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La mitad del salario se va en el alquiler

ENCUESTA NACIONAL A INQUILINOS

El precio de los alquileres no para de aumentar. El 30 por ciento de los inquilinos tuvo que anticipar la
rescisión de los contratos por no poder pagar.
DEBORA CERUTTI
Postales callejeras y conversaciones entre quienes vivimos en la ciudad, nos revelan lo que los datos oficiales ocultan. Quienes alquilamos sabemos lo que hoy podemos poner en números, gracias a los resultados arrojados por la Tercera Encuesta Nacional a Inquilinos llevada adelante por la Federación de Inquilinos Nacional (FIN) que desde el año pasado, comenzó a realizar sondeos en todo el país para medir el impacto del aumento en el precio del alquiler. Los datos que arrojaron alertan sobre la crisis habitacional de la que nadie se hace cargo.
Mientras que los que llevan adelante los negociados en torno a la tierra siguen tramando la manera de mantener e incrementar sus ganancias, mientras el gobierno se niega discutir una Ley de Alquileres, jóvenes y adultos mayores son las principales víctimas de la voraz especulación inmobiliaria. Este es el dato principal que surge de la encuesta y que a su vez demuestra el avance del costo del alquiler en 6 puntos porcentuales sobre el salario en comparación con el año pasado: «En febrero de 2018, el resultado fue que los inquilinos destinaban -en promedio- el 41% de sus ingresos en el pago del alquiler. Seis meses después, en agosto 2018, esa cifra ascendía a 45% y actualmente, alcanza el 47%».

Alto impacto.
Maximiliano Vitar, miembro de la Federación de Inquilinos, explicó que la encuesta fue realizada en todo el país en enero del 2019 y obtuvo más de 4.200 respuestas. En su análisis de la situación de Córdoba, destacó que estamos por encima de la media nacional, sobre todo si consideramos el pago de impuestos y expensas: «Realmente la situación de los inquilinos y el impacto en el salario del alquiler en su sentido amplio es bastante preocupante y hace que pase a una situación peor si hablamos de las dos franjas etarias a las que nos referimos: jóvenes y adultos mayores», manifestó. En el informe, se destaca que al desagregar la información por grupos etarios, se observa que los más afectados son los jóvenes y los adultos mayores, quienes destinan el 55% y 53% de sus ingresos en el pago del alquiler, respectivamente. Esto no incluye el pago de expensas, impuesto y tarifas de servicios públicos.
En la encuesta, se incorporaron preguntas que hasta el momento no se habían formulado. Preguntaron qué porcentaje de aumento tuvieron que afrontar los inquilinos para renovar sus contratos durante los últimos seis meses: «Como resultado, obtuvimos que -en promedio- soportaron aumentos de 36,9%. Hay que aclarar que son aumentos que se efectúan de un mes para el siguiente. A eso, deben agregarse los aumentos semestrales acumulativos que se fijan en el contrato. Estos son, mayormente, del 15%. Un año después de renovar el contrato, el inquilino estará pagando un 80% más que al final del contrato anterior y dos años después, estará pagando más del doble», se afirma en el informe.

Rescisión anticipada.
Gervasio Muñoz, presidente de la Federación de Inquilinos nacional, manifestó que «cada seis meses damos la misma noticia, que las condiciones de vida de las familias inquilinas continúan degradándose. Para decir lo contrario, no hay más opciones que fijar límites a los aumentos de precios y terminar con esta rueda de alquileres cada vez más caros e inquilinos cada vez más pobres».
Otro información impactante de la encuesta es que en los últimos seis meses, el 30,33% de los inquilinos tuvo que rescindir anticipadamente su contrato por la dificultad en sostener el pago: «La rescisión anticipada de contratos aparece como la principal respuesta de los inquilinos que ya no pueden afrontar los pagos. Son cada vez más quienes se mudan a viviendas más pequeñas o alejadas, los que comparten techo con padres, hijos o hasta desconocidos o quienes alquilan habitaciones derruidas en hoteles familiares. En el otro extremo de la pirámide inquilina, están quienes alquilan en villas o asentamientos por primera vez en su vida o quienes engrosan el creciente número de personas en situación de calle», señaló Muñoz.

Ocho millones.
En Córdoba, es el mercado inmobiliario el que determinó que todos los impuestos del departamento o la casa los tiene que afrontar el inquilino, a diferencia de otras provincias en donde el impuesto inmobiliario, por ejemplo, es pagado por el propietario. Al respecto, informó Vitar: «Los impuestos, particularmente Córdoba a diferencia de restantes provincias, y esto porque lo hemos comparado en la Federación de Inquilinos nacional (donde participan 14 provincias), la mayoría las paga una parte el inquilino y otra el propietario. Pagamos todos los impuestos nosotros, incluso hay cláusulas que plantean impuesto municipal, provincial y nacional, los presentes y los que pudiesen surgir en el futuro o en la duración del contrato». El rubro expensas también es preocupante, ya que representa en algunos casos, hasta el 30% más del pago del alquiler.
La encuesta se enmarcó en la discusión de la Ley Nacional de Alquileres, que desde hace tres años impulsan diversas organizaciones, colectivos y personas nucleadas en la Federación de Inquilinos. Una ley para que las ocho millones de personas que alquilamos nuestra vivienda en el país, tengamos condiciones más justas y dignas que nos permitan reducir los abusos por parte de las inmobiliarias y los propietarios. (La Tinta).