La Pampa azotada por la “tormenta”

Los datos que ofreció la Subsecretaría de Trabajo hablan con crudeza de la destrucción de fuentes de empleo en nuestra provincia. Según las expresiones de su titular pasaron de atender una quincena de reclamos semanales por despidos al mismo número pero en forma diaria, es decir, una multiplicación desmesurada que llevó al funcionario a definir una situación “de ataque masivo al colectivo laboral”.
Este informe se suma a otros datos de la economía que vienen a desmentir las cifras optimistas del Indec sobre la presunta recuperación del empleo en la provincia. Con ingenio envidiable el organismo manipula monotributistas y autónomos que crecen a expensas de la destrucción de puestos de trabajo de calidad, registrado y con beneficios previsionales y sociales. Todo indica que cualquier estrategia es bienvenida siempre que contribuya a disimular los efectos devastadores de la política económica nacional.
Otro dato revelador llega desde las cooperativas eléctricas pampeanas que suelen funcionar como un termómetro preciso a la hora de medir la situación económica de la población. Primero fueron varias entidades las que, en forma individual, alzaron la voz, pero ahora se sumó la federación que las nuclea: la Fepamco. Su titular acaba se advertir que muchas cooperativas están presentando serios problemas de morosidad por parte de los usuarios lo cual afecta considerablemente su situación económica. Cada día aumenta el número de familias que no pueden pagar la energía y, a la vez, reducen considerablemente el consumo; ambos fenómenos suman sus efectos para perjudicar a las entidades solidarias. Para peor el gobierno nacional dispuso un fuerte aumento del servicio -35 por ciento a partir de agosto- que tendrá consecuencias aún más perniciosas para las economías hogareñas y las propias cooperativas.
El deterioro constante de la situación socioeconómica obligó al Poder Ejecutivo provincial a reformular el Presupuesto para el año próximo. Según el ministro de Hacienda los cambios se originaron en la necesidad de aumentar las partidas destinadas a los comedores escolares y a un número creciente de familias que necesitan de la ayuda del Estado para sobrevivir.
El funcionario mostró su preocupación por un sector laboral que está siendo particularmente afectado: el de las empleadas domésticas. El incremento de despidos de esta franja laboral habla a las claras de los problemas que aquejan al conjunto de la clase media que es la que, en mayor medida, requiere de este tipo de trabajo.
Lo que estos testimonios pampeanos dejan ver con claridad es que la crisis golpea cada vez más fuerte y que solo un sector minoritario se encuentra libre de sus consecuencias. El rumbo del gobierno nacional está direccionado a beneficiar a una elite pequeña pero poderosa de grandes jugadores de la economía concentrada sin medir las consecuencias negativas que tiene para las grandes mayorías que viven de un salario, una jubilación, un trabajo precario o una Pyme.
Muchísimos perdedores y pocos -pero poderosos- ganadores. Esa es quizás la síntesis más acabada de lo que está logrando el macrismo con su receta fondomonetarista mal llamada “tormenta”.