Judicialización antidemocrática

Emir Sader* – Además de las acusaciones a grandes líderes populares latinoamericanos como Lula y Cristina de supuesto involucramiento con casos de corrupción, para intentar imponer la idea de que todos los políticos son corruptos, otras acusaciones, igualmente significativas, intentan criminalizar los actos de gobierno. En el caso de Cristina, se intenta transformar en caso judicial la política cambiaria de su gobierno, que puede ser discutida como política de gobierno, pero nunca criminalizada. Para hacerlo, intentan imponer la idea de que esa política habría traído ventajas financieras para la ex-presidenta y para su ex-ministro de economía. Se trata de acumular sospechas que, aunque sin fundamento, generan niveles de rechazo a los líderes populares, para ponerle techo a su popularidad.
El caso de Lula es igual. Como no han encontrado ninguna prueba de involucramiento con lacorrupción y su popularidad no deja de crecer, lo acaban de condenar sin pruebas, solo con “convicciones”, como reconocieron sus acusadores. En contra de Lula se agregan políticas de su gobierno, de promoción de los intereses de empresas brasileñas, con financiamientos públicos. Como no pueden concebir que Lula lo haya hecho por el interés del país, tratan de adjudicarle alguna ventaja a cambio de esas promociones. Un departamento que Lula nunca compró, un sitio que nunca fue de su propiedad, algo que pudiera demostrar que actuó en función de intereses personales (como suele ser el caso de los gobernantes de derecha).

También en Colombia.
Para confirmar esa forma antidemocrática de intentar excluir a políticos populares de la disputa electoral y de la vida política, en Colombia surgió un caso similar. El ex-alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, candidato de la izquierda a las elecciones presidenciales, es blanco de un espantoso proceso que intentar sacarlo de la disputa electoral, además de llevarlo a la bancarrota personal, con multas de varios millones de dólares por una política de tarifas diferenciadas en trasporte urbano, cuando fue alcalde de la capital.
Se puede, como en los casos de Cristina y de Lula, discutir las políticas públicas de Petro, pero nunca criminalizarlas, menos todavía cuando tienen un carácter claramente popular y democratizador. La operación, además de los ataques personales a esos líderes, incluye la criminalización de las políticas de carácter público, la judicialización de los programas de gobierno, el ataque a las acciones de los Estados, considerando que perjudican los intereses del país. ¿Pero quiénes son los que acusan, quién les dio representación democrática en el Estado de Derecho, para descalificar a gobiernos y políticas escogidas por el voto popular, por la vía democrática?
Es una nueva vía de intentar inviabilizar a gobiernos democráticos. En los tres casos, Cristina, Lula y Petro, representan las alternativas progresistas en las próximas elecciones de Argentina, Brasil y Colombia. Argentina y Brasil fueron los ejes de los procesos de integración regional, que tanta incomodidad ha producido en la derecha de nuestros países, así como en los EE.UU. Colombia tiene como alternativa de la derecha a Vargas Lleras o al candidato que lance Uribe. Petro aparece en segundo lugar en las encuetas o incluso empatado en primero lugar.

Neoliberalismo vs. democracia.
La democracia parece que, cada vez más, ahoga a la derecha, la condena a la derrota. Sus políticas neoliberales chocan no solo con los intereses de la gran mayoría de la población, sino también con la misma democracia.
En Brasil un llamado Instituto Millenium llamó la atención sobre cómo las elecciones del 2018 ponen en riesgo las (contra) reformas que la derecha trata de poner en práctica mediante un golpe institucional y por medio de un gobierno que tiene el 2% de apoyo popular. El neoliberalismo choca frontalmente con la democracia y con los intereses de nuestros pueblos. De ahí que busquen, ahora de nueva forma, mediante la judicialización de la política, burlar la democracia y la voluntad popular. (Alai).
*Sociólogo y científico político brasileño, coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).