Las elecciones ya mueven el tablero

LA SEMANA PAMPEANA

I – El peronismo pampeano ratificó el fin de semana el “modo pampeano” de unidad para acumular fuerzas electorales que le permitan, una vez más, conjurar la amenaza del macrismo en La Pampa en las elecciones del año próximo. El congreso facultó además al gobernador a decidir la oportunidad o no de desdoblar las elecciones, una alternativa que se hizo fuerte luego de la elección que el año pasado ratificó la fuerza de la alianza nacional en la provincia pero que, en las últimas semanas ha perdido centralidad a partir de la caída de la imagen del presidente por la grave crisis económica.

II – El caso que se presenta periodísticamente como “los cuadernos de las coimas”, rozó al empresariado pampeano con la detención del dueño de la empresa bodeguera más importante de La Pampa. Fue detenido en la semana acusado por el juez Bonadío de pagar coimas con pruebas que, hasta ahora, no aparecen más que en los dichos de un arrepentido. (El ahora apuntado por la justicia llegó a La Pampa de la mano de Jorge Matzkin cuando éste decidió venderle la empresa que creó a partir del diferimiento impositivo de millones de dólares que consiguió del gobierno de Carlos Menem). La bodega del empresario ahora detenido fue la punta de lanza de una verdadera “revolución productiva” en la zona bajo riego pampeana que catapultó la existencia de viñedos de 8 hectáreas a casi 300 en pocos años y ubicó a La Pampa en el impensado octavo lugar entre las provincias argentinas productoras de vinos.

III – El radicalismo pampeano mostró en la semana los dos extremos en los que se mueven sus legisladores nacionales en la incómoda posición de aliados menores de una fuerza que no los tiene en cuenta y les mancha con medidas antipopulares su historia de fuerza progresista de matriz alfonsinista. Primero fue el senador radical pampeano que se sumó a la contraofensiva de las fuerzas retardatarias que se oponen a otorgar a las mujeres su derecho a decidir sobre su cuerpo. El senador formó parte de un grupo de legisladores que, al decidir su voto, parecieron sellar la suerte en la semana de la iniciativa que intenta librar de la cárcel a las mujeres que decidan interrumpir embarazos. La decisión del senador cayó como un balde de agua fría en buena parte del electorado femenino de su propio partido que sostiene su apoyo a la despenalización del aborto. En el otro extremo de ese andarivel en el que se mueven los radicales “macristas”, el diputado nacional radical, en cambio, se puso en la vereda de enfrente de la decisión de achicarle las asignaciones familiares a los trabajadores patagónicos y logró, junto con sus colegas del resto de la región, que el gobierno diera transitoria marcha atrás en el tema.

IV – La Fiscalía de Investigaciones Administrativas de la provincia anunció en la semana que inició una minuciosa investigación sobre los pedidos de licencias médicas autorizados en el mes de junio y julio al comprobar que su número creció exponencialmente. La FIA sospecha que no fueron las enfermedades invernales las que dispararon la cantidad de licencias en esas semanas, sino el mundial de fútbol y las vacaciones de invierno. Además de apuntar a los agentes de la administración pública también apuntó a los profesionales de la salud que se prestan a esa práctica fraudulenta que ya cuenta con fallos judiciales condenatorios.

V – La ley que un trío de diputados provinciales de todo el arco partidario impulsa contra la práctica de la usura en la provincia tuvo en la semana una fuerte señal de la Universidad Nacional de La Pampa. En una reunión de los legisladores con las autoridades universitarias, el rector se comprometió a analizar la posibilidad de instrumentar los mecanismos de asesoramiento jurídico gratuito a las víctimas de financieras que avancen contra sus clientes con prácticas usurarias. La decisión de la Universidad debería a su vez ser imitada por otros actores de la sociedad civil como los colegios de profesionales de la abogacía y de la contabilidad cuya posición en contra de la usura debiera avanzar concretamente en ofrecimientos similares a quienes caen en las redes de estos usureros con patente de corso para esquilmar. Es que las víctimas de estas prácticas son, invariablemente, gente pobre o empobrecida que deben afrontar en desventaja jurídica su posición de deudores. Que la Universidad y los colegios de abogados y de profesionales de ciencias económicas (además del propio Estado) se sumen a esta campaña de adecentamiento de las prácticas financieras serviría además para dejar perfectamente delimitadas las actitudes personales de los profesionales de esas disciplinas que son funcionales a la usura (cuando no propietarios o socios de financieras o directamente usureros) y la eticidad de origen impulsada por la universidad que los formó y por sus respectivos colegios. (LVS)