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La Pampa sola ante la entente entreguista

LA SEMANA PAMPEANA

I – La Pampa siguió bregando en soledad en la semana contra la coalición de provincias que están destruyendo el mandato fundacional de Coirco de defensa del ecosistema del río Colorado y lo están usando de moneda de cambio para avanzar con Portezuelo y con los inconfesables negocios políticos con el gobierno nacional que se tejen en torno a esta obra. La reunión del Consejo de Gobierno del comité de cuenca reunió en la semana a los gobernadores de las provincias integrantes obligados por la férrea oposición pampeana contra la irracional aprobación del estudio de impacto ambiental trucho armado a la medida de las urgencias electorales del gobernador de Mendoza y del presidente de la Nación y su partido.

II – El tema requería toda la energía pampeana puesta en la defensa del río Colorado, nuestro único recurso hídrico donde la provincia puede proyectar una producción y el que, si triunfa el plan de la entente de provincias de Cambiemos o sus aliadas, correrá la misma suerte que el Atuel y el Salado, cortados aguas arriba por obras que se justifican en los mismos términos que Portezuelo y que no garantizan la escorrentía río abajo. Recién recuperado de su tratamiento médico, el gobernador concurrió personalmente a la reunión y logró el objetivo de frenar el avance de la obra obligando al organismo a recurrir, por segunda vez en pocos meses, a un laudo arbitral presidencial.

III – La posición de Mendoza y del gobierno nacional pueden entenderse en términos políticos-electorales: tanto el gobernador de esa provincia como el presidente necesitan el anzuelo comicial de Portezuelo para atraer el voto de los mendocinos. Es menos entendible, si no francamente incomprensible, la posición de Buenos Aires de decir amén a la obra cuando sabe que con ella peligra el futuro de la mayor área bajo riego de esa provincia ubicada en el último tramo del río y con una producción importantísima en términos de volumen como de ingresos para esa jurisdicción. El propio gobernador pampeano lo expresó al considerar una irracional contradicción que no objete la represa y pretenda, al mismo tiempo, evitar que Casa de Piedra genere electricidad para reservar agua con destino a los cultivos bonaerenses de aguas abajo.

IV – Pero si es inentendible económicamente la posición de Buenos Aires, la posición de las restantes provincias, Río Negro y Neuquén, resultan, además de incomprensibles, rayanas en la traición a los intereses de los habitantes que dicen representar. Que se avengan a ser funcionales a los negocios electorales que usan el río como una moneda de cambio, los pone en el papel de entregadores sin que, públicamente, se sepa a cambio de qué lo hacen. Lo sospechoso de ese comportamiento, además de abrir la puerta a las suspicacias, enturbia la relación interprovincial donde el Estado Nacional, en vez de actuar como moderador y atenuador de conflictos, los exacerba.

V – El gobierno de la provincia se pronunció, de boca de su candidato, a favor del ingreso de las cooperativas, nuevamente y después de décadas, al negocio de la generación de electricidad. Las entidades pampeanas perdieron esa participación en los ’70 de la mano de la interconexión nacional con El Chocón. Luego de asegurarse el suministro por aquella central, las usinas locales silenciaron sus máquinas y hubo un evidente avance en la seguridad y cantidad de energía disponible. Pero hoy, con las tecnologías de generación eólicas y solares con fuerte apoyo estatal y la obligación de compra que tiene el sistema interconectado de un porcentaje de esa generación, convierte a la generación en un negocio que debe ser mirado con atención. La prudencia con que el cooperativismo tomó la invitación da cuenta de la seriedad de su dirigencia que, no obstante, no debe olvidar que tiene su columna vertebral en el servicio eléctrico, aunque hoy esté atento a la expansión de los servicios de comunicaciones.

VI – El Ministerio de la Producción de la provincia anunció en la semana la próxima implementación de los Precios Cuidados Pampeanos, que fueron una alternativa económica y local para ayudar a los presupuestos de las familias castigadas por la crisis. También dejó trascender las negociaciones para la reapertura de la cerrada planta de Calzar, con una empresa del rubro que podría ampliar a casi el doble la ocupación de la fábrica. Pese a que los funcionarios no confirmaron que se tratara de una reapertura de la misma planta, se supo que ocuparía a los despedidos de aquélla empresa. Pese a la cercanía electoral, la noticia, entre tanta desazón por la dureza de la caída del consumo, la producción y del empleo, puso una cuota de esperanza a una castigada sociedad. (LVS)