe ahora, una vez que tenga el precandidato, conformar su frente interno para competir con el vernismo. Una decisión central es qué lugar ocupará Jorge, su conductor, en el armado. Algunos lo quieren en el espacio más importante, la boleta de senador, para traccionar votos. Pero las primarias legislativas serán un mes después de las internas partidarias, por lo que no tendrá influencia. Por eso lo que comenzó como una pregunta en tono de broma en una reunión de la mesa chica del jorgismo tomó cuerpo con el paso de los días: que Jorge sea candidato a intendente de Santa Rosa, lugar que ocupó en tres oportunidades. Esta posibilidad se volvió a reclamar, ya de manera estratégica, en las reuniones con intendentes y sindicalistas. Sería la forma de fortalecer electoralmente el espacio propio con la presencia de su figura en la plaza más importante, la capital provincial, hoy con un electorado peronista fragmentado. Lo condicionaría tener que “bajar” de cargo y afrontar una función que necesita mucho más desgaste físico y personal.
En ese sentido, la alianza con Jorge Lezcano fue una buena movida, aunque algunos en la línea la consideran insuficiente. El intendente Luis Larrañaga ya no parece estar en los planes. Cercano al vernismo, el jefe comunal se debate en hacer equilibrio para que su nueva alianza no entorpezca la llegada de fondos nacionales y enfrenta el debate interno en sus filas de ir en la interna en la misma boleta con Verna o por separado.

Otros espacios.
El jorgismo está en conversaciones con otros sectores para ampliar su coalición. Jorge se reunió el jueves pasado con dirigentes kirchneristas del PJ nacional, luego del acto encabezado por la presidenta, que le dieron todo su apoyo para enfrentar al vernismo. Se especula que desde Casa de Gobierno podrían pedirle lugares para postulantes K en las listas para legisladores nacionales. Aunque también dejarle esa decisión al mandatario, como ocurrió en 2013.
El marinismo, aunque públicamente parece tener una postura tomada, se ha convertido en un dilema. Rubén Marín ya dijo que está más cerca de Verna y que con Jorge no se puede dialogar. Un mensaje en parte ambiguo, que puede ser interpretado tanto como una forma de cerrarle la puerta al gobernador como de reclamar que tenga una mayor apertura. Desde su entorno afirman que ya está cerrado el acuerdo para una lista conjunta con el vernismo y que se oficializará en los próximos días. Pero hay otros marinistas que negocian por debajo con el jorgismo, y hasta se ha hablado de que se le podría ofrecer un lugar de importancia a un integrante de esa línea de General Pico. Las conversaciones también se están dando con el robledismo, que se encuentra en la misma situación.