La usura no duerme

Otra vez la usura vuelve a ser noticia en nuestra provincia. Y como siempre el cuadro se configura con los mismos elementos: familias asfixiadas por dificultades económicas, desconocimiento o ingenuidad a la hora de buscar una solución dineraria, imposibilidad de acceder a un crédito bancario y, lo más importante, tasas de interés abusivas. Es un cóctel explosivo que está llevando a la ruina a muchos pampeanos mientras desde el Estado se demora una solución a tan grave problema.
Tiempo atrás algunos diputados provinciales se interesaron por el tema pero es evidente que no avanzaron demasiado porque los usureros siguen haciendo pingües negocios estafando a quienes por necesidad o ignorancia caen en sus manos.
El último caso que reflejó este diario es indignante. Ocurrió en General Pico en donde una pareja, acosada por la pérdida de trabajo de uno de sus integrantes, sacó un crédito por once mil pesos, ya lleva devueltos cien mil pero la financiera le embargó bienes por una suma similar. No es el único caso desde luego; el abogado que asumió el caso se refirió a otros rodeados de las mismas circunstancias tanto en aquella ciudad como en otras localidades del norte provincial.
Lo que une a todos ellos es la angustia de atravesar momentos de zozobra y la necesidad imperiosa de acceder a una suma de dinero para pagar cuentas, servicios públicos, alquileres, etc. La llegada a una financiera aparece, en principio, como una solución inmediata para muchos incautos; lo que no advierten es que quedarán atrapados en una red que terminará con empeorar sobremanera las cosas y lo que eran deudas más o menos manejables se tornarán en compromisos de pago excesivos que, con el tiempo, terminarán por deglutirse las economías domésticas de estos desesperados.
La pregunta que cabe realizar ante la inacción del Estado es si la economía opaca de los prestamistas no extiende sus tentáculos hasta algunos círculos del poder. La tranquilidad con que operan en nuestro medio obliga a formularla. Son demasiados los pampeanos que vienen padeciendo esta calamidad, acumulando deudas al por mayor ante la vista de todos y la indolencia de quienes deberían defenderlos desde el Estado.

Un nuevo avance
Una muy buena noticia llegó desde General Acha: la Cosega estará en condiciones de prestar el servicio de televisión por cable antes de fin de año. Los trámites para la autorización del nuevo servicio se encuentran avanzados con lo cual la cooperativa de servicios públicos achense podrá sumarse en breve al grupo de entidades hermanas que ya ofrecen esa opción en territorio pampeano.
Este logro hay que enmarcarlo en la permanente lucha del movimiento cooperativo provincial por afianzarse como un promotor del desarrollo regional y por brindar a sus asociados -que son casi todos los habitantes de esta provincia- los mejores servicios.
Y no es que las cooperativas estén pasando por un momento floreciente. Al contrario. Desde Fepamco se viene alertando sobre el difícil panorama que se les presenta a las entidades solidarias. El aumento desmedido en los costos sumado a los continuos tarifazos en la energía eléctrica complican sobremanera el desenvolvimiento de las cooperativas. Además algunas ya muestran dificultades para mantener los altos niveles de recaudación que siempre exhibieron, lo cual se traduce en un atraso para afrontar en tiempo y forma sus compromisos con el proveedor principal: la Administración Provincial de Energía.
En este marco complicado sobresale todavía más el avance tecnológico que hoy está protagonizando la Cosega. Es toda una señal para los pampeanos que saben muy bien que tienen en las cooperativas una herramienta de desarrollo autónomo insustituible. Y también un mensaje para todo el país en estos tiempos de exaltación neoliberal por lo foráneo.