Justicia, soborno y fiscales goleadores

TRIBUNA DEL LECTOR

Señor Director:
A través de los años he podido ver cómo todos los gobiernos han interferido o intervenido en la Justicia para su propio provecho. Hoy Macri nombra jueces por decreto y los fiscales buscan goles históricos más que justicia.
Todo el sistema judicial está enfermo y corrupto. Hasta los sorteos de las causas están arreglados. Lo dijo la tristemente conocida jueza Servini de Cubría o Cubrini de Servía, según Tato Bores.
Hace rato que esta Justicia se quitó la venda de los ojos y mira distraída hacia cualquier lado. Dejó la balanza para que las manos le queden libres. Con una recibe dinero y con la otra firma las sentencias. Con esas mismas manos, toma la espada y arremete sobre los pobres ladrones de gallinas, pero nunca sobre los ricos ladrones de guante blanco, evasores de impuestos y con fondos en paraísos fiscales…
A este sistema judicial privilegiado nada le importa el acceso a la Justicia del ciudadano común. Más bien la Justicia es una mercancía, y el sistema un lugar donde se puede hacer fortuna. Los abogados están más interesados en ver cuánta plata les va a quedar antes de tomar un caso, que en saber si el ciudadano puede o no acceder a la Justicia. Desde jueces, fiscales, directores que manipulan las causas, hasta los empleados del Poder Judicial que demoran en hacer su trabajo, todos gozan de sueldos muy superiores a los del resto de la sociedad.
Más aún, considerando que no pagan impuesto a las ganancias, como el resto de los trabajadores.
Alguna vez escuché decir que es necesario que un juez tenga un sueldo alto, para evitar así la posibilidad de ser sobornado. Siempre pensé que las personas no podían ser sobornadas porque tenían valores morales fuertes, que les impedían caer en esa trampa. Pero si solo los que tienen mucho dinero son a prueba de sobornos, entonces todos los ciudadanos comunes que ganamos poco somos corruptos fácilmente sobornables. No existen fuerzas ni valores morales que sostengan a la sociedad. Será como dijo Darín en la película “Nueve Reinas”… “Accesibles” no faltan, lo que faltan son financistas… recordarán que usó otro término en lugar de “accesibles”…
En las elecciones, podemos cambiar a un funcionario, si no tiene un buen desempeño. Pero un juez puede tener el peor de los desempeños y no se lo puede tocar. Porque en la corporación judicial se protegen las espaldas unos a otros.
A pesar de todo, creo o tengo la esperanza, de que queda un reducido grupo de profesionales a los cuales les importan más la justicia para toda la sociedad, que su enriquecimiento personal.
Quiero creer también, que aún existe entre nosotros, ciudadanos de a pie, aquel personaje que decía… “porque al copetudo de riñón cubierto, pal que no usa leyes ningún comisario, lo trato lo mesmo que al que solo tiene, chiripá de bolsa pa taparse el rabo…”.
Comisario o juez se aplica perfectamente en este caso.
En este país sin Justicia, elevemos la oración de María Elena Walsh… Señora de ojos vendados que estás en los tribunales, sin ver a los abogados, baja de tus pedestales… quítate la venda y mira… cuánta mentira…

Gustavo Díaz Gómez
DNI: 21.430.004