La sede de Abuelas y lo que sugiere el nieto 121

DOMINICALES

Hay algo singular en los actos que se realizan en la sede de Abuelas de la Plaza de Mayo cada vez que se debe anunciar la aparición de uno de los hijos de mujeres que fueron desaparecidas durante la dictadura.
Hablo de una experiencia que repito en cada una de tales ocasiones. No he asistido personalmente a ninguna de ellas, de modo que mi impresión resulta de la lectura de lo que publican los medios de comunicación. Me refiero a los medios que entienden que el tema merece un espacio generoso.
Luego de leer lo referente al anuncio de que ha sido hallado el nieto (de quienes son abuelas) número 121, escribí en mis apuntes, además de algunos datos del acontecimiento, lo siguiente sobre el efecto que me provoca esta lectura en cada ocasión similar):
“Hay en estos actos una verdad que golpea la sensibilidad y provoca a la razón. Puede decirse que todos dan cuenta de lo mismo: muestran una de las peripecias del hombre, la que lo presenta como consignado a un destino incierto, que puede resolverse como una existencia pobre de relato o mostrar los extremos más exigentes de la propia peripecia. Y estos reencuentros (los del nieto recuperado con su familia de sangre, reintegrado a ella) se presentan como lo que realmente son: el resultado de una intervención colectiva que busca suturar heridas y restaurar la subjetividad”.
Al vivir intensamente estos hechos, aunque falte la participación directa, encuentro en esta gestión de las Abuelas (quizás la más trascendente de las que realizan) algo que supera al acto mismo y quiere ir más allá de lo que se expresa verbalmente. Y entonces lo que se presenta ante un espíritu que ha sido inquietado es la singular peripecia humana, ese estar en el mundo bajo el peso de dos interrogantes sin respuesta, o sea “el salto entre dos nadas” del que habla Sartre para definir la existencia. No me complace asentir a esta frase tan cruda, porque desde el lugar del hombre, de su preguntarse sobre si hay una razón para su existir y cuál es ella, me quedo con el hecho de que no ha habido respuesta final y quizás no la haya nunca, y tiendo a creer que esta incertidumbre es el elemento definidor de nuestro estar ahora aquí. Estaríamos en una situación que nos propone tomar la decisión en nuestras manos. Para eso somos libres.
El acto del encuentro de otro nieto es una intervención solidaria que busca recordar y destacar el valor de la relación con el otro y del remanso que proponen la fraternidad, la comunidad de la sangre y la tentación de hacer de este logro no un consuelo sino también alcanzar la mínima certeza posible en este mar de incertidumbres. No es lo mismo decirse “estoy solo” que decir a coro “estamos solos”, en cuyo caso buscamos el calor de la otra mano, de la proximidad con los otros, O sea, creamos la alternativa de capear la soledad y la incertidumbre por esa misma, pequeña y cálida certeza.
(Cuando digo que estaríamos “consignados a un destino incierto” uso el verbo consignar según la acepción 6 del diccionario de la Real: asentar opiniones, votos, doctrinas, hechos, circunstancias, daños, etc., por escrito y a menudo como una formalidad jurídica de modo solemne. Algo así como un freno que nos deja en la fluida singularidad de nuestra existencia.)

Guterres.
Antonio Guterres, que fuera presidente de Portugal, fue designado para el cargo de secretario general de las Naciones Unidas, su máxima autoridad individual.
Guterres ganó con holgura la serie de votaciones que se ha establecido para asegurar que esta designación tiene amplio consenso. Quedó atrás la expectativa de que fuese elegida una mujer, como probablemente sucederá en algún próximo relevo. Hasta ahora, los secretarios generales han impresionado bien, se han retirado decorosamente y en conjunto han propuesto una imagen diferente para conducir el gobierno mundial que quiere nacer.

Brexit.
La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, que parece encaminada a configurarse como mujer dura a la manera de la Thatcher, apuesta a presionar a la Unión Europea para que el Brexit (voz que da cuenta de la voluntad de ese reino de separarse de la UE) le dé el máximo acceso al mercado continental, al tiempo que reconozca el derecho del reino de no aceptar inmigrantes por decisiones de la UE.
La UE pretende que sus resoluciones obliguen a las naciones miembros a aceptar ciertas cantidades de migrantes. El Reino Unido quiere manejarse según su propio criterio en esto.
Jotavé

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