Jubilados: ¿éste es el “cambio” que votaron?

El titular de la Anses afirmó sin sonrojarse que las jubilaciones de los argentinos son de las más altas del mundo, y llegó a compararlas con las de Finlandia. Quizás por esa razón el gobierno de Cambiemos se lanzó con tanto entusiasmo a reducirlas y poner las cosas en su lugar. Nada menos que tres ministros -Interior, Hacienda y Trabajo- y trece gobernadores y funcionarios provinciales concurrieron a la Comisión de Trabajo y Presupuesto del Senado para ayudar a convencer a los legisladores sobre las bondades del proyecto de reforma previsional.
Estuvieron presentes cuatro gobernantes oficialistas: Capital Federal, Buenos Aires, Mendoza y Jujuy; cinco peronistas cercanos al gobierno: Córdoba, Salta, Entre Ríos, Tierra del Fuego y Tucumán; y cuatro de partidos provinciales: Neuquén, Río Negro, Misiones y Santiago del Estero. En cambio estuvieron ausentes La Pampa, Chaco, La Rioja, Catamarca, Formosa, Santa Cruz, Chubut y San Juan. La nota la dio el gobernador de San Luis, que se hizo presente para manifestar abiertamente su oposición a las modificaciones al sistema jubilatorio por considerarlas negativas para el bolsillo de los jubilados.
La distinguida y numerosa comitiva de emisarios que fueron a bregar en favor de bajar los haberes a los trabajadores retirados cumplió bien su misión. Aunque también debe decirse que entre los senadores presentes no hubo demasiada resistencia ante los “reducidores de jubilaciones”. El ejemplo más claro fue, quizás, el del jefe de la bancada justicialista, Miguel Pichetto, quien propuso “no reducir tanto” la actualización a los jubilados. Pero fue tan insignificante la diferencia que presentó que el oficialismo demoró apenas unos minutos en concedérsela.
En síntesis: con la fórmula del gobierno los jubilados iban a recibir en marzo un incremento del 5,2%; con el aporte pichetteano se “aumentó” a 5,7%, apenas 0,5% más. En cambio, el cálculo en base al aborrecido gobierno kirchnerista hubiera determinado un incremento del 12% en los haberes de los pasivos.
La semana próxima el proyecto será debatido en el recinto y se descuenta que Cambiemos impondrá su decisión. El alineamiento de los gobernadores provinciales que logró el gobierno con la firma del pacto fiscal operó como un ariete para introducir esta reforma en el Senado en donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia. La duda que aún persiste es el voto de los senadores que representan a las provincias cuyos mandatarios no estuvieron presentes en la reunión del jueves. De todos modos se trata de un lote minoritario frente al resto que hizo su trabajo disciplinadamente.
Las consultoras que realizan sondeos de opinión coinciden en que la población de mayor edad -entre quienes se encuentran los jubilados- apoyó masivamente a Cambiemos en las elecciones legislativas de octubre. Según sus evaluaciones, el respaldo de los ciudadanos de mayor edad fue decisivo para que el oficialismo lograra superar el 40 por ciento de los sufragios en la totalidad del país.
No vendría mal realizar una nueva encuesta para averiguar si éste es el “cambio” que los jubilados creyeron votar cuando pusieron su voto en la urna. Aunque ya sea tarde para lágrimas.